Economía / 17 de diciembre de 2014

Balance difícil

El superávit comercial se reduce por las restricciones.

Un total de 747 empresas realizan el 73% de las importaciones y de las exportaciones en el país. Los sectores responsables de la mayor parte de las ventas externas son también los que registran los mayores niveles de importaciones como los productores de cereales, oleaginosas y sus subproductos, las terminales automotrices y las compañías mineras y de petróleo y gas.
Son los sectores más afectados por las restricciones a las importaciones que fue imponiendo el Gobierno para evitar la pérdida de reservas del Banco Central y la fuga de dólares. Casi un 20% de las exportaciones del país se ven afectadas de uno u otro modo en un escenario de intercambio comercial protagonizado por 747 firmas que son las que concentran el mayor volumen de ventas y compras externas.
Los principales importadores y exportadores que ven restringidas sus compras externas son los que operan en los sectores industriales tradicionales, como por ejemplo las compañías de la cadena automotriz, metalmecánica y del papel. Estas actividades son las que amplían justamente la canasta de bienes exportables y aseguran el ingreso de dólares genuinos al país. Sin embargo, las limitaciones que define el Ejecutivo contra las empresas terminan volviéndose en contra de los ingresos públicos. Ante la escasez de dólares, el gobierno restringe las importaciones con medios administrativos que por la estructura productiva de la Argentina puede tener consecuencias a largo plazo: la falta de importaciones daña la competitividad porque las firmas utilizan los insumos importados para producir los bienes y servicios que se exportan. Si las importaciones no están disponibles en cantidad suficiente, los costos de los exportadores aumentan o, directamente, se deja de producir. “El mayor daño potencial se relaciona con la dependencia que el entramado productivo del país tiene respecto de insumos y piezas importadas. Cuando las limitaciones para importar causan faltantes, los productores (exportadores) locales se ven imposibilitados de producir y, como es lógico, reducen sus saldos exportables”, analiza Mauricio Claverí, coordinador de Comercio y Negocios Internacionales de abeceb. Y subrayó: “El impacto sobre el superávit agregado estará condicionado por el grado de dependencia de los exportadores y por el peso que sus colocaciones tengan sobre las ventas externas totales”.
Negociación. Los sectores responsables de la mayor parte de las ventas externas también registran importaciones relevantes: cereales, oleaginosas y sus subproductos, terminales automotrices, minería, petróleo y gas, son algunos de ellos. Sin embargo, según Claverí, “no todos se encuentran en la misma situación frente a las restricciones impuestas por la política comercial. La posibilidad de negociar con las autoridades locales una mayor flexibilidad en la liberación de permisos de importación dependerá del flujo de ingreso de divisas vía exportaciones que el segmento genere”.

 

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