Personajes / 29 de Agosto de 2015

Santiago Bulat: “Todavía no puedo ver un video de mi papá”

Hijo del fallecido economista Tomás Bulat, conduce el programa “El Inversor”, que era de su padre. Legado y participación política.

Santiago Bulat está haciendo un homenaje. De entre las formas más honestas y sentidas de honrar la memoria de su padre −el queridísimo economista, consultor y periodista Tomás Bulat, fallecido a fines de enero en un accidente de tránsito mientras volvía de dar una conferencia en Santa Fe−, Santiago escogió la más comprometida: tomar la posta del proyecto que no pudo concluir su papá y hacerlo por él y para él, pero con su propia impronta. La decisión fue tomada en familia: tanto sus hermanos menores (Lucía y Fausto) como Karina (mujer de Tomás), lo apoyaron y contienen. Así, reparte su semana entre el estudio −le quedan dos años para recibirse de economista−, los partidos de fútbol con amigos y la coconducción de “El Inversor”, el programa de televisión que tenía Tomás por América 24 y que hoy encabeza él junto a Claudio Zuchovicki por la misma pantalla. Si bien es prudente a la hora de opinar sobre el futuro y la Economía, hace sus primeras armas trabajando en una sociedad de bolsa y se entusiasma con la idea de volver a la radio, luego de su paso como productor del ciclo que Tomás tenía en Radio El Mundo.
Noticias: ¿Lo reconocen por la calle?
Santiago Bulat: Una vez me reconoció una señora que lo conocía a papá. Salíamos de la Bolsa con Claudio y una persona me agarró del hombro y me dijo: “Te vi en la tele el otro día”. Le agradecí y me comentó que había sido compañera de mi papá en el secundario, que nos seguía y felicitaba. ¡Ah! Una vez un pibe en un boliche me agarró y me sacudió para decirme: “¡El hijo de Bulat! ¡Sos un genio!”. No lo podía creer.
Noticias: ¿Cómo se lleva con la exposición?
Bulat: Me da un poco de miedo porque siento que a veces la sociedad es bastante agresiva. Por ahora, la gente nos recontra banca, nos apoyan con una sonrisa y nos dan aliento. Todo esto lo generó mi viejo. Pero hacerme más conocido me da miedo, tiene sus contras también.
Noticias: ¿A qué le teme?
Bulat: No sé, a veces me parece que hay agresiones que no tienen sentido. Hoy estoy haciendo “El Inversor” sin responder a las preguntas de Economía, no me pongo a dar ningún tipo de pronóstico. Cuando me llaman al trabajo para pedirme pronósticos no hablo porque hasta que no me reciba estoy tratando de mantener mi lugar, que es un homenaje a mi papá, siendo un entrevistador. No quiero meterme en un campo en donde la gente se pone agresiva y si no acertás un pronóstico quedás pegado. No tengo ganas de eso todavía.
Noticias: ¿Pero ha sufrido agresiones?
Bulat: Una vez, un tuit. Yo había puesto la cantidad de puntos que había cerrado el Merval, que es un dato, y uno me dijo: “Siempre metiéndole miedo a la gente”. De ahí parte un poco las no ganas.
Noticias: ¿Le gusta dar pronósticos en materia económica?
Bulat: Me junto con mis amigos y armamos Prode de cuánto va a estar el dólar, pero hasta ahí. ¡Nada más!
Noticias: ¿Qué opinan su familia y amigos de su incursión en los medios de comunicación?
Bulat: Empezar “El Inversor” fue una decisión familiar y están contentos. Me ayudan pero también es una cuestión de sentirlo: lo que está sucediendo es muy nuevo y me siento bien contenido. Lo mismo con mis amigos. Ellos se matan de risa, me piden que conozca minas para que se las presente.
Noticias: Más allá de miedo, ¿le gustan los medios?
Bulat: Lo disfruto, sí. Me gustaba mucho la radio. Mis amigos salían los viernes y yo me quedaba ahí medio con ganas de ir pero la radio era algo que me divertía. Además, era una actividad con mi papá. Pero sí, me gustaría más hacer radio que tele para empezar. El periodismo siempre me interesó, pero para entrar en el ámbito periodístico elegí profesionalizarme en una carrera específica y a partir de eso hacer periodismo, no a la inversa porque creo que no se llega a mucho. Las actividades que hacía mi papá me gustaban y siempre que podía, lo acompañaba.
Noticias: Afirma que podría quedarse en su casa llorando, pero que su papá se merecía otra cosa. ¿Pensó en algún momento en largar todo?
Bulat: No. Los primeros días fueron de mente en blanco, de no entender, pero nunca se me cruzó la idea de dejar todo. Para mí, mi viejo me está viendo. No me cuadra, no me gustaría y me haría muy mal dejar todo porque tengo anhelos y ganas de seguir y progresar.
Noticias: ¿Cómo es hacer el programa que hacía su padre?
Bulat: Bien, es lindo. El primer día fue heavy porque llegamos y todos los microfonistas y cámaras me superalentaron, se acordaban mucho de él. Me decían: “A tu papá lo queremos mucho”, me contaban anécdotas de él haciéndole un chiste, cosa que quizás mi viejo no se daba cuenta pero a la gente le quedan muy grabadas. El primer paso adentro del estudio fue muy fuerte. Ver todo “El Inversor” y Equipo Bulat… Sentí que ahí estaba mi viejo. Estoy contento y me gusta que a la gente le sirva porque además de ser un homenaje, es algo que a la gente le tiene que ayudar. El objetivo de mi viejo era ese. Vamos por esa vía.
Noticias: El programa debe servir a la gente. ¿Qué le brinda el programa a usted?
Bulat: Me la paso conociendo economistas bárbaros y personas fantásticas. Me da experiencia. El primer programa estaba duro como una estaca pero ya estoy mejorando, aunque me queda por progresar. Me permite también acercarme al público, que se anime a preguntar. El otro día sucedió algo muy lindo: recibí un mail de un chico que decía: “Gracias a que está Santiago en la tele, me animé a mandar este mail sobre cómo invertir”. Quizás yo no podía darle la respuesta pero él se había animado a invertir, aporté ese grano.
Noticias: Tras el accidente, ¿pudo hacer el duelo?
Bulat: En parte sí, pero siento que aún me falta. Yo era demasiado compañero de mi viejo. Nos llevábamos bárbaro, lo acompañaba a las charlas, laburaba con él en la radio y teníamos una relación espectacular. Se me fue algo muy importante, un padre con una relación increíble. Los domingos cuestan mucho. En la semana voy todos los días a la facultad y a trabajar, los sábados tengo “El Inversor”, me junto a jugar al fútbol y después me quedo estudiando. Los domingos estoy más relajado y empieza a caer la ficha. Todavía no puedo ver un video de mi papá. No hay fórmulas para hacer un duelo, no sé si lo estoy haciendo o no. No sé si en dos meses exploto, ojalá que no.
“Es un honor que me comparen con mi viejo, pero no me lo merezco”, asegura Santiago sin necesidad de impostar humildad, y agrega: “Ojalá algún día me lo merezca. Es muy lindo reconocerse en algunas cosas, cuando la gente dice que tengo aguante o carisma. Me falta mucho. Hoy no planeo ser mi papá, planeo hacer este homenaje. Mi carrera encausa por otro lado, quizás me termine metiendo en un lugar que nada que ver”. En esa búsqueda, Santiago no descarta participar en política, como también fue tentado su padre.
Noticias: ¿En serio lo pensó?
Bulat: En algún momento me gustaría meterme en política. He hablado con mi viejo de eso. Antes laburaba en una fundación y cuando empecé a estudiar Economía, le dije a mi papá que quería dedicarme a la Economía Social. Me dijo que le encantaba y me apoyaba pero que tuviera claros mis objetivos porque muchas veces para poder hacer un cambio en la gente −si ese era mi objetivo−, tenés que meterte en política para influir realmente. Las fundaciones ayudan mucho, pero si pretendés un cambio global, el camino es la política. De ahí surgió también mi interés.
Noticias: ¿Es compatible la función del economista con un compromiso político?
Bulat: Es esencial. Tiene que estar, definitivamente. Pero debe ser parte, como un montón de otras profesiones. No digo que la política viva de la economía pero es una parte importante.
Noticias: ¿Y al revés también funciona? ¿La política es una parte importante de la economía?
Bulat: Van de la mano, se complementan todo el tiempo.
Noticias: Hay muchos economistas en la televisión. ¿Cómo los ve?
Bulat: Hay algunos que tiran fruta, pero por lo general, saben. Desde donde estoy tampoco te puedo afirmar quién sabe y quién no.
Noticias: ¿Cómo es administrando su propia economía?
Bulat: ¡Soy un rata mal! El auto lo uso sólo los fines de semana porque no me gusta gastar en nafta. Busco descuentos, que es algo que me inculcó mi papá. Nunca tengo mucha plata en la billetera. Soy bastante deudor porque siento que cuando la tenés, la gastás. ¡Ir a Starbucks para mí es un pecado! Ropa nunca me compro: Karina se enoja bastante conmigo por eso.
Noticias: Y cuando tiene encima el dinero, ¿lo administra bien?
Bulat: Siento que sí. Si voy a salir con mis amigos, gasto la plata. Gastar en placer para mí no está mal. Pero después, me contengo bastante…
Noticias: Siendo rata, ¿puede ahorrar?
Bulat: Sí, de eso se trata también la ratoneada. Ahorro y tengo una parte invertida en el lugar en donde trabajo, que es muy poco, pero estoy aprendiendo con eso porque realmente aprendés cuando es tu plata. Ahorro para viajar.
Noticias: ¿Con qué problema doméstico-económico lidia?
Bulat: Se me traba la bocha acá… En casa compran la chocolatada en cartón, ¡es algo que me saca de quicio! ¿Por qué no comprás el chocolate y la leche y lo hacés vos? ¡Te rinde mucho más y es igual de rico! ¡Me saca! Papá también gastaba bastante en boludeces, como en herramientas, cosas que le decías: “¡¿Para qué compraste esto?!”. “Va a servir en algún momento”, contestaba él. ¡Hay cosas que nunca se sacaron de la caja!

 

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