Personajes / 28 de febrero de 2014

Esteban Peicovich: “Somos el país que más refrita el pasado”

Periodista y poeta, lanzará su decimosexto libro, “La década opa”. Hamsters reciclables, opositores de tergopol y el zoo periodístico.

Cronista de nuestro auge y decadencia, dice: "Hoy esto es puro blableo, floreo y bardeo".

Es imposible imaginarlo jugando a las bochas en una plaza. Esteban Peicovich “preferiría no hacerlo”. Y proseguir, asombrado, su saga de autodidacta. De pesar medias reses en un frigorífico de Berisso llegó a “Clarín” a sus 28 años, y a los 33 fue Premio Nacional Kraft al mejor periodista de diarios de 1963.

En 1964 pasó a “La Razón”, donde registró en flashes el suceder periodístico desde 1816 a 1966. Un año antes, Peicovich había conseguido entrevistar a Perón por primera vez desde su salida en cañonera en 1955. “Me gusta su libro. Está escrito por quien no es peronista ni gorila. Y a ‘cielo abierto’, como prometió”, le carteó Perón.

Corresponsal en España desde 1974 a 1987, volvió y dirigió “Sin verso” en Canal 7. Sorprendió pero fracasó. Se entregó a la radio nocturna y mil de sus programas integran hoy la “Fonoteca Literaria Los Palabristas” en la Universidad A&M College Station de EE.UU.

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De 1995 a 2008 Peicovich fue columnista de La Nación, pasando a Perfil en el 2009. Este verano corrige en el Viejo Hotel Ostende “La década opa”, síntesis de 600 notas sobre el cambio de época mundial y local, que sumará a sus 15 libros publicados, 6 en e-books. Peicovich no deja día sin línea. Su borrador autobiográfico pasó los 1.500 folios. Se asume como geronte y pide no se lo llame “maestro”. Así responde:

Noticias: ¿No está cansado Peicovich?
Esteban Peicovich: Ser obrero de palabras no cansa.

Noticias: ¿Cómo ve la actualidad?
Peicovich: ¿Cuál? No veo nada. Seguimos en el mismo 2013 que se llevó puesto al 2014 dejándonos este bienio chapuza de 730 días. Somos el país que más refrita pasado. Aquí solo aumenta la edad individual. La edad social, ¡minga! Esto es puro blableo, floreo y bardeo. La nada al palo.

Noticias: ¿Por qué lo ve tan vacío?
Peicovich: Porque la elección de octubre se quedó en la urna. El caretaje oficial pasó de no poder ocultar angustias a celebrarla como victoria. La Rosada la ninguneó. Por tanto, “no existió”. La oposición se engolosinó con futuribles. Estos dos factores hicieron que el resultado se anestesiara. Los que se movieron presto fueron los hamsters reciclables como Alberto Fernández, Scioli, Massa, Solá y otros. Mentaron la Constitución más que Carrió y se aprontaron para las gateras del 2015. El 2013 se vació por la desidia, tanto de matones como de nabos, según la nomenclatura de Pepe Mujica. Somos el país de la humedad y la inmovilidad. Opositores de tergopol y cortesanos todo terreno. La calle, en tanto, soporta la película de más tiempo en cartel: “El hundimiento de la casa de Usher”, de Poe, al compás, como siempre, de nuestro patriótico sonido subnormal “maradóóó, maradóóó”.

Noticias: ¿Qué piensa del Papa Francisco?
Peicovich: Si no es maniobra de la Iglesia, su arribo es un milagro. Temo por él. Me gusta, aunque jode su argentinitis. Debe ecualizarse. Basta de camisolas de San Lorenzo. Aún tiene polenta. Debe largarse a los caminos.

Noticias: ¿Qué periodistas le gustan?

Peicovich: De los últimos tiempos a los que más celebro es a Julián Assange, de Wikileaks, y Edward Snowden. Destaparon la sentina de la política de Caín, abriendo un túnel para airear la comunicación internacional. Su trabajo, reciclado por las redes sociales, sinceró hasta zonas íntimas de la política. ¿La nariz de Obama espiando en la “bombacha digital” de Merkel? ¿Pero qué gente es esta?

Noticias: ¿Y del periodismo local?
Peicovich: Hay felinos, reptiles, volátiles. Algunos en el “barro”, como tan bien lo sinceró (Edi) Zunino. Es un zoo curioso.

Noticias: ¿Y qué animales hay en ese zoo?
Peicovich: Vaya como juego. De onda, como se dice ahora. ¿Lanata?, el elefante, pues abusa de su naturaleza; ¿Majul?, el hurón, corre detrás de su cola. ¿Nelson Castro? el halcón, duerme con el zoom puesto. ¿Longobardi?, ganso, le place gansar y celebrar gansadas. ¿Eliaschev? pavo de granja al que le cuesta ser real. ¿Morales Solá?: el buey, ni entra en la realidad ni sale de sí. ¿Asís? el zorro viejo, de acechar, morder y echarse un gozo. ¿Zunino?, la cebra, porque es distinto. ¿Verbitsky?, el topo, huele debajo del agua. ¿Barone?, el zorrino, porque hiede feo.

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