Televisión / 11 de octubre de 2013

TELEVISIÓN

Jurassic-party o La guerra de los clones

“Buenos muchachos”. Talk show. Sábados a las 23, por C5N. Conducción: Beto Casella. Panel: Cacho Castaña, Alfio Basile, Guillermo Cóppola y Héctor Veira. Director: Jesús Vizoso.

“Malas muchachas”. Talk show. Domingo a las 22, por C5N. Conducción: Any Ventura. Panel: Carmen Barbieri, Moria Casán, Cecilia Milone y Sofía Gala Castiglione. Director: Jesús Vizoso.

Por

Cada uno tendrá que defender solo su propia identidad, pero es inevitable comparar estos dos programas mellizos, nacidos de la misma costilla y con las mismas intenciones. Sin embargo, como suele pasar con los hermanos, los resultados son dispares. Copiar estereotipos no es un buen camino para nadie y mucho menos para las mujeres. A los que llegan más tarde les toca el desafío de encontrar la paridad en la diferencia y no la igualdad de los clones.

Es acertada la idea televisiva de juntar a “cuatro varones de la bohemia porteña, de ese mundo secreto de códigos, pactos, de amigos y porque no, de enemigos para toda la vida”, como describió el conductor Beto Casella en la presentación de “Buenos muchachos” a los ex futbolistas y técnicos Alfio Basile y Héctor Veira, al cantante Cacho Castaña y al empresario y ex manager de Maradona, Guillermo Cóppola.

Las anécdotas están aseguradas. Los temas del fogón, también: fútbol, sexo, mujeres, noche, alcohol, tentaciones y andanzas por los tejados. Y mucha filosofía de café devenida en refranero desactivado. Pero nada importante para inquietar a la barricada feminista.

Porque “Buenos muchachos” es ni más ni menos que un show del recuerdo del que disfrutamos (Veira es un gran relator con remates únicos: “Tiene menos memoria que Cary Grant”) y nos apiadamos un poco (“¿comiste ahí?”, pregunta el desgarbado señor Castaña) porque, en definitiva, aceptamos la convención: es una puesta en escena del macho en retirada.

¿Y nosotras? Ahí se colaron ellas. Bien, por qué no, hay derecho, claro que sí. Pero había, era, es indispensable buscarle la vuelta. Porque lo mismo al revés no funciona. Desde el vamos, el título: si el “Goodfellas” remite a la película de Scorsese, “Malas muchachas” no cumple ese efecto (como podría ser “Bad girls” o “Chicas malas”).

A la experimentada y bella periodista Any Ventura le faltan reflejos para la conducción de, reconozcamos, un panel muy complicado: dos divas, Moria Casán y Carmen Barbieri; una buena cantante con muy poco para decir, Cecilia Milone; y una de las actrices más interesantes de aquí al futuro, Sofía Gala Castiglione, pero indominable. Salvo Casán y Babieri, con años de profesión, las otras dos están fuera de registro, por opacidad o por desacato. Incluso, por momentos, las cuatro parecen descarrilarse por su propio andarivel.

Tal vez porque las mujeres no tenemos un dialecto universal como el fútbol ni somos contadoras de anécdotas en los asados. Cuando se toma ese rumbo (con tópicos como: orgasmos, ¿le das o no le das?, celos, los hombres son, etc.), el resultado es escatológico, grosero, penosamente hembrista y, lo peor, aburrido. En cambio, cuando hablan de sí mismas asoma algo auténtico, no impostado ni guionado. Para ser malas, la primera regla es no obedecer. Busquen la forma, chicas, y olvídense de lo que hacen ellos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *