Costumbres / 25 de noviembre de 2014

COSTUMBRES

Novias trendy

Es el traje con el que sueñan todas las chicas. Y el más difícil de elegir y concretar. Propuestas y consejos de los diseñadores top. Secretos, precios y tendencias. Los colores, texturas y cortes que están de moda. Modelos icónicos de las princesas.

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Mal que les pese a las feministas, gran parte del género femenino ha sido educado para fantasear, desde la cuna, con el día de su boda. Desde las princesas de Disney hasta las de carne hueso, pasando por la realeza del showbizz, las mujeres tomaron nota y compararon a lo largo de su vida todos los trajes de novia posibles y diseñaron en su imaginación el vestido ideal para su casamiento. Del sueño a la realidad hay una larga distancia y los diseñadores de moda suelen ser los encargados de poner los pies en la tierra y recomendar el modelo concreto que será más adecuado para cada una. ¿Cuál será la novia más feliz? La que logre el modelo más cercano a su fantasía sin renunciar a la elegancia.

Estilos. “No me interesa la tendencia. Lo que más me importa es que con mis vestidos el cuerpo de las mujeres se vea muy bien”, dice Agustina Böhtlingk, una de las diseñadores top del momento, autora de los trajes de Gabriela Vaca Guzmán y Agustina Wernicke (en la foto de apertura de la nota). Laurencio Adot, uno de los creadores más amados por las mujeres (y el que más famosas vistió en el día de su boda), dice sentirse un “diseñador de sueños”. Crea con las chicas varias opciones, dibuja, charla hasta llegar a la decisión final.

El proceso de confección de un vestido creado con exclusividad empieza alrededor de 6 meses antes del casamiento y requiere de unas 6 pruebas hasta quedar terminado. Es tan artesanal, que tiene un costo muy elevado (entre 3.000 y 10.000 dólares). El trabajo del creador no termina con la puntada final. En muchos casos, acompaña a la novia hasta la iglesia y la fiesta y acomoda, pliegues, cola y tocado.

“Si la chica viene con una foto del vestido que quiere, le digo que no me la muestre hasta el final. Si coincide, buenísimo. Si no, le explico por qué no le convenía ese estilo”, dice Gabriel Lage, otro de los diseñadores top que eligen las famosas (este año hizo el vestido de Paula Chaves). Böhtlingk, por su parte, sugiere evitar los modelos muy vanguardistas. “El vestido tiene que ser lindo, de buena calidad y permanecer en el tiempo”, explica.

Edgardo Coto de Iara, una de las más tradicionales casas de novia de Buenos Aires (que también hizo innumerables trajes para la ficción) se inclina por un vestido de corte sirena y espalda descubierta como modelo ideal.

“Un vestido liviano, que pueda usarse en invierno y verano y con muchas trasparencias es uno de los requerimientos más habituales de las novias en la actualidad”, cuenta Sylvie Burstin, diseñadora formada en París y creadora del traje que lució en su boda Luisana Lopilato.

En resumen: originalidad, clasicismo, un corte que favorezca la silueta y la consideración del estilo de fiesta y de iglesia (Böhtlingk sugiere, por ejemplo, que un templo majestuoso exige una cola importante) son las recomendaciones básicas de los principales diseñadores consultados por NOTICIAS.

Tendencias. El encaje es la textura de moda. El vestido clásico de esta época se pega al cuerpo, está bordado sutilmente con piedras y es ultraclásico. “Vuelven los vestidos etéreos, con muchas capas, transparentes y regresa el raso”, explica Gabriel Lage. “También se ven trajes estilo griego o de la época Gatsby –el ‘20 o el ‘30–”, detalla Laurencio Adot.

Los colores tienen destellos platinados y el rosa champagne es uno de los favoritos. El blanco absoluto es menos frecuente que el marfil.

En cuanto a los tocados, que generalmente se realizan en sintonía con el diseñador del vestido, la tendencia marca “piezas art nouveau, con formas orgánicas como bichitos y mariposas”, explica el arquitecto y joyero Celedonio Lohidoy.Laura Noetinger, que se hizo conocida por sus sombreros para el registro civil, recomienda tocados pequeños con plumas y tules.

Mucho más sensatas que en otras épocas, las novias de hoy quieren verse elegantes y clásicas. Por supuesto, siempre están las bodas “originales”: jeans, trajes negros o velos rojos. Las grandes locuras, sin embargo, parecen estar completamente “out”. ¡Qué alivio!

 

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