Teatro / 13 de Octubre de 2013

TEATRO

“Vuelve”, de inocentes y vividores

Escrita, dirigida y actuada por Paula Marull. Con Rodrigo Noya, Flor Braier y elenco. En ElKafka, Lambaré 866.

Por

identidad. Rodrigo Noya, en una historia simple y profunda a la vez.

★★★★ El joven Julián (Rodrigo Noya), oriundo de Chañar Ladeado, está de visita en casa de su hermana Lara (Paula Marull), que vive en la ciudad. Es evidente que se siente incómodo y fuera de lugar.

La amiga de su hermana, Anita (Melisa Freund), lo encuentra pintoresco, y el amigo de la amiga de su hermana, Vicente (Federico Buso) lo ignora por completo. La misma Lara, si bien trata de manejar la situación, tampoco sabe muy bien qué hacer con él. “¿Para qué viniste?” le pregunta, algo exasperada, en un momento. “¿Para progresar?” duda él. “¿Para ser alguien?… En realidad me mandó papá.”

Lara se debate entre dos fuerzas que la tironean: por un lado la vorágine urbana que representa su amiga Anita, una exuberante aspirante a modelo, y por el otro el aire pausado, en un punto acusatorio, de su hermano Julián, que todavía habla como se habla en el pueblo y nunca vio el mar.

Julián no comprende el brote de ansiedad mundana que aqueja a Lara antes de ir con su amiga a “un evento” en otra ciudad. El personaje de Vicente, el amigo de Anita y operador de la movida, parece la esencia misma del costado más oscuro de las grandes ciudades: es un vividor, tacaño e inescrupuloso.

Lara, que tiende a encerrarse en el baño cada vez que sufre un ataque de timidez, logra sin embargo mantener a Vicente a cierta distancia con una dialéctica basada en la inteligencia natural de una persona sencilla.

Cuando por fin se van Julián parece respirar por primera vez, pero pronto va a producirse en él una fuerte transformación ante la entrada de la notable Melina (Flor Braier), un personaje poderoso que sacude hondamente al muchacho y podría decirse que lo educa en un santiamén.

Esta pieza escrita, protagonizada y dirigida por Paula Marull, presenta una historia sencilla y al mismo tiempo profunda acerca de la identidad, esa búsqueda constante que trata de encontrar la manera de sentirse cómodo dentro de la propia piel.

Con una escenografía modesta pero eficaz, la acción arranca con cierta liviandad pero se va consolidando a medida que se desarrolla la historia. Es la clase de pieza que sigue rondando en la memoria durante mucho tiempo, a la vez tan argentina y tan universal.

Paula Marull se mueve con delicadeza en el escenario y su personaje transmite una mezcla muy lograda de fuerza y candor. Los actores se manejan con pareja fluidez pero vale la pena destacar la actuación de Flor Braier, pura energía y carácter.

“Vuelve” es una aventura personal de la autora, realizada en principio para un taller de teatro, que merecidamente acaba de ganar el Premio Argentores a la producción teatral.

 

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