Personajes / 6 de Agosto de 2015

Miguel Ángel Solá: “No tengo una relación amistosa con mi ex”

Regresó al país, estrenó película, vuelve a la tele y hace teatro con su mujer 34 años menor. Negación a la tecnología y juicios a Romay.

Todo se compensa”, dice Miguel Ángel Solá. Inconfundible, su voz siempre encierra el temblor de múltiples, imaginados significados. El actor responde, puntualmente, por el equilibrio logrado entre el malo de la tele y el bueno del teatro. Será el villano en “La leona”, tira que está grabando para Telefe con producción de El árbol, y es el puro enamorado en “Hoy: El diario de Adán y Eva, de Mark Twain”, obra que desde 1995 recorrió la Argentina y España con éxito de público y crítica, y que otra vez se presenta en Buenos Aires después de 16 años, casi el mismo tiempo que Solá se alejó del país, echado por la indiferencia. En 2012, comenzó el retorno –estuvo en el Sha con su grupo “La típica en leve ascenso” y participó en dos ficciones– y este año, además del estreno en mayo de la película “Pasaje de vida” (de Diego Corsini), televisión y teatro lo tendrán ocupado, al menos, hasta fines de noviembre. Después, quién sabe.
“Es un tipo que no siente amor, un déspota, racista, está más allá de todo, bastardea todo lo que toca, alguien con quien no me sentaría en la mesa”, dice acerca de su papel en “La leona”, casado con el personaje de Esther Goris y padre de dos hijos encarnados por Juan Gil Navarro y Peter Lanzani. “Pero como tengo cara de malo –agrega–, me llaman para esos roles”. Mientras se come un superpancho con papas fritas a las que agrega, sin disimulo, mucha sal, en la cara de Solá asoma un tipo parco que, muy de a poco, confía en las palabras, un gran tímido y un sobreviviente al que no le impresionan los aspavientos sino gestos chiquitos.
Noticias: Casualmente Lanzani hará “Equus”, obra que usted hizo en 1976. ¿Le dio algún consejo?
Miguel Ángel Solá: Hablamos pero Peter sabe bien lo que tiene que hacer. Es muy linda persona y está trabajando bien en la tira. Le va a ir bárbaro.
Noticias: ¿Cuál es su recuerdo de ese momento?
Solá: Funciones de martes a domingo, hasta tres funciones los sábados y dos el domingo; lo resistía porque tenía un cuerpo joven pero estaba agotado. Y a grito pelado porque la sala era inmensa y sin la acústica apropiada. Fue una experiencia muy fuerte, con Duilio (Marzio), un compañero extraordinario. No puedo decirte más porque la pasé mal, se levantó la temporada y (Alejandro) Romay se olvidó de pagarme: tuve que hacer un juicio durante cinco años, tiempo en que me hicieron fama de loco y mucho daño. Gané el juicio y se lo canjeé para volver con “Equus”, en 1983. Le dije que el dinero me lo ganaba trabajando, ni estafando ni por juicios. Agarró viaje enseguida. Veinte años más tarde me volvió a estafar, en Canal 9, con la última telenovela que escribió (Alberto) Migré, “Leandro Leiva, un soñador” (en 1995, con Carolina Fal). Otra vez juicio, otra vez gané, me dejó congelado durante un año… Todo para que uno se muera después.
Noticias: Y se murió a fines de junio. Mucha gente lo recordó con elogios.
Solá: Sí, mucha gente comprada.
Su obra preferida es “Hoy: El diario de Adán y Eva, de Mark Twain”. Escrita por Manuel González Gil, Blanca Oteyza y él mismo, con dirección de González Gil y música de Martín Bianchedi, lo acompaña en el escenario del teatro Apolo su actual mujer, la actriz Paula Cancio. “Es el personaje más lindo en toda mi vida y el placer de trabajar con Manuel, el único director que me ha comprendido. Tenemos poca publicidad así que el boca a boca funciona. Es poesía que ya casi nadie hace. La gente no tiene muchos lugares donde emocionarse, con risas y lágrimas. Me llena de orgullo que no seamos producto del vandalismo promocional”, dice sobre esta excepcional historia de amor entre Dalmacio y Eloísa.
Noticias: Es un homenaje a la radio, al hombre y a la mujer, a las palabras y también al sueño de amar para siempre que parece tan difícil.
Solá: No es difícil si la respuesta a ese cariño tiene aspectos similares. Pero si hay una traición a los sentidos y a la verdad, ahí sí, es difícil.
Noticias: Esta obra la hizo con su ex mujer, Blanca Oteyza, y ahora, con la actual. ¿Disfruta del trabajar y convivir con la misma persona?
Solá: Es un momento muy bonito porque lo único de que hablás es cosas bellas del ser humano. Ya los tenemos a ustedes hablando de la resaca, la basura y la mierda, los titulares dicen lo horrorosos que somos. Acá hay poesía y dulzura y eso no es noticia. Es muy placentero hacer esta obra. Podemos llegar con una discusión no terminada pero aparece la necesidad de rescatar lo bonito y no podés mirar al otro de otra manera que no sea con amor.
Noticias: Usted habló con Joaquín Furriel por el accidente que sufrió en una vértebra. ¿Qué le aconsejó?
Solá: La vida es una sucesión de dolor y alegría, y cuando llega esa tristeza, uno quiere cambiarlo porque teme no poder soportarlo. Lo que me pasó le puede pasar a cualquiera. Pero al ser conocido quedás expuesto. Por eso lo llamé, para aportarle mi experiencia. Humildemente le aconsejé que no se operara, que el cuerpo joven se reconstituye. Ya está mejor. Es duro cuando te accidentás porque la depresión te viene por todos lados. Por la lesión medular, tuve que aprender todo. El primer diagnóstico que dieron fue de tetraplejía pero no lo supe. A los cinco días empecé a moverme. Fue una larga recuperación de la que me quedaron secuelas.
Al accidente en la playa de Gran Canaria en 2006, le siguió un síncope que le provocó, por la caída, una enorme herida en la cara de la que no le quedó casi ningún vestigio; por último, la rotura del manguito rotador del hombro que le causaba dolores tremendos. A la salud adversa, se sumó el divorcio de Oteyza, la madre de sus dos hijas mayores, María (18) y Cayetana (14).
Noticias: ¿Qué pensar cuando todo se viene en contra?
Solá: No te queda más remedio que seguir. No podés resignarte a quedarte en una cama. Tenés que darle de comer a tus hijos. No queda tiempo para pensar en uno ni en si fue justo o no. He vivido cosas bonitas que nadie ha vivido y otros han vivido cosas que nunca viví pero no puedo pensar en los demás sino en lo que me tocó a mí. Hay gente que puede aceptar lo que le toca y otros, no. No podría haber superado quedarme inválido en una silla.
Noticias: Hablando de alegrías, tiene tres hijas: María, Cayetana y la tercera, Adriana (2) que tuvo con Paula Cancio (31).
Solá: Sí, me gustaría tenerlas a las tres y disfrutarlas. María está estudiando Artes Visuales, quiere ser directora de cine y es muy guapa; Cayetana también, en otro estilo, está en el colegio; y la más pequeña, otra belleza. ¡Solo hago mujeres!
Noticias: ¿Puede ver regularmente a las mayores? ¿Viaja a España?
Solá: Viven con la mamá en la casa que construí y no tienen dinero propio para viajar. Tampoco tengo margen para eso. Aguanto. Aguantan ellas y a veces se enojan. No tengo Skype ni nada de eso porque soy un negado. Recién a los 63 años tuve un celular y no me gusta pero uso mensajes, WhatsApp, cartas. No me gusta hablar por teléfono, nunca me gustó, me produce una emoción negativa. El cariño con los hijos es incondicional.
Noticias: ¿Estaban celosas de la nueva hermana?
Solá: Un poquito, no sé. Los hijos sufren mucho con las separaciones. Los grandes también por lo que significa la desestructuración. Me tuve que ir, la pasé mal, alquilé un departamento. En todas las paredes ponía sus dibujos. Llegué a tener 189 cuadros. Parecía un obseso, me encantaba verlos, me hacía acordar de momentos con ellas. Con la madre no hablo, no tengo una relación amistosa.
Noticias: ¿Se va a quedar?
Solá: No sé. Hacemos la vida día a día. Planear nada porque la vida nos demostró que nos lleva para donde quiere. Estamos cómodos y con un trabajo que nos gusta. Pero Paula está alejada de los suyos. Tengo a unos pocos amigos, mi hermana y poco más.
Noticias: ¿Su hermana Mónica Vehil está trabajando?
Solá: Sí, trabaja pero no como actriz. Dejaron de llamarla hace mucho. Trabajaba regularmente todo el año y de pronto, nada.
Noticias: ¿Cómo ve al país?
Solá: Me gustaría que se pudiera convivir mejor. Es muy difícil la Argentina. Hay gente que tendría que estar en la cárcel y está suelta. Lo que ocurre hoy es consecuencia del menemato y todas las personalidades surgidas en ese momento y los ilícitos de esa década funesta, la brutalidad con la que se robó el patrimonio nacional; todo eso terminó con las esperanzas de la gente honesta. En los ´90 se impulsó esta cultura en la que el dinero no se hace ni trabajando ni estudiando. Mientras no esté aclarado nada, todo es confusión: políticos que estaban con uno y ahora están con otro, periodistas que estaban en contra del monopolio y ahora trabajan para el monopolio, es muy agotador para cualquier persona normal. No entiendo un país sin justicia. Dónde está la Policía. Dónde están los inspectores y los controles. Dónde están los que hacen cumplir las leyes.
Noticias: ¿Por qué se quedaría entonces?
Solá: Viví 50 años en este país. Nací y me crié en este país, creí en mis padres y en la gente honrada de este país, me convencí de algunas cosas, viajé por todas las provincias trabajando, no como turista. Es una maravilla. Pero poco de este país ya nos pertenece. En los ´90 se vendió todo.
Noticias: ¿Cómo es su rutina con una hija de dos años? ¿Duerme con ustedes?
Solá: Es hermosa, impresionante. Quiere estar más conmigo y no se queda quieta un minuto. Habla mucho y con propiedad. Es muy femenina y enamoradiza. Durmió con nosotros hasta los cinco meses. Después pasó a su cuarto. Queríamos volver a hacer nuestras cosas.
Noticias: Alguna vez dijo que era antinatural que un hombre le llevara muchos años a su mujer. A Paula le lleva 34. ¿Cambió de opinión?
Solá: La vida te da cachetazos. Pero sigo pensándolo. Tengo más pasado que futuro y ella tiene más futuro que pasado. Puede que sea un prejuicio pero no puedo evitar sentirlo. Agradezco a la vida, no te puedo contar cómo le agradezco a la vida. Si hubiera llegado hace 20 años, habría sido maravilloso. Pero ella tendría 11 (risas), un horror, no tengo salida de la ecuación. Hay que tomar la vida como es y aceptar que alguien tan hermoso, joven, vital, sensible e inteligente se enamoró de mí. La vida es rara.

 

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