Política / 6 de enero de 2014

Las vacaciones ocultas de Randazzo

Quiso evitar las fotos playeras en Pinamar en medio de los cortes. “Es un momento delicado”, dice.

TAPADO. Randazzo en la única imagen en la que se lo reconoce. Cuando vio al fotógrafo, se cubrió la cara velozmente. Foto: Eduardo Lerke.

Florencio Randazzo no quiere mostrarse en la playa y sabe bien por qué. Entiende que la foto de un funcionario de vacaciones en la costa puede caer muy mal en la gente que sufrió los cortes de luz y la falta de agua durante más de diez días en la Ciudad de Buenos Aires. Por eso se tapó la cara cuando vio que el fotógrafo de NOTICIAS comenzaba a retratarlo en el balneario Enrico de Valeria del Mar. La reacción fue inmediata. Cuando sus familiares se percataron de lo que sucedía, se pararon y formaron un muro humano que para el lente de la cámara era imposible penetrar. Pero era tarde. La foto ya se había hecho. Un minuto más tarde, el cronista de esta revista se acercó al ministro del Interior y Transporte para intentar entrevistarlo.

Noticias: ¿Cómo le va, ministro, podemos hablar un minuto?
Florencio Randazzo: No, muchachos, no quiero hablar. Es un momento delicado.

Noticias: Pero son solo un par de preguntas, estamos trabajando.
Randazzo: Ya lo sé, pero ahora estoy con mi familia. Vine a pasar Año Nuevo, estoy descasando unos días, como todo el mundo.

Noticias: ¿Cómo va la llamada “revolución ferroviaria”?
Randazzo: Muy bien, mirá…

El ministro sacó su iPhone y mostró unas fotos de cómo los nuevos vagones del tren Sarmiento eran trasladados desde el puerto de Qingdao, China, a Buenos Aires.
El diálogo se produjo en un contexto incómodo, poco común. El funcionario público estaba con lentes negros, sentado en una reposera junto a su madre y toda la familia alrededor protegiéndolo de la prensa.

A un costado, Juan Randazzo, hermano de Florencio y empleado del Ministerio del Interior, se escondía detrás de un arbusto y hacía llamadas telefónicas. Si no hubiera sido por ese movimiento, hubiese pasado desapercibido.

Juguemos en el bosque. Juan, el hermano del ministro, lo imita y se esconde tras un arbusto.
Juguemos en el bosque. Juan, el hermano del ministro, lo imita y se esconde tras un arbusto.