Política / 17 de septiembre de 2013

Las caras tras el escándalo de la plata negra K

Horacio Quiroga revela quiénes manejaron los negocios de Lázaro. De Pérez Gadín a Clarens y Fariña.

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Horacio Quiroga contó en NOTICIAS los secretos de la plata negra entre Kirchner y Báez. Por su testimonio, la Justicia lo citó a declarar en la causa que investiga a Lázaro.

Además de ver cómo se manejaba la plata negra de Kirchner y Lázaro, Quiroga conoció a todos los hombres que manejaban las finanzas y la estructura financiera del imperio Báez. Vio cómo se movían y cómo crecieron dentro de las empresas de Lázaro. Muchos de ellos hoy están siendo investigados por el juez federal Sebastián Casanello en el marco de la causa que sigue la ruta del dinero K.

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Los contadores

Antes de convertirse en el hombre fuerte de las finanzas de Báez y de montar una estructura que habría sacado millones de dólares al exterior a través de la financiera conocida como “La Rosadita”, Daniel Pérez Gadín era un simple administrador hotelero. Estaba a cargo de los números del hotel Alto Calafate, que Lázaro y la familia Kirchner administran a través de la firma Valle Mitre SA. El encargado de contactarlo fue Adrián Berni, el CEO de la sociedad. Corría el año 2009 y Pérez Gadín buscaba ganarse un lugar en el círculo de confianza de Báez. “Además del Alto Calafate, Pérez Gadín asesoraba al hotel Costa Galana en Mar del Plata y un hotel en Misiones. Con ese curriculum entra a la compañía”, cuenta Quiroga.

Noticias: ¿Y cómo pasó de administrador hotelero a manejar la estructura financiera de Báez?
Quiroga: Ya lo habían echado a Fernando Butti (ex mano derecha de Báez en Austral Construcciones SA) que manejaba los negocios y las finanzas. Y Pérez Gadín intuía que podía ocupar ese lugar porque había mucha anarquía y falta de liderazgo en la economía del grupo. Se había desatado una guerra de contadores para manejar la plata de Lázaro.
Quiroga supone que fue un consejo suyo el que finalmente determinó la suerte de Pérez Gadín. “Vino a verme y me dijo que quería tener más espacio en las empresas de Báez, pero que no sabía cómo acercarse al empresario. Y yo le dije que si buscaba ganarse su confianza se fuera a vivir a Río Gallegos por un tiempo porque Lázaro estaba la mayor parte del tiempo allá”. El contador le hizo caso y se instaló en el Sur hasta que se ganó la confianza del empresario. Una vez adentro de la compañía, removió gente a su antojo y nombró a varios hombres de su entorno.

Quiroga también fue testigo de cómo se movía dentro de la empresa Ernesto Clarens, un hombre de bajísimo perfil pero de llegada directa al kirchnerismo. El contador maneja la financiera Invernes SA que comparte domicilio con Austral Construcciones SA, en el Pasaje Carabelas 241 del centro porteño. Según Quiroga, Clarens se movía con total libertad dentro de las finanzas del grupo Báez: “Trabajaba desde afuera y manejaba la plata. Tenía poder de decisión total”, explica. En el 2008, Clarens y su financiera hicieron sonar las alarmas del Gobierno.

Invernes no pudo justificar el ingreso de 11 millones de pesos en efectivo y una transferencia de 42 millones de pesos desde una de las constructoras de Báez. Esos movimientos de fondos provocaron la emisión de un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) ante la Unidad de Información Financiera que comanda José Sbatella. Pero el funcionario nunca investigó esos movimientos de plata.

Valijas y reiki

Diego Gabriel Rojas Mónaco fue vicepresidente de Epsur y Misahar, las petroleras de Báez, mientras Quiroga las presidía. Tuvo que ponerlo allí por expreso pedido de Lázaro. Cuando le preguntó cuáles eran los pergaminos de Rojas Mónaco, la respuesta de Báez lo paralizó: “Me dijo que era una persona de confianza de la familia y que solo por eso era necesario que sea vicepresidente”.

Rojas Mónaco se ganó la confianza de Báez por ser el maestro de Reiki de su esposa Norma. El hombre se presenta como “especialista en péndulo” y estudió en la escuela Shambala, pero nunca le entregaron el título. NOTICIAS consultó al maestro Eduardo Santibáñez, líder mundial del método Shambala Reiki para conocer el desempeño de Rojas Mónaco. El maestro no se quedó con una buena impresión: “Hizo de esto un negocio, hubo muchos episodios que prefiero no recordar”, cuenta.

Quiroga también vio los comienzos de Leonardo Fariña en el mundo Báez. “Llegó como representante de una empresa de camiones y al poco tiempo se había hecho amigo de Martín y Leonardo Báez, los hijos de Lázaro”, contó. “Era normal verlo en Río Gallegos”, dice. Fariña contó en el programa “Periodismo Para Todos” que conduce Jorge Lanata que lavó plata de Báez y que solía viajar con bolsos llenos de dinero en los aviones del empresario. Su testimonio coincide con lo que vio Quiroga cuando solía viajar desde Río Gallegos a Buenos Aires en el Leat Jet de Lázaro.

Noticias: ¿Usted vio los bolsos en los aviones?
Quiroga: ¡Sí, claro! Yo iba en los aviones con bolsos y volvía con bolsos. Uno no sabía si era equipaje o qué.

Noticias: ¿Alguna vez les preguntó a los pilotos qué había en los bolsos?
Quiroga: Una vez les pregunté si podíamos ver los bolsos y me dijeron: “Llevamos unos corderos patagónicos para regalar”. Quiroga se ríe al recordar la anécdota: “Si eran corderos tienen que ir refrigerados para durar. A mí en su momento me dio un poco de risa”.

Más contactos

Quiroga es licenciado en Relaciones Internacionales y especialista en energía. Llegó a las empresas de Báez por la recomendación de Julio Enrique Mendoza, el actual presidente de Austral Construcciones. Pero antes de entrar al mundo Báez, Quiroga tuvo contactos con otros integrantes del mundo K. En el 2006, recibió el llamado del entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

El funcionario buscaba un especialista que lo ayudara en la electrificación del tren San Martín y en la reactivación del tren del Litoral. Aunque el proyecto nunca avanzó, Quiroga llegó a viajar a Rusia y China en el marco de ese programa. En uno de esos viajes conoció a Manuel Vázquez, el asesor de Jaime que fue investigado por supuestos pedidos de coima a empresas españolas. Vázquez de origen español, le pidió a Quiroga que lo asesorara en los procesos administrativos del Estado. Buscaba saber cómo entablar convenios con otros países para hacer negocios bilaterales.

Esta es una versión digital adaptada. Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1916 de la revista NOTICIAS.