Libros, Sitios Externos / 3 de Abril de 2015

LIBROS

Truffaut periodista y crítico

Las películas de mi vida, de François Truffaut. El cuenco de plata, 315 págs. $ 259.

Por

★★★★ Cuando se publicó esta recopilación de artículos y ensayos en 1975 ya se podía elegir entre distintos “Truffauts”. Uno era parte de la “nouvelle vague” del cine, con J. L. Godard, Claude Chabrol o Eric Rohmer (y películas como “Los 400 golpes” y “Jules et Jim”). Otro había filmado títulos más blandos y agradables: “Besos robados” o “Domicilio conyugal”. Un tercero probó suerte con filmar fuera de Francia: “Fahrenheit 451”.
Rastros de esas identidades sucesivas aparecen en el prólogo, y provocan complejidad o problemas en las decenas de textos incluidos. En ellos Truffaut demuestra que es de los “cahieristas” (por la revista “Cahiers du cinéma”) menos teóricos o articuladamente críticos. En él se produce una alianza equilibrada entre la opinión y la fórmula breve, entre la comprensión profunda del cine en cuanto espectador, y cierto patoterismo que afectaba un poco el aporte innegable de la publicación entre los años ’50 y 70.
El prólogo es un repaso detallado y gozoso de una carrera “cinéfila” que comenzó en la infancia y nunca se detuvo. Al principio como espectador, después como crítico y al fin como director de cine. También hay aforismos: “Una película tonta pero intensa puede ser mejor que una película inteligente y débil”.
La presencia del cine norteamericano es constante, hasta cuando habla de cine francés. Allí aporta buenas lecturas o datos originales sobre Jean Vigo, Abel Gance, Jean Renoir (extenso perfil), Robert Bresson: y nombres hoy menos recordados: Jacques Becker, René Clement, Clouzot, Sacha Guitry (otro útil perfil). También están, desde luego, Hitchcock, Orson Welles, Roberto Rossellini, Nicholas Ray, o el nórdico Ingmar Bergman. Cuando habla de Buñuel, asombra que dedique demasiado espacio a contar una sola película.
Su puntería y dinamismo de periodista cultural brilla en los perfiles de Humphrey Bogart (“era el hombre del revólver al que sólo le queda una bala”) o el seductor James Dean: “Todas las tardes podría matar en la pantalla a su padre y a su madre con la bendición del público (…) tanto el más esnob como el popular”. Conviene tener el libro a mano ahora que se puede ver “online”, en DVD, o en Youtube casi todo el cine del pasado. O leerlo por mero placer.

 

3 comentarios de “Truffaut periodista y crítico”

  1. Hola, sería importante que los medios argentinos, y sobre todo los críticos literarios, no olviden de citar en sus textos el nombre del traductor, al igual que un comentario sobre la calidad de la traducción. Siempre me sorprende este “olvido”, que contribuye a la falta de reconocimiento de la profesión y a la falta de toma de conciencia por parte del lector de lo difícil que es traducir (bien).

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