Restaurante / 24 de Septiembre de 2014

RESTAURANTE

Un viaje global

“Bengal Deli”. CasaSur Bellini Hotel. Cabello 3780, Palermo. 4807-4848. Deli/Cocina india-italiana. Lunes a sábados de 7 a 00. Domingo de 7 a 17. Reservas. Principales tarjetas. Precio promedio: $ 150/ Noche (4 pasos, sin vino): $ 250.

Por

MULTICULTURAL. De inspiración india e italiana, suma preparaciones de otras etnias, incluida la argentina.

En la película “Un viaje de diez metros”, una familia india abre un restaurante típico –con horno tandoor y todo– frente a un clásico restó francés con una estrella Michelin, propiedad de la inglesa Helen Mirren. Todo sucede en un pueblito de Francia y el mercado reboza de hongos, perdices y tomates perfumados por los que ambos restaurantes compiten. Es puro Bollywood a la europea, con secuencias de cocina poco atractivas, pero en algo no se equivoca: triunfa el cocinero más inspirado, el indio, que con su maletín de especias despierta la magia del sabor.

La cocina india nunca se popularizó en Buenos Aires y sin embargo Bengal, el original de la calle Arenales, tiene casi veinte años de saludable existencia. La clave está en que apostó a una fusión de la cocina india e italiana, combinación exitosa por entrar en consonancia con el gusto argentino. Además Bengal supo diversificar su marca, abriendo sucursales en los hoteles CasaSur de Recoleta y, más recientemente, el Casa Bellini de la calle Cabello. Un hermano menor, globalizado.

Bengal Deli tiene entrada independiente desde la calle y una ambientación descontracturada, cocina abierta incluida. Como su nombre lo indica es un deli: abre desde el desayuno, con buena pastelería y cafetería, y el fuerte son los almuerzos aunque abre también por las noches. La inspiración mediterránea e india del Bengal original están presentes pero se suman otros ingredientes y preparaciones de muchas otras etnias y nacionalidades, entre ellas la argentina, enfocadas a las expectativas del turismo.

A entradas como la sopa fría de palta y leche de coco se suman pinchos de lomo con salsa criolla. El carpaccio de lenguado con salsa teriyaki y cilantro convive los pequeños sándwiches de milanesa de lomo en figaza de manteca. Y los ejemplos continúan. Sin embargo triunfa el sabor, que es lo importante.

El chef ejecutivo de todos los Bengal es el joven Emiliano Cafiso, quien sube la apuesta con ensaladas originales como la de berro, rúcula, sandía y queso azul; sándwiches reversionados como el de prosciuto y burrata en pan chapati; y platos de cocina honestos como el rissotto de hongos con auténtico arroz carnaroli, bien al dente. Hay dos curries diarios, entre ellos el Bangali (de pollo) y el Dal Mackny (de lentejas negras) que se ofrecen con la intensidad de picante deseada por el comensal, más variedad de chutneys. De postre, bavarois de peras o clásica cheesecake con frutos rojos. La carta de vinos es corta pero cumplidora y hay una buena variedad de tragos y aperitivos.

Modesto, Cafiso confiesa que el éxito de los curries es obra del chef pakistaní del Bengal central. Sólo él logra la alquimia del Garam Masala, la mezcla de especias que hace a un curry especial. Otros probaron y fracasaron. No es magia, son milenios de cultura.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *