Restaurante / 1 de Agosto de 2015

Almuerzos vikingos, con vista al río

“Club Danés”. Leandro N. Alem 1074, piso 12. 4312-9266. Cocina danesa. Lunes a viernes, de 12 a 15. Reservas. Menú del día: $ 110/$ 120.

Por

Restaurante Revista Noticias
COMO EN DINAMARCA. Cuatros platos diarios con nombres difíciles y sabores distintos.

Con una extensión de 43.094 m2, Dinamarca tiene la democracia más sólida del mundo. Su gastronomía es de vanguardia. En 2014, el restaurante danés Noma fue elegido como el mejor del mundo en los World’s 50 Best, por haber revolucionado la cocina nórdica. Noma se dedica a la altísima gastronomía: hay que reservar con meses de anticipación y tener una importante suma de dinero para invertir. Salvando las distancias, en el modesto restaurante del centro danés de Buenos Aires, ubicado en un piso 12 con vista al río, también se puede probar buena cocina danesa.
¿Qué se come en Dinamarca? Como regla general se combina lo graso con lo ácido. Eduardo Marenco –cocinero de la casa, estudiante de intercambio en Dinamarca, con 20 años de trayectoria en este restaurante– utiliza para sus recetas un libro de cocina de 1820 que, asegura, sigue muy vigente. Como sea, para nosotros los porteños es una cocina muy novedosa.
En el “Club Danés” no hay carta, sino cuatro platos diarios de los cuales uno es danés. Todos son caseros, frescos y livianos, pero lo invitamos a animarse a comer como en Dinamarca. Los nombres son difíciles, pero las descripciones eficientes y el sabor, realmente distintivo. Fiskefrikadeller (albóndigas de pescado) con remoulade, papas a la crema y pepinillos agridulces; Laksefrikadeller (albóndigas de salmón rosado y eneldo) con remoulade dinamarqués (mayonesa con pickles) y papas asadas con crema; Biksemad: dados de carne de ternera y cerdo salteados con dados de papas y cebollas, acompañados con remolachas agridulces y un huevo frito; y Vesterhavs torsk (pescado con salsa de mostaza y cúrcuma con daditos de remolacha, huevo duro y alcaparras) con papas a la crema y zanahorias; entre otros.
Un clásico de los mediodías de Dinamarca, y también del “Club Danés”, son los smørrebrød, que literalmente significa “panes enmantecados”. Son sándwiches abiertos (se comen con cuchillo y tenedor), armados sobre pan blanco o de centeno hecho en la casa, al igual que las conservas y los pâtés. Algunas opciones para elegir son: salmón ahumado sobre pan blanco con crema, eneldo y limón; arenque marinado (lo sirven con lacha, un pescado autóctono argentino preparado a la usanza danesa) sobre pan de centeno con aros de cebolla; y paté de hígado de cerdo con pepinillos y remolachas agridulces, también sobre pan de centeno, mi favorito. Los postres también soprenden. Arroz con leche dinamarqués, con crema batida, almendras y salsa de cerezas; y Rødgrød med fløde (compota de arándanos y frambuesas) entre otros. Para cerrar, un shot de su bebida típica, Aquavit.

Cocina ★★★★
Servicio ★★★
Ambiente ★★★★1

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *