Brasil 2014, Opinión, Sitios Externos / 13 de junio de 2014

El mundial Brasi 2014, en otra dimensión

Un análisis de la situación política del país frente al comienzo del mundial de fútbol.

EFECTO MESSI. El Gobierno confía en que el Mundial tapará los problemas.

Lo mismo que los vendedores de televisores led hípersofisticados, camisetas y gorritos patrióticos u otros productos que, con la ayuda de un poco de imaginación, podrían tener algo que ver con el fútbol, Cristina y sus soldados han aguardado con impaciencia indisimulada el inicio del Mundial.

Esperan que el torneo les dé por lo menos un mes libre de los molestos problemas cotidianos que tantos dolores de cabeza les están provocando, que por un rato la gente piense más en las hazañas de Lionel Messi y compañía que en asuntos como el drama rocambolesco protagonizado por Amado Boudou, el hombre que, dicen los decididos a lincharlo, cumplió el sueño del pibe al arreglárselas para apropiarse de la maquinita de imprimir dinero, y que las amas de casa se preocupen más por las deficiencias defensivas de la selección nacional que por los precios que encuentran en los supermercados.

Puesto que todos los gobiernos del planeta tratan de aprovechar los triunfos deportivos de sus compatriotas, sería mezquino criticar a Cristina por intentar compartir una eventual victoria argentina en Brasil, lo que haría atribuyéndola a las bondades de su “modelo”, pero parecería que lo que los kirchneristas tienen en mente es usar el mes de vacaciones virtuales que la FIFA le ha otorgado para aplicar algunas medidas económicas antipáticas y, con suerte, tapar algunos de los muchos escándalos que están brotando por doquier. No le será fácil.

Por intenso que sea el fervor futbolero alentado por el gobierno, una multitud de comerciantes de todo tipo y, desde luego, por la pasión que tantos sienten por lo que para ellos es el juego más hermoso, es poco probable que la mayoría se permita olvidar por completo lo que está sucediendo en lo que, bien que mal, es el mundo real.

A muchos les gusta trasladarse esporádicamente a otra dimensión en que hasta las lágrimas motivadas por la derrota del club de sus amores resultan placenteras, pero con pocas excepciones saben que solo se trata de una forma de escapismo, que una vez celebrado un triunfo épico o lamentado, como es debido, un revés claramente injusto, regresarán al país de antes en que, por desgracia, los desafíos son un tanto mayores que los enfrentados por Messi, el Kun Agüero y otros héroes del campo de juego.

Mal que les pese a quienes fantasean con un efecto Mundial duradero, la euforia ocasionada por un gran triunfo deportivo suele agotarse muy pronto e incluso podría ser contraproducente. ¿Por qué –se preguntarán los quejosos de siempre– no puede funcionar el país en su conjunto con la eficacia de sus futbolistas?

Los comerciantes aparte, los más resueltos a sacar provecho de los Mundiales, los Juegos Olímpicos y otros acontecimientos que atraparán a miles de millones de televidentes diseminados por el planeta son los políticos, sobre todo los brasileños. Estos creían que organizar un espectáculo masivo, y sumamente costoso, serviría para cubrir de prestigio a su país y por lo tanto a ellos mismos.

 

3 comentarios de “El mundial Brasi 2014, en otra dimensión”

  1. Vamos, vamos Argentina,
    vamos, vamos a ganar,
    que esta barra quilombera’,
    no te deja , no te deja de alentar…deja de ser tan amargo mandril Nielson y devolve las Malvinas !!,

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