Showbiz / 21 de Junio de 2015

DEL PAPEL A LA PANTALLA

Al cine a ver best sellers

Vender miles de libros los convierte en un éxito seguro en las salas. Los casos locales.

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TAQUILLEROS. "Los juegos del hambre", "Bajo la misma estrella" y "50 sombras de Grey" destacados en la pantalla.

Es un fenómeno propio de esta época: Los libros exitosos se trasladan al cine, donde también triunfan. Y la regla se hace infalible si es una saga o trilogía de género fantástico y si está dirigida a un público infanto-juvenil. “Harry Potter”, “Crepúsculo” y “El Señor de los anillos” son algunos de los ejemplos que lo confirman.
Antes de que se convirtiera en una costumbre, la literatura ya se había entrometido en el cine. “El nombre de la rosa”, de Umberto Eco, se adaptó en una exitosa película protagonizada por Sean Connery. Pero en la actualidad, cada novela que ingresa a la codiciada lista de best sellers tiene destino asegurado de filmación.
Taquilleras. El ícono de esta flamante costumbre tiene nombre y apellido: Harry Potter. Las siete novelas de J. K. Rowling publicadas entre 1997 y 2007 vendieron 450 millones de ejemplares. Tal fue el suceso que obligó a The New York Times a abrir una lista de best sellers exclusiva para libros juveniles, aunque la saga trascendió a ese público y se tradujo a 67 idiomas. Hollywood se dejó tentar y la experiencia fue exageradamente redituable: El total de las ocho películas fue de US$ 7.743.849.053, mientras que el costo de cada una había sido de, aproximadamente, 250 millones de dólares.
La saga de vampiros “Crepúsculo” de Stephenie Meyer vendió 116 millones de ejemplares. Entre las cuatro novelas, publicadas entre 2005 y 2008, el nombre de la escritora estadounidense estuvo unas doscientas semanas en la lista de best sellers. Rápidamente, se mudaron al cine. En noviembre de 2008 se estrenó el primer film, pero fue el último capítulo de la saga el que rompió las taquillas. “Amanecer Parte II” recaudó más de 800 millones de dólares, mientras que el costo de realizarla fue siete veces menor.
Con 150 millones de copias vendidas, “El Señor de los Anillos” es una de las sagas más leidas del siglo XX. Pero a la novela épica escrita por el británico J.R.R. Tolkien, el director de cine Peter Jackson la llevó a su mundo. La realización del proyecto llevó ocho años de trabajo en Nueva Zelanda, lugar donde las tres películas se filmaron en simultáneo. Los 285 millones que costó su realización suenan insignificantes comparados con los US$ 2.917.506.956 que se recaudó en entradas a nivel mundial.
Pero la precuela de la serie también iba a ser un furor. “El Hobbit”, la novela fantástica que narra las aventuras de Bilbo Baggins y un grupo de enanos para recuperar el tesoro tomado por un dragón, se convirtió en la producción más cara en la historia de la industria cinematográfica. Los 561 millones de dólares de costo superaron a “Star Wars”, “Piratas del Caribe” e, inclusive, a “El señor de los Anillos”. Para hacer “El Hobbit”, Peter Jackson eligió filmar en 3D y a 48 cuadros por segundo, en vez de hacerlo a los 24 cuadros tradicionales, lo que incrementó los costos de producción. Pero tanta inversión tuvo sus frutos: tan solo con el film “El Hobbit: un viaje inesperado”, recaudaron el doble de lo que habían invertido para las tres películas.
Si bien no fueron una saga, tras vender millones de copias en todo el mundo, los libros de Dan Brown tuvieron destino asegurado de largometraje. “El código Da Vinci”, dirigida por Ron Howard y estrenada en 2006, recaudó 758 millones de dólares. Dos años después apareció “Ángeles y Demonios” que, si bien consiguió vender la mitad de entradas que su antecesora, fue otro éxito.
Recientes. 2014 tuvo sus ejemplos de best sellers que también explotaron en la pantalla grande: “Los Juegos del Hambre” y “Bajo la misma estrella”. La primera se trata de tres novelas publicadas entre 2008 y 2010 por la escritora estadounidense Suzanne Collins. La película no sólo fue exitosa, sino que también sirvió de empuje para la venta de libros. Hasta el estreno del film, Collins había logrado agotar la edición de 200 mil libros. Pero después, la venta alcanzó las 23 millones de unidades sólo en Estados Unidos, lo que fue más que un milagro porque a su bolsillo entraron 55 millones de dólares.
Lo de “Bajo la misma estrella” tiene importancia doble. Como el resto, fue un éxito comercial: el libro de John Green vendió más de 10 millones de copias y la película, dirigida por Josh Boone, recaudó 304 millones de dólares. Sólo en Argentina, la cifra alcanzada superó los tres millones y medio de dólares. Pero el desafío es que en vez de recurrir al género fantásico que cruza al resto de los ejemplos, la de “Bajo la misma estrella” es una historia cruda, que narra la vida de Hazel Grace Lancaster, una chica de 16 años que padece cáncer de pulmón terminal y de su relación con Augustus Waters, un joven que ya había pasado por su experiencia.
Uno de los estrenos de cine más esperados de este año sucedió en febrero, cuando llegó a la pantalla “Cincuenta sombras de Grey”. La saga erótica de E. L. James que relata la relación entre una joven periodista, Anastacia Steele, y un magnate de los negocios, Christian Grey, con gustos sexuales sadomasoquistas, se convirtió en un boom de ventas, sobre todo entre el público femenino. La trilogía en papel lleva vendida unas 100 millones de copias en todo el mundo desde su primera novela que salió a la venta en 2011 y que ya fue traducida a más de cincuenta idiomas.
Por la venta de los derechos a Universal Pictures, James embolsó cinco millones de dólares. Y la productora de Hollywood gastó unos 40 millones de dólares para filmar la primera parte, que recaudó 570 millones. Por eso el apuro por continuar la saga: la segunda y la tercera todavía no se empezaron a filmar, pero ya tienen fecha de estreno: diez de febrero de 2017 y nueve de febrero de 2018.
Locales. Si bien las cifras a nivel nacional son abruptamente menores a las de Hollywood, y no existen sagas llevadas al cine, el país tiene un largo historial de novelas trasladadas a la pantalla grande. Desde la clásica “La Patagonia Rebelde”, de Héctor Olivera, encargado de plasmar en imágenes la épica revolucionaria que Osvaldo Bayer narró en “Los vengadores de la Patagonia trágica”, hasta “Plata Quemada”, de Ricardo Piglia, adaptada por Marcelo Piñeyro en una coproducción argentino-española protagonizada por Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri y Eduardo Noriega.
Eduardo Sacheri es el escritor que mejor representa esta flamante costumbre. Su novela “La pregunta de sus ojos” llegó al cine de la mano de una fórmula infalible: la dirección de Juan José Campanella y el protagonismo de Ricardo Darín. “El secreto de sus ojos” (como se renombró) fue la película más vista del 2009 en Argentina y recaudó 33 millones de dólares. Por supuesto que haber recibido el Premio Oscar a la mejor película extranjera en 2010 la coloca en un peldaño más alto en la historia del cine local, lugar que comparte con La Historia Oficial, de Luis Puenzo.
En 2014, Juan Taratuto llevó a las salas otra de las novelas de Sacheri. “Papeles en el viento”, una comedia dramática que mezcla los temas preferidos del escritor bonaerense: los amigos y el fútbol.
La escritora Claudia Piñeiro también es de las preferidas a nivel local a la hora de transformar sus novelas en películas. “Las viudas de los jueves”, el exitoso libro galardonado con el Premio Clarín en 2005, vendió unos 170 mil ejemplares. Fue llevado al cine por Marcelo Piñeyro, director de “Tango Feroz” y “Kamchatka”, pero no logró más que pérdidas. Con un presupuesto de 2.623.052 dólares que costó el film, la recaudación fue de 2.500.000 dólares.
La segunda obra de la escritora que llegó a la pantalla nacional fue “Betibú”, que vendió unos 30 mil ejemplares y fue vista por unos 250 mil espectadores, lo que la coronó como una de las películas argentinas más vistas de 2014, año en el que “Relatos Salvajes” rompió el récord de entradas vendidas. En total, “Betibú” recaudó un millón y medio de dólares. En abril de 2015, Piñeiro vio cómo una tercera obra suya se estrenaba en la pantalla grande: “Tuya”, una novela policial protagonizada por Jorge Marrale, Andrea Pietra y Juana Viale.
Pero, con la honrosa excepción de “El secreto de sus ojos”, el público local no termina de ser seducido por las propuestas de literatura que se vuelcan al cine. Que a diferencia de Hollywood, se elijan obras de género policial por encima del fantástico, puede ser una de las claves. Que aún no se haya instalado la costumbre local del cambio el formato, puede ser el secreto. El tiempo lo dirá.

 

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