Opinión / 14 de enero de 2016

Cuidado con los abrazos, María Eugenia

Los intendentes del PJ se juntaron para reclamar a los parlamentarios K que avalen el Presupuesto. ¿Un favor?

Gobernar la Provincia de Buenos Aires no es chiste. Resulta fácil decirlo, aunque en general los opositores se den cuenta del asunto recién cuando les toca ser oficialismo y agarran la papa caliente. Palabras claves: policía (y demás fuerzas), gremios, intendentes, productores urbanos y agropecuarios, barrios marginales… Palabra tremenda: Conurbano, donde casi todo aquello se mezcla y, si se mezcla mal, explota. Una palabra más: peronismo. Vidal ganó cuando pensaba que perdía. Cuatro días después del triunfo, la vi en un bar con un herpes tremendo en el labio inferior. Sí, de esos que salen por estrés. Pero la tensión en serio le llegó al asumir.  

Mientras el trío de los Lanatta se fugaba gracias a los “candados” generosos, los K le bloqueaban el Presupuesto en la Legislatura. Llamen a los intendentes. Y los intendentes siempre vienen. Y siempre apoyan. Pero cuando te apoyan los intendentes…, ¡agarrate Catalina! Perdón: María Eugenia. Abrazan, pero como los osos. Piden. Si entre esos “barones” está el capo de Ezeiza, Alejandro Granados, el mismo que dejó el Ministerio de Seguridad hecho un bollo de pactos oscuros. Porque en territorio bonaerense no se lidera: se pacta o nada.

Un encuentro tranquilizador (para el macrismo) en Pinamar. El tigrense Massa, el salteño Urtubey y el sciolista Bossio se reunieron para dar señales peronistas de madurez extra K, anti K y ya no tan K. Lo anticipó NOTICIAS hace un mes: hay en marcha un pacto para que Cristina no vuelva nunca más. De él dependen la gobernabilidad macrista, el próximo liderazgo justicialista y la eventual entrada a una era post kirchnerista de complicada previsibilidad.  

Massa (que es bonaerense) promovió la cumbre de Pinamar tras anunciarse que acompañará al Presidente a Davos, para mostrar una Argentina unida y confiable para pedir plata. Urtubey es la revelación de los gobernadores peronistas provinciales. Bossio es el delegado de Scioli, es decir, de una porción indefinida del PJ que necesita Vidal.

Es un anticipo de lo que ocurrirá a partir del 1º de marzo, cuando empiece en serio la Gestión Macri al inaugurarse el año parlamentario. Sabe Don Mauricio que no podrá gobernar el país indefinidamente por decreto. Saben todos los macristas, empezando por Vidal, que en los nuevos equilibrios en el Congreso de la Nación se definirá, también, el futuro de su provincia, donde todos buscan los votos grandes en los años electorales.

La Provincia no es la financiada y civilizada CABA. Es tierra de armas tomar. A veces literalmente.

* Jefe de redacción de NOTICIAS.

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