Economía / 4 de Noviembre de 2015

Solo la construcción y el comercio se salvan del estancamiento

El sector agropecuario está un 2,2% por encima de los niveles de un año atrás, pero ya no es el principal factor de expansión.

ACTIVIDAD. La construcción avanzó por la inversión electoral en obra pública.

El Índice General de Actividad (IGA) está en los mismos niveles de fines del 2011 y casi un 3% por debajo de los picos del 2013: es la confirmación de las dificultades que la economía presentó en los últimos cuatro años para sostenerse en crecimiento. En el 2015, la actividad empezó a perder impulso en el tercer trimestre. Según el IGA que elabora la consultora Orlando Ferreres & Asociados, en septiembre, la economía se ubicó un 2% por encima de los niveles de un año atrás, acumulando un alza interanual de 1,2% en los primeros 9 meses del año. Sin embargo, en su medición sin estacionalidad, el Índice vino cayendo un 0,3% mensual, en lo que fue su tercera baja consecutiva. O sea: retrocedió luego de tres trimestres en los que había comenzado a recomponerse de la contracción de fines del 2013 e inicios del 2014. En este sentido, vale aclarar: las comparaciones interanuales positivas responden, fundamentalmente, a la baja base de comparación del mismo período del año pasado, en tanto que en la medición sin estacionalidad no hay mejoras sustanciales en el margen, reflejo de un estancamiento de la actividad agregada desde una óptica de más largo aliento.
La construcción y, en menor medida, el comercio, se muestran actualmente como los segmentos más dinámicos, una vez que fue quedando atrás la cosecha gruesa. La construcción, con un alza del 4% anual en septiembre, acumula un aumento del 6% en lo que va del 2015. El impulso de la obra pública, propio de un año electoral, se conjuga con el adelantamiento de decisiones de inversión “en ladrillos” (bienes dolarizados), que fomentaron la obra privada y la finalización de proyectos que quedaron truncos en años anteriores. Por el contrario, entre las actividades con las principales caídas, se destaca la intermediación financiera, con catorce meses de bajas interanuales consecutivas. A la vez, la industria, medida sin estacionalidad, terminó el tercer trimestre con una contracción del 0,8% respecto al previo, mostrando un estancamiento en el largo plazo, sin mejoras sustantivas en los últimos 7 años. En este sentido, la vigencia de las restricciones a la importación de insumos y un tipo de cambio real apreciado, entre otras condiciones desfavorables, son trabas que la industria deberá sortear si desea volver a recuperar una senda de crecimiento sostenido.
Mercados perdidos. El contexto es una constante pérdida de mercados y del saldo comercial que, de acuerdo al Indec, se contrajo un 87% en septiembre, a partir de una caída de las exportaciones del 7%. Entre enero y agosto de este año, el déficit comercial trepó a US$ 1.250 millones, según datos de la propia Aduana. Desde una perspectiva de largo plazo, las exportaciones muestran una tendencia negativa hace ya 4 años, previéndose que a fines de este año ronden los US$ 56.000 millones, con una disminución acumulada de US$ 28.000 millones (-33%) desde su anterior máximo del 2011 de US$ 84.000 millones.

 

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