Personajes / 18 de octubre de 2013

Agustín Alezzo: “El teatro me hizo más comprensivo”

Maestro de grandes actores, ganó el ACE de Oro y otro por dirigir teatro alternativo. Amores y soledad. Cultura, la hermana pobre.

VIDA FECUNDA. Hijo de un ferroviario, trabajó en una escuela, vendió cashmires y libros. Estudió tres años de Derecho antes de iniciarse en teatro.

Es un hombre respetado y querido. El teatro argentino lo considera un gran maestro. Sin embargo, él reniega de ese título. “Tengo mucho que aprender todavía. He conocido a grandes maestros, como Hedy Crilla y Lee Strasberg, y me doy cuenta de la diferencia”, dice Agustín Andrés Oscar Alezzo. Habla pausado, responde lo justo, acude al silencio. Parece un hombre medido, pero se ríe con ganas y se emociona sin pudor. Vive hace quince años en un ex taller que recicló sobre la calle Serrano: dos plantas cómodas, amplias y tranquilas, donde no llegan los ruidos de la calle. Un auténtico refugio.

Noticias: ¿Qué le faltaría aprender?
Agustín Alezzo: Si supiera ya lo sabría (se ríe). La dirección, la actuación, el espacio escénico, el tratamiento de una obra, son temas sobre los cuales siempre se puede avanzar. En “Sombras desde el jardín”, por ejemplo, hice una puesta que no tiene nada que ver con mis puestas anteriores. Es un avance para mí. Aprendí a utilizar la música y me gustó.

Se refiere a la obra del norteamericano Nicky Silver, en cartel en el Auditorio Losada. Es un año intenso en emociones para Alezzo. Recibió el ACE de Oro y el de mejor dirección de teatro alternativo por “Los justos”, de Albert Camus. Fue ovacionado de pie. La obra “Jettatore”, dirigida por él, recibió otras seis estatuillas. Lleva 60 años dedicados al teatro y 45 como director, más de 70 obras dirigidas y varios premios en su haber. Alguna vez fue actor y escribió tres obras, pero no se considera un buen dramaturgo. Desde el 66 da clases en su estudio y fue maestro de actores hoy consagrados, como Julio Chávez.
Sin embargo, no sufre de vanidad.

“No hay que creérsela. Todas las personas tienen una virtud. Yo hay cosas que no sé hacer, por ejemplo, nunca pude manejar bien, podría haber matado a alguien. Admiro a un buen panadero, a las personas que hacen comidas especiales, a un buen pintor. Tanta gente que tiene habilidades notables”. Amante del cine, sólo mira televisión para ver películas, le gusta cenar afuera con amigos todas las noches y detesta las reuniones con mucha gente. Va al teatro con frecuencia (“Me gustó mucho “Emilia”, de Claudio Tolcachir, y “El loco y la camisa”, de Nelson Valente”) y admira a los directores que hacen puestas que él no haría. “Por eso (Ricardo) Bartís siempre me sorprende”.

Noticias: ¿Es cierto que si no fuera por el teatro su vida no valdría la pena?
Alezzo: Bueno, no es precisamente así. La vida tiene muchos sentidos extraordinarios y el teatro ha sido muy importante porque me permitió expresarme, y ha sido también una tarea noble que me apoyó en momentos difíciles de mi vida. Trabajando yo salí a flote.
Noticias: Dicen que el arte sana y salva.

Alezzo: Claro que sí, ya lo creo.
Noticias: Usted considera el teatro como un viaje iniciático. ¿Qué aprendió en el camino?
Alezzo: Descubrí cosas de mí, aprendí a conocerme mejor y a conocer mejor a los demás, con sus conflictos y sus luchas por sobrevivir. Me hizo más comprensivo.

Noticias: ¿Tiene buen carácter?
Alezzo: Muy bueno, tengo mucho sentido del humor y disfruto mucho conmigo. Soy muy torpe (se ríe), eso me causa gracia y lo comparto con los demás.

Noticias: Su maestra, Hedy Crilla, desarrolló la enseñanza de Konstantin Stanislavski en la Argentina y usted continuó ese camino. Hoy muchos actores hablan de Stanislavski y quizás pocos lo conocen realmente.
Alezzo: Dice una gran verdad, pocos lo han leído. Stanislavski se observó a sí mismo, a sus compañeros, a los grandes actores de su época y dedujo cosas fundamentales para el trabajo. Esos aspectos son la relajación, la concentración, la memoria sensorial. La adaptación también, implica tomar en cuenta al compañero y devolverle permanentemente. Hay actores que trabajan solos, no ven ni escuchan, sólo recitan los textos. Eso no es teatro.

Noticias: ¿Qué es el talento?
Alezzo: La capacidad de encontrar el camino. Alguien tiene talento cuando ha concretado cosas interesantes. Decimos que (Ingmar) Bergman era un genio o que (Carlos) Alonso es un pintor estupendo porque está probado por sus obras.

Noticias: ¿Cuánto influye la condición natural y cuánto el trabajo?
Alezzo: El trabajo es todo. Con la condición natural solo no se hace nada. Hay que trabajar mucho y eso es así para todos los artistas.

Noticias: Después de tantos años de carrera, ¿la pasión sigue intacta?
Alezzo: Sí, yo no hago nada para mantenerla. Está. Nunca me aburrí del teatro. Al contrario, sin él me aburriría terriblemente.

Noticias: ¿Pudo vivir siempre de su profesión?
Alezzo: Empecé a los 17 y mi primer sueldo como actor lo cobré a los 29. En el medio trabajé en una escuela, en un negocio de cashemires ingleses, vendí libros.

Noticias: ¿Cómo fue crecer sin padre?
Alezzo: Mis padres eran de General Pico, papá trabajaba en el ferrocarril, tenía una orquesta típica y tocaba el bandoneón. Murió a los 25 años de un cáncer galopante al estómago cuando mamá estaba embarazada de mí. Es una novela. Mi madre pertenecía a una familia tradicional, con campos, ganado, mucho dinero, y se enamoró de papá. Mis abuelos se opusieron y ella, que tenía mucho carácter, espero a su mayoría de edad para casarse. No asistió nadie de su familia al casamiento y, al año y medio, mi padre enfermó y murió. Ella vendió todo para pagar el entierro, el médico y la farmacia y se instaló en Buenos Aires, en la casa de una pareja amiga de mi abuelo materno. Yo me crié con ellos, -fueron mis padrinos-, y con mi mamá.

Noticias: ¿La relación con su madre fue difícil?
Alezzo: El problema empezó cuando llegué a la mayoría de edad y decidí hacer teatro. Mis padrinos y mi madre querían que hiciera una carrera, por eso estudié tres años de Derecho, pero a su vez ya estaba en Nuevo Teatro. Mi padrino era un hombre extraordinario, de una rectitud, todo lo bueno que tengo se lo debo a él, fue un padre (se emociona y hace una pausa). ¡Qué nota tan difícil!

Noticias: O tan linda.
Alezzo: (se ríe). Bueno, mi padrino había muerto y pude dejar Derecho tranquilamente. Estando él vivo, hubiese sido difícil abandonar.

Esta es una versión digital adaptada. Para leer la entrevista completa, adquiera online la edición 1921 de la revista NOTICIAS, o encuéntrela en los principales quioscos del país.

Fotos: Cristian Welcomme. Producción: Esteban Vedia.

 

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