Política / 16 de octubre de 2015

Alerta en Santa Cruz: Máximo y Alicia Kirchner, en segundo lugar

El rol de Cristina y el frente judicial. Los planes del hijo de la Presidenta.

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SANTA CRUZ. Cristina encabezó esta tarde un acto de apoyo a los candidatos del FPV acompañada por la fórmula presidencial Daniel Scioli y Carlos Zannini.

“Un beso para todos, en especial para uno que tenés al lado”, lanzó Cristina Fernández en cadena nacional. Máximo Kirchner, que miraba a su madre a través de una pantalla gigante, hizo lo que pudo para evitar sonrojarse, pero no lo logró. Otra vez, su madre lo había expuesto ante millones. “Es bueno que un dirigente se ponga colorado porque tiene que tener siempre vergüenza”, completó la Presidenta. Máximo sonreía incómodo. Todavía sufre la exposición pública. Quizás por eso les escapa a los medios en Santa Cruz y mantiene su campaña muda.
Máximo tiene una tarea muy difícil por delante. Pelea por entrar en la Cámara de Diputados de la Nación en una tierra que increíblemente es hostil al kirchnerismo. Las encuestas que manejan en el Gobierno anticipan el peor escenario. El oficialismo está cerca de perder la elección a gobernador a manos de la oposición y el hijo de la Presidenta podría quedar en segundo lugar. En Santa Cruz se reparten dos bancas una por la mayoría y una por la oposición. Pese a que se barajó la posibilidad de que el hijo de Néstor Kirchner y Cristina pelee la gobernación, prefirió la certeza de tener una banca en el Congreso a exponerse a una derrota cruel, que lo habría marginado de la discusión de poder futura.
Alicia Kirchner aceptó el reto de pelear la gobernación de Santa Cruz, incluso sabiendo que muchos de sus comprovincianos quieren dar vuelta la página. Pese a los cientos de miles de millones de pesos que manejó desde el Ministerio de Desarrollo Social en los últimos doce años, Alicia nunca construyó un espacio político propio. A lo largo de la semana, suele pasar tan sólo un día y medio en la Capital Federal para ponerse al tanto de la firma de resoluciones de su ministerio. Al otro día, suele tomar un avión de Aerolíneas Argentinas para regresar a sus tareas de campaña.
Antes de preocuparse por Eduardo Costa, el candidato de Cambiemos, Alicia deberá vencer al actual gobernador, Daniel Peralta. En Santa Cruz, el kirchnerismo, paradójicamente, llevó a la Justicia un planteo para saltear las primarias abiertas y obligatorias. La Cámara de Apelaciones de Río Gallegos ratificó la constitucionalidad de la Ley de Lemas provincial y permitió que Peralta y la ministra de Desarrollo Social y hermana de Néstor Kirchner puedan sumar sus votos en la elección general. Del ganador de esa interna y la suma de los lemas de Cambiemos saldrá el gobernador electo.
Peralta ya no es considerado como propio en las filas del Gobierno. Máximo no le confía, y considera que los traicionó. Pero la desconfianza alcanza a buena parte del peronismo santacruceño. Máximo sólo confía en un reducido círculo de dirigentes. La candidatura de su tía es la muestra extrema del recelo con el que se manejan. “Sólo Alicia puede garantizarle a Cristina la tranquilidad en la provincia una vez que abandone la Quinta de Olivos”, razonan en la Casa Rosada.
La pérdida del terruño sería una muestra de debilidad que pone en duda la tesis de “Cristina eterna”. No manejar los resortes de la provincia ni tener el control de la policía santacruceña son los temores que acechan a Cristina, quien ya anunció que piensa radicarse en Santa Cruz a partir del 11 de diciembre. ¿Lo hará si el feudo está en manos de sus opositores? En el Sur recuerdan cómo la familia presidencial pudo amortiguar el impacto del allanamiento a las oficinas de la inmobiliaria donde opera Máximo, gracias a sus terminales en la Justicia provincial y en la policía local. Todo está en juego en las elecciones del 25 de octubre.
Hoy, de acuerdo con las cifras que llegan desde Santa Cruz, Alicia le gana a Peralta en la interna por entre 3 y 5 puntos. Hace diez días la pelea era palo y palo, pero el desembarco de Cristina, las promesas de obras públicas para los próximos tres años y los actos en suelo patagónico inclinaron la balanza.
Sin embargo, el panorama se pone oscuro cuando se analizan las cifras de Costa: el radical ganaría por dos puntos y suma más que Alicia y Peralta juntos. Cristina ya le confió a su equipo que se cargará la campaña al hombro, ante las limitaciones electorales que tienen Máximo y su cuñada.
El calendario electoral establecía que el viernes 9 era el último día para realizar inauguraciones con candidatos. Cristina se lo reservó para el pago chico. Desde la Casa Rosada, planificaron un acto a dos puntas, unidas a través de la cadena nacional. Se dispusieron dos escenarios para que se pueda transmitir desde Río Gallegos y Caleta Olivia, uno de los distritos clave donde el kirchnerismo buscará revertir el resultado adverso de las PASO. El plan también contemplaba la convocatoria a Daniel Scioli y a las principales figuras del Frente para la Victoria para apuntalar las candidaturas de Alicia y Máximo.
Apocalipsis austral. Máximo está abocado al ciento por ciento a lo que pasa en la provincia que supo gobernar su padre. Convocó a equipos de comunicación y asesores que suelen reportar a La Cámpora en Buenos Aires. La inmobiliaria de “Bochi” Sanfelice es el búnker del equipo de Máximo, quien suele llegar a media mañana a bordo de su camioneta Honda. Por la tarde, le programan visitas a unidades básicas y mantiene breves encuentros con los referentes. Pero a diferencia de sus contrincantes, no suelen publicitar los encuentros por temor a que se produzcan incidentes, explican desde Santa Cruz. Cuando los periodistas llegan para cubrir un acto, Alicia suele hacerse cargo. Máximo está para otros menesteres.
Su campaña tiene como eje central a Rocío, su mujer. Es la puntera más importante de su armado. Desde el 2014, y tras un decreto de su suegra, Rocío se desempeña como coordinadora de Articulación Local de Políticas Socio Sanitarias del ministerio de Salud de la Nación. Desde entonces construyó un equipo de militantes, con capacidad de cubrir buena parte de la provincia. Es la madre de su hijo, Néstor Iván, el sostén político y su cómplice en la intimidad.
En el plano nacional, la mesa más pequeña de La Cámpora espera que su líder tenga un rol destacado en el próximo gobierno. Alientan a Máximo para que sea el jefe de la bancada en el Congreso. Todavía desconocen si integrarán el bloque de un eventual gobierno de Scioli o si los 30 legisladores camporistas que le reportan buscarán tener una identidad propia. También preparan un escenario de “tensión permanente” con la Casa Rosada. Ya tienen boceteados dos proyectos de ley para medir a Scioli, en caso de que triunfe. Pretenden discutir la legalización del consumo de marihuana y el aborto, dos temas tabú durante el gobierno de Cristina.
No esperan novedades desde Comodoro Py en el corto plazo. El juez Daniel Rafecas, ratificado por la Cámara en la causa Hotesur, comenzará a certificar los procesos que se abrieron en torno a las empresas de la familia presidencial. Deberá recibir expedientes de al menos tres juzgados (los que comandan los jueces federales Julián Ercolini y Sebastián Casanello y el penal tributario de Javier López Biscayart). La maniobra demorará el avance del proceso en el corto plazo.
Pero para eso hay tiempo. La prioridad es retener la provincia. Como sea.

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5 comentarios de “Alerta en Santa Cruz: Máximo y Alicia Kirchner, en segundo lugar”

  1. Y ahora qué tienen para decir Noticias?, cada vez menos serios…se hicieron Kirchneristas?..Terminan jugando a favor de los que están en contra.

  2. JAJAJAJJAJAJAJA NO PODES KRESTINA Otra vez, su madre lo había expuesto ante millones. “Es bueno que un dirigente se ponga colorado porque tiene que tener siempre vergüenza”, completó la Presidenta. Máximo sonreía incómodo

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