Sitios Externos, Teatro / 30 de Enero de 2015

TEATRO

Juegos y malabares

“Bajo terapia”, de Matías Del Federico. Con Carlos Portaluppi, María Figueras y elenco. Dirección: Daniel Veronese. T. Metropolitan, Corrientes 1343.

Por

★★★ Tres parejas se reúnen en el consultorio donde habitualmente hacen terapia, aunque Antonia, la terapeuta, no va a estar presente. Se trata de un juego al que todos adhieren con mayor o menor entusiasmo; consiste en plantear una serie de preguntas o temas que la misma Antonia dejó formulados en otros tantos sobres, y los integrantes del grupo deberán encarar. Las parejas están integradas por los personajes de Héctor Díaz y Mercedes Scapola, un matrimonio con más de veinte años de casados que solo se comunican a través del maltrato y el cinismo; Darío Lopilato y Manuela Pal, algo más jóvenes, llevan tres años de noviazgo aunque no se deciden –ella en particular- a concretar la convivencia. Carlos Portaluppi y María Figueras, la tercera pareja, son los más reservados: él está francamente molesto con el ejercicio, y ella parece tenerle a su marido un miedo ancestral. Su personaje, sin embargo, es el más rico de los seis: patético en su terror conyugal, y muy gracioso cuando trata de dominar su afición al alcohol.
Esta obra, del joven autor Matías Del Federico, resultó ganadora del concurso “Contar 1”, organizado por la Asociación de Empresarios Teatrales, la Asociación Argentina de Actores y Argentores. De hecho, tiene la rara particularidad de contar con nada menos que seis productores, entre los más importantes del país: Carlos Rottemberg, Sebastián Blutrach, Pablo Kompel, Ignacio Laviaguerre, Mauricio Dayub y Julio Gallo. Con la correcta dirección de Daniel Veronese y la sencilla escenografía de María Oswald, la pieza aplica fórmulas claramente probadas en espectáculos que el público ha celebrado durante varias temporadas. La ausencia de la terapeuta en el desarrollo del juego remite de inmediato a “Toc Toc”, la exitosa pieza que aún sigue en cartel. Y el efecto aluvional de las diversas confesiones y miserias que conjuran el espíritu de una catástrofe inminente, recuerda a las de Yasmina Reza, como “Art” y especialmente “Un dios salvaje”.
Sin la profundidad e incluso la belleza de las obras mencionadas, “Bajo terapia” ofrece con todo un espectáculo razonablemente divertido y eficaz, aunque no siempre demasiado verosímil, con muy buenas actuaciones y adecuada dirección. El final, que debería ser aún más inesperado, cambia el tono de la pieza de manera abrupta y otorga un sentido trágico a todo lo anterior.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *