Personajes / 29 de Julio de 2015

Ari Paluch: “Hoy ni Kirchner sería cristinista”

Acaba de publicar “La cuenta progresiva”, su cuarto libro, y trabaja en radio con su hijo. Reencarnación y romper la rutina matrimonial.

Ari Paluch
TERRENAL. Aunque lleva escritos cuatro libros sobre espiritualidad, dice no creer en ella, sino en tratar de estar mejor.

Ari Paluch no ejercita la paciencia entre inciensos y escuchando música hindú, sino dentro del auto, en medio de la locura del tránsito de avenida Corrientes, dos veces por día, cuando se interna en el Microcentro –viaja desde su casa, en Belgrano– para hacer “El exprimidor”, en Radio Latina. “Me ayuda a entrenar la paciencia y la compasión porque te putean bastante, cuando vas por una calle semi-peatonal y la gente no sabe que los autos pueden circular, por ejemplo”. Ahora, fuera del auto, en un café que está a la vuelta de la radio, Paluch habla rápido, como es su costumbre, sobre todo lo que le está ocurriendo por estos días: el lanzamiento de su cuarto libro de autoayuda, “La cuenta progresiva” (luego del éxito de “El combustible espiritual”, “El combustible espiritual 2” y “Corriéndose al interior”), la organización de la fiesta de quince de su hija Martina (que ya celebró), la adrenalina laboral de un año con tantas elecciones y la relación con su hijo Nicolás, ahora también compañero de trabajo.
Noticias: ¿Escribe tan rápido como habla? En el primer capítulo dice que empezó su último libro el 2 de noviembre del año pasado.
Ari Paluch: No tanto. Seis meses es lo que dura más o menos el proceso. Escribo a mano en esos legal pads de abogados yanquis, amarillos, y después con mi mujer lo vamos pasando. El pase a la computadora es una excusa para corregir.
Noticias: ¿Sigue meditando todas las madrugadas?
Paluch: Sigo. Hay quince minutos que podría dormir que los dedico a meditar. No lo hago como un sacrificio sino que redunda en que esté más lúcido a la mañana y más amoroso en la radio. Es una bendición.
Noticias: ¿Qué otras cosas lo alimentan espiritualmente?
Paluch: Estar en contacto con la naturaleza, que me baje una idea, sentir la piel de la mujer que amo, comer con mis amigos. No creo en la espiritualidad, creo en una serie de axiomas y en tratar de estar mejor. No voy por la vida prendiendo inciensos, todavía no he ido a la India. Tal vez nunca vaya.
Noticias: ¿Le gustaría?
Paluch: Sí, pero reconozco que hay amigos que han ido y las situaciones han sido bastante incómodas. A lo mejor todavía no estoy preparado. Igual el viaje más corto es el más difícil y es el que va de la cabeza al corazón. Y ese viaje se hace en la India y en Dock Sud.
Noticias: ¿Cómo surgió la idea de trabajar con su hijo en la radio?
Paluch: Nicolás trabaja conmigo en la segunda edición. Tiene 19 años, es inquieto, con cultura, estudia periodismo en la UP. Cuando lo propuse pensaron “Bueno, es el hijo de…”, pero ahora están muy contentos.
Noticias: ¿Le entusiasma que herede el oficio?
Paluch: Desde muy chico tiene la vocación. Lo veo orientado para un periodismo deportivo serio, no para hacer muchachismo. Sabe de la Premier League, de la NBA, de la ATP, ve el fútbol y la táctica con bastante personalidad. Va a andar bien.
Noticias: ¿Le da consejos para moverse en el medio? Por ahora está bajo su ala.
Paluch: Nico es muy tímido. Y en algún punto no lo quiero anular. Algún que otro tip, en la radio, pero después, más que consejo, el estímulo de decirle que tiene un potencial. Porque el vínculo padre e hijo en esta edad no es fácil. Encima trabajar juntos genera la obligación de ir todos los días a un mismo lugar y no siempre un chico de 19 años quiere estar con el padre. Por eso la magia sucede cuando se prende la luz roja, ahí dejamos de ser padre e hijo y somos compañeros de trabajo. Pero después a lo mejor volvemos en el auto del centro a Belgrano y no nos dirigimos la palabra. Porque no lo voy a inducir a hablar si él no quiere.
Noticias: ¿Cuánto hace que está casado?
Paluch: Estoy con mi mujer, Carolina, desde el ´89, viviendo con ella desde el año ´91 y casado desde el 2004. O sea que estoy con la misma mujer, gracias a Dios, hace ya 26 años. Cuando la vi en un restaurante le dije a un amigo: “Con esa mujer yo me caso”.
Noticias: ¿Cómo se mantiene vital un matrimonio después de tanto tiempo?
Paluch: Nuestra unión tiene que ver con que hay mucha piel, mucha química. Si pasa una chica por la calle, la voy a mirar, pero mi mujer me excita como el primer día. Además es monísima. Somos compañeros, pero además en la cama y en la vida nos apasionamos, nos amamos. Es lindo comunicar que después de 26 años eso se puede. Es un trabajo. Y es un trabajo que hago más yo que ella.
Noticias: ¿Por qué?
Paluch: Porque soy yo el que le digo: “Nos vamos a un hotel” o la acompaño para que se compre ropa. En eso sentido, ella es más vaga.
Noticias: ¿Siempre estuvieron tan bien?
Paluch: Al poco tiempo de irnos a vivir juntos yo tenía tres trabajos y me echaron de los tres en una semana. Nunca me voy a olvidar que ella salió a bancarme trabajando de promotora. Estaba doce horas arriba de unos tacos en una exposición, comíamos de eso. Entonces cuando después pudimos vivir mejor, darnos un gusto, viajar; nunca me olvidé de eso. Nos puso a prueba como una pareja que recién estaba empezando. Nunca ella había convivido con nadie y yo tampoco y nos peleábamos hasta por la manera de apretar la pasta dental. Y apareció esta situación, que fue una prueba. Hoy digo: “Si sucede, conviene”. A la distancia.
Noticias: Armó bastante revuelo hace poco, cuando dijo que su hija ya había reencarnado varias veces.
Paluch: Fue una charla de dos horas y los medios tomaron una parte. De todas maneras, lo ratifico. Tengo la sensación –no la certeza–, por el nivel de conexión que tengo con ella y por su nivel de maduración espiritual, que esta piba ya estuvo en la cancha otras veces.
Noticias: ¿A usted qué le gustaría ser en una próxima vida si reencarnara?
Paluch: Creo que la vida es un camino ascendente y una cuenta progresiva. Así que en la próxima voy a ser mejor que en esta. Me gustaría disfrutar más y ser menos temeroso. Me refugié en la espiritualidad como antídoto de mis temores. Volvería a ser periodista porque me encanta, soy un agradecido. Vengo de un hogar de clase media baja y hace 30 años que hago radio. No me convertí en un empresario ni soy millonario, pero tengo un buen pasar. Hay un agradecimiento enorme. Tenemos la ventaja de que la gente prende la radio para escuchar nuestra opinión.
Noticias: ¿Le gusta más hacer radio en un año electoral?
Paluch: Es un año muy interesante. Todo lo que falta, muchos domingos muy buenos. Y los sapos que nos comemos porque somos malos pronosticadores. Es interesante ser consciente de la dinámica de los acontecimientos y de la volatilidad. Somos malos pronosticadores. Siempre doy el mismo ejemplo: Papa argentino, presidente norteamericano negro, Fidel Castro vivo, Chávez y Kirchner muertos. Son situaciones que nadie hubiera dicho. Todo está supeditado a sorpresas.
Noticias: ¿Tiene sensación de fin de ciclo?
Paluch: Parecía que a fin de año venía una etapa de mayor moderación, un kirchnerismo más light. Pero con la presencia de Zannini, las formas van a seguir siendo ásperas. Espero que podamos tener un gobierno que si se dice progresista lo sea, y si nos toca un gobierno más de derecha, que sea un gobierno decente de derecha, una derecha más moderada, no lo que pasó en los ´90. Espero que lo mejor esté por venir.
Noticias: ¿Sigue haciendo trabajos para Mauricio Macri?
Paluch: ¡Una sola vez! Y quedó como mito. Le agregaron una “s” a trabajo. Después de publicar “El combustible espiritual”, un libro que a Macri le gustó mucho, me pidió que diera una charla. Fue una sola vez, presenté mi factura, fui a un teatro de Villa Urquiza y cobré 7.500 pesos. Esa es la única vinculación que tuve con el PRO. A Macri no lo veo hace un año y pico.
Noticias: El otro día Macri se enojó en la radio porque lo interrumpía mucho.
Paluch: ¿Sabés lo que pasa? Como soy muy crítico del Gobierno, lo que pasa es que cuando entrevisto a sus funcionarios suelo ser más permisivo porque ya les vengo pegando todo el tiempo. Con los de la oposición generalmente soy más indulgente así que cuando los entrevisto suelo ser más picante. Esa es la síntesis.
Noticias: ¿A quién le falta entrevistar?
Paluch: A Bergoglio. Cuando era monseñor, no era de dar notas, menos en la radio. Después entrevisté a todos: a Néstor Kirchner, a Cristina, a Menem. A Menem le hice entrevistas que son bastante recordadas en la radio, como cuando le pregunté si se había enriquecido ilícitamente.
Noticias: Suele ser muy crítico del periodismo militante.
Paluch: Es que es una contradicción, es como el chiste de inteligencia militar. La incondicionalidad no es para el periodismo, es para el amor. Uno puede estar contaminado de ciertas cuestiones y tener más indulgencia con algunos personajes que con otros, pero hay situaciones que no podés avalar. Vos no podés avalar, aunque seas kirchnerista, las cifras del INDEC. Hoy no sé si Kirchner sería cristinista. Kirchner no estaría de acuerdo con el control cambiario, por ejemplo. Esto de ser inmodificable te convierte en una persona pétrea, rígida y para el periodismo no va. Y eso se confunde con ser panqueque. No, uno se tiene que ir adaptando a la situación. Un periodista tiene que ver la realidad con ojos dinámicos, no con rigidez, eso es lo que me parece mal de la militancia.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *