Blogs, Opinión / 7 de octubre de 2013

Nelson Castro me tiene harto

El abuso de su condición de médico lo lleva a exagerar con la salud presidencial.

nelson-castroCastro es un gran periodista pero, en especial con la presidenta, abusa de su condición de médico. Hacer diagnósticos a distancia es, para cualquier profesional que se precie de tal, una verdadera vergüenza. Nadie le pide recomendaciones y, sin embargo, tiene la frescura de darlas como si lo hubieran llamado para opinar. Siempre tira agua para su molino y con aparente bonhomía se mete en cuestiones privadas: recomienda descansos, sugiere hipótesis que salen de su propia cabeza. Entiendo que la salud presidencial es algo público, aunque lo máximo que puede hacerse desde el periodismo es reclamar información. Estos días está contento como perro con dos colas, apareciendo en cuanto programa le demanda su palabra “santa”. Si tanto le gustaba la medicina que abandone la actividad que desarrolla y recorra los hospitales y tome contacto con los pacientes, cosa que parece difícil en los estudios de tele. Ni siquiera sé si todo este circo es una jugada mediática del kirchnerismo, aunque la actitud de don Nelsón debería ser observada por el colectivo médico que lo deja hacer como si estuviera hablando de cosas triviales. Las explicaciones, los gráficos y otras miserias por el estilo son entendibles en gente que no sabe nada y tiene que llenar espacios, pero él debería guardar discreción por el bien de una profesión que alguna vez abrazó. Por otra parte, dudo que la presidenta valore sus comentarios y el papelón que hizo diagnosticando su estado mental (antes de esto) quedará en los anales de las vergüenzas periodísticas criollas. Con el mismo criterio que guarda bajo siete llaves su vida privada debería respetar y en todo caso exigir desde el lugar que ocupa ahora, no a partir de una chapa médica que decidió dejar de lado. Zapatero a tus zapatos y hoy le gustan más las cámaras y los micrófonos que el dulce de leche.