Economía / 4 de enero de 2016

Los pronósticos más pesimistas para la economía 2017

El ajuste fiscal y una mayor devaluación del peso pueden derivar en un bajo crecimiento del 1,5% o 2%. Algunos analistas lo prefieren así.

Por

Ramiro Castiñeira.

Escenario pesimista. Un economista empleado de la CGT y asesor de empresas, Mariano de Miguel, habla de un crecimiento del 2% y prevé revisarlo a la baja. “Un reordenamiento del gasto, que tiene problemas de calidad, sería bueno en tiempos de expansión, pero no en recesión en el caso de que quités partidas de gastos más propensas al consumo, como compra de bienes y servicios, gasto social, salarios docentes, y le das a otras menos propensas, como jubilados de altos ingresos”, critica De Miguel. “Para crecer 5%, deberías poner mucha obra pública. Un crecimiento de menos del 3% no incorpora empleo. El escenario externo es complejo. La inversión tiene mejor clima, pero cae su margen y se mueve por el nivel de actividad. El salario y la jubilación mejorarán y el consumo también, un 5%, pero la incógnita es si Dujovne ajusta el gasto. Además, el salario puede subir, pero el desempleo se mantendrá igual”, describe De Miguel, que prevé una inflación del 26% o 27%, un alza salarial por encima porque los gremios pedirán 30% y un dólar a 17,50 pesos a fin de año.
En el pelotón de las consultoras más precisas en 2016 también figura Econométrica, que prevé una expansión del 2,1% en 2017. Su economista Ramiro Castiñeira lo considera un nivel positivo. “Lo malo sería que hubiese estímulos pro consumo y que esto te genere una recesión en 2018 y te coarte las inversiones. Tengo confianza de que el Gobierno no hará populismo con el tipo de cambio. Preveo una devaluación mínima del 20%”, es decir, un dólar a 19,30 pesos. Castiñeira prevé una inflación del 22% o 23%, los sueldos aumentando un poco más, un déficit fiscal del 5% (es decir, sin ajuste fiscal), un desempleo estancado, el consumo subiendo 1,9% y la inversión crecería 5%, pero tras caer 4,5% en 2016. “Pensar en un ajuste violento sería un error, hay que hacerlo cuando haya más inversión y exportaciones. Porque la inversión no vendrá por eso sino cuando haya una regulación propicia y haya apoyo social al cambio de política económica”, opina Castiñeira.
El economista Hernán Hirsch, de FyE Consult, también prevé solo un 2%. “Las políticas económica, fiscal, monetaria y de financiamiento te llevan a una apreciación del tipo de cambio, lo que no impulsa la producción. Va a seguir el ajuste de tarifas, el poder adquisitivo no va a aumentar, la política monetaria contractiva no va a aumentar el crédito a las familias. No vemos un boom de consumo. Sólo habrá inversión en servicios públicos y algo en obra pública. Sí habrá impulso del campo. Pero el rebote de la economía no alcanzará a cubrir la pérdida de 2016. Entre la presión política y la necesidad de bajar el gasto, van a gastar más pero con un reordenamiento de partidas. La regla Dujovne vendrá en 2018”, vaticina Hirsch, que prevé una inflación del 22% o 23%, paritarias del 23%, desempleo estable, rojo fiscal “maquillado” por el blanqueo del 4,5%, consumo creciendo 2,7%, inversión al 3,5% y un dólar cerca de los 19 pesos a fin de año. En un año veremos quién tenía razón.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *