Economía / 14 de Octubre de 2014

INFORME RESTRINGIDO

Entre la recesión y el acuerdo con lo buitres

Más de lo mismo. El Gobierno está en una encrucijada entre el “parate” económico o una negociación con los holdouts.

Nueva York. Los abogados del buffet Cleary Gottlieb que defiende al gobierno argentino en los tribunales de Manhattan.

Por ahora, la economía no tiene de dónde agarrarse para dejar de caer. La estrategia utilizada por el gobierno para encarar la deuda con los holdouts, y también la inestabilidad cambiaria, solo alimenta más las expectativas negativas de devaluación y potencia la caída de la actividad.

Por el lado del sector externo, las expectativas devaluatorias afectan la liquidación de exportaciones, que cayeron 10% en los primeros siete meses del 2014. La caída de las ventas al Mercosur (-18%) fue más fuerte, ya que también se ven afectadas por el pobre nivel de actividad de Brasil, que sólo crecería 1% en 2014.

Esta floja performance de las exportaciones refuerza la merma del mercado doméstico, dado que ese menor ingreso de divisas hace que el gobierno reaccione trabando importaciones (-16%). Y se termina profundizando la recesión interna.

El dinamismo del mercado doméstico es cada vez menor. La economía se dirige hacia un escenario en el cual el nivel de actividad económica se contraería alrededor de -5% interanual en el último trimestre del 2014. La tasa de crecimiento en 2015 será más negativa que la de este año con un aumento del nivel general de precios promedio por encima del 50% anual en 2015.

Todos los fundamentos de la economía están peor que hace un año atrás: hay más déficit, más emisión, más expectativas de devaluación, dólar blue más caro, brecha más amplia, menos exportaciones, menor superávit comercial, nuevo default, mayor escasez de dólares y menor actividad. Peor aún, en el 2015 se hará sentir una caída de 18% promedio en el precio de la soja. Las exportaciones del complejo sojero alcanzarán solo unos US$ 17.800 millones, es decir 4.000 millones menos que este año.

Recesión o acuerdo con los buitres. Ante el Gobierno, se abren dos perspectivas: 1) seguir con “más de lo mismo”, es el escenario base y el más probable, más aún luego de la salida de Juan Carlos Fábrega de la presidencia del Banco Central (se sigue en default, se potencia la política fiscal expansiva de aumento del déficit financiado con emisión y las expectativas de devaluación se incrementan, y 2) acuerdo con los holdouts (así se destrabaría el ingreso de dólares).

Al propiciar un escenario de menor devaluación y menos inflación, un eventual acuerdo con los “buitres” auguraría un mejor escenario económico y más gobernabilidad, asegurando una transición ordenada.

La tasa de crecimiento del PBI dependería entonces del nivel de endeudamiento al cual acceda el Gobierno. Cuánto más financiamiento llegue del frente externo, menor será la caída del PBI. Es más, si el monto de la nueva deuda permitiera que las reservas dejaran de caer y también alcanzara para liberar importaciones -hoy “pisadas”-, la caída del Producto podría moderarse e incluso revertirse, en parte, el efecto recesivo.

 

 

8 comentarios de “Entre la recesión y el acuerdo con lo buitres”

  1. ESTE DIARIO NO PUEDE CON SU VOCACIÓN VENDEPATRIA, IGUAL QUE ANA BARON DE CLARIN, LE DIRAN LOS BUITRE LUEGO: “HICISTE LOS DEBERES PERFIL”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *