Música / 14 de Marzo de 2014

MÚSICA

Joan Baez, la canción es la misma

Cantó por dos noches en el Gran Rex. Hizo justicia por aquellas frustradas actuaciones de los años `80.

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★★★★ Joan Baez tiene categoría de prócer. Fue pacifista cuando no era sencillo estar en contra de la guerra de Vietnam y vociferarlo. Le puso voz a la legendaria película “Sacco y Vanzetti” y la ya memorable “Here’s to you” con música de Ennio Morricone quedó para siempre en la historia.

Fue la cantante que desde los Estados Unidos se acercó antes que nadie a los cantautores latinoamericanos que peleaban contra los regímenes dictatoriales, tomó sus palabras y las reprodujo en nuestro idioma. Estuvo en lo más alto de la cresta de la industria del espectáculo pero nunca se transformó del todo en una artista del “showbizz”. Fue la mujer de Bob Dylan y amiga muy cercana de Mercedes Sosa. Y la última vez que quiso actuar en la Argentina, en la década del `80, fue corrida por una bomba en su hotel y terminó yéndose sin cantar.

Hoy, es una señora de 73 años, de pelo corto canoso, elegante en su sencillez, con aspecto de “hippie chic” –como la calificó un colega– que se calza la guitarra como antes y se hace acompañar apenas por dos músicos que solo hacen acordes y percusiones de acompañamiento. Su voz y su sonrisa están intactas. La elegancia y el respeto hacia el público se han incrementado y se muestran en el permanente deseo de comunicarse en castellano.

El estilo y el modo de armar el repertorio, en cambio, están algo envejecidos. Pero quien puede discutirle a esta mujer el derecho de hacer, aún sin que sean las mejores versiones, piezas como “La llorona”, “Don’t Cry for Me Argentina”, “Te recuerdo Amanda”, “Cálice”, “Imagine”, “Gracias a la vida”, “The Boxer”, etc. O de convocar a “mi invitado especial” León Gieco para compartir “Como la cigarra”, “Solo le pido a Dios” y “Blowin’ in the Wind”.

O de repasar clásicos suyos como “Joe Hill”, “Farewell Angelina”, “Jerusalem”, “Just the Way you Are”, “Long Black Veil”. O emocionar con “No nos moverán” a capella en el final. Por todo eso, este comentario tiene una estrella más que la que le cabría a cualquiera con menos pergaminos.

 

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