Televisión / 27 de Noviembre de 2015

Creer en milagros

Jane the virgin. Serie. Jueves 22hs. por Lifetime. Con Gina Rodríguez y elenco. Creada por Jennie Snyder Urman y basada en la novela de Perla Farías. Director: B. Silberling.

Por

★★★★ La sinopsis apretada de “Jane the Virgin” suena a secas, por lo menos, disparatada: una chica de 23 años que ha decidido no tener relaciones sexuales hasta el matrimonio, tal como le prometió a su religiosa abuela, queda embarazada por el error de la ginecóloga que la insemina artificialmente durante un chequeo de rutina. Difícil de creer aunque pase en Miami. Pero cuando vemos la serie, no hay más que caer rendida ante la evidencia de que la única verdad es la que nos convence. Y “Jane the Virgin” tiene todos los argumentos para aceptar con brazos abiertos a esta “telenovela estilo norte del Río Grande”.
“Juana la Virgen” fue un melodrama venezolano escrito por Perla Farías, estrenada en 2002, que partía del mismo núcleo pero con mucho menos humor. La guionista Jennie Snyder Urman la convirtió en una comedia llena de frescura en la que Jane Villanueva, una latina que vive en los Estados Unidos con su joven madre y severa abuela, busca salir adelante en la vida: trabaja en un hotel, estudia magisterio y tiene el sueño de ser algún día escritora, además de formar una familia con su novio rubio, el detective Michael Cordero, y poco a poco progresar.
Hasta que le cae del cielo este “percance”, el último semen útil de Rafael Solano, un hombre casado, play boy reformado, dueño del hotel donde ella trabaja, sobreviviente de cáncer y de quien Jane se había enamorado en la adolescencia. Porque en las telenovelas el mundo suele ser más chico que lo habitual pero en esta versión no se debe al carácter trágico de la vida empeñada en chocarnos contra montañas, sino en los enredos ridículos de personas que aún no saben por qué les pasa lo que les pasa.
A Jane, además del embarazo no deseado, se le aparece su padre biológico. Hija de una madre soltera a los 16 que ocultó la identidad del progenitor, el papá resulta ser ni más ni menos que el actor fetiche de las telenovelas que mira todas las tardes, Rogelio de la Vega, el mismo que tiempo atrás fuera novio de su mamá. Este papel está en manos del mexicano Jaime Camil, efectivamente un famoso galán de Televisa que no tuvo problema en tomarse el pelo parodiando su rol.
Ganadora del Golden Globe como Mejor actriz de serie de televisión, comedia o musical, Gina Rodríguez, nacida en Chicago de padres boricuas, fue la elegida para esta Jane, dulce, inteligente, algo anticuada y sexy, lejos de la perfección de las revistas pero cerca de todas las mujeres. Porque su personaje y la historia, tan bien narrada y filmada por un equipo de directores entre los que se destaca el productor y cineasta Brad Silberling (“Casper”, “Un ángel enamorado”), tiene el enorme mérito de visibilizar a las latinas en los Estados Unidos, no como sirvientas ni prostitutas, sino como mujeres, simplemente, capaz de reírse de estereotipos para después pasarlos por encima.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *