Personajes / 20 de enero de 2016

Agustín Pérez Rubio: “No podemos vivir todo en una pantalla”

Es el director artístico del MALBA desde 2014. Deseo y ambición, su encuentro con Yoko Ono y la función social del arte.

“No podría vivir sin arte”, dice Agustín Pérez Rubio con su inconfundible acento español. Podría haber sido diseñador gráfico o profesor de historia, pero el deseo, la curiosidad y la ambición lo llevaron al mundo del arte.
Curador y gestor cultural, este valenciano inquieto e incansable es el director artístico del MALBA (Museo de arte latinoamericano de Buenos Aires) desde mediados de 2014. Hombre discursivo, de conversación larga –en cada una de sus respuestas puede caber un mundo–, informal y moderno, se propuso hacer del museo un lugar más abierto, dinámico y pluralista. Confiesa que esa es la marca de gestión que le gustaría dejar cuando algún día tenga que partir hacia otros desafíos.
Noticias: ¿Qué le dio el arte para decir que no puede vivir sin él?
Agustín Pérez Rubio: Me hace pensar y entender el mundo desde otra perspectiva. Estoy marcado por bienales, ferias, muestras, visitas a museos y galerías, investigación, lectura y el contacto con otras instituciones. Así todo el tiempo. Ahora me voy de vacaciones a España y estoy lleno de tareas y reuniones. Lo disfruto mucho. Es una forma de vida.
Noticias: ¿Recuerda la primera vez que entró a un museo?
Pérez Rubio: Sólo recuerdo que mi padre me llevaba de pequeño a la Casa Museo Benlliure, al San Pío V, que tiene unas obras increíbles y es la segunda pinacoteca más importante de España, a la Fundación Bancaja, y yo disfrutaba mucho esas salidas. Y ya de ocho o nueve años le pedía que me comprara los fascículos de Miró y de Tàpies. No me preguntes que veía yo allí, porque mi familia no estaba relacionada con el arte. Mi abuelo era director de banco y, además, tocaba el violín, y mi padre era economista.
Pérez Rubio es licenciado en Historia y Geografía por la Universidad de Valencia, se especializó en Historia del Arte e hizo un Doctorado en Estética en Valencia y en Filosofía en Estética en Torino. Fue curador de muestras en instituciones de primer nivel, como el Museo Nacional Reina Sofía, publicó libros de arte y catálogos, escribió para diferentes publicaciones, fue conferencista y director de congresos y seminarios y estuvo al frente del MUSAC –Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León– durante diez años, como curador jefe y director.
Noticias: ¿Cómo se entiende y se vive el arte hoy?
Pérez Rubio: Hay menos barreras, es menos elitista. Las instituciones usan diferentes recursos y discursos para llegar a las audiencias. No hay un público ni un discurso unívoco, hay muchos y diversos. El desafío es llegar a todos, especialmente a aquellos que por motivos económicos, sociales, culturales o físicos no tienen acceso. Es la función social del arte.
Noticias: ¿Qué objetivos se propuso en el Malba?
Pérez Rubio: En principio, darle lugar al arte joven de Buenos Aires. Luego, acercar más gente a través de muestras, charlas, conferencias, presentaciones, actividades educativas, cine. Tenemos el proyecto Experiencia Museo para adolescentes y estamos intentando otro con villas. El 65% de los colegios que vienen son públicos y entran gratis. Sólo los privados pagan. Abrimos el museo a la diversidad y a los distintos públicos. Por otro lado, hice una reestructuración interna para que todos los departamentos y sus responsables trabajaran en forma transversal y coordinada. Hay un director artístico, uno ejecutivo y un comité asesor. Somos un equipo de noventa y pico de personas que trabajamos a la par. Y no hay personalismos. A mí particularmente no me gustan los personalismos en ningún área.
Noticias: ¿Cuáles son los ejes de la nueva programación?
Pérez Rubio: Repensar los medios de exhibición, colección y de lo latinoamericano. El Malba cumple quince años y vamos a presentar una nueva exhibición de la colección permanente que curamos Andrea Giunta y yo. Son 600 obras –y se siguen adquiriendo más– pero no mostraremos todas. Y pondremos en valor el arte argentino con una gran retrospectiva de Jorge Macchi, con videos, pinturas, instalaciones, esculturas y obras sobre papel del ’92 a la actualidad.
Noticias: Seguramente una muestra muy esperada será la de Yoko Ono.
Pérez Rubio: Sí, tendremos su Dream Come True, focalizada en sus Instructions Pieces, curada por Gunnar B. Kvaran y yo. Más de ochenta trabajos entre objetos, films, instalaciones, sonidos y grabaciones realizados desde principios de los 60 hasta hoy, con carácter participativo para el público. Yoko es una artista no occidental, feminista, pacifista y ecologista y esos discursos están muy claros en su obra.
Noticias: ¿Cómo fue su encuentro con ella? ¿Qué impresión se llevó?
Pérez Rubio: Estuve desayunando en su departamento de Dakota. Me pareció una mujer muy cercana, sencilla y japonesa. Yoko no ha dejado de ser japonesa, incluso en su pasaporte. Te recibe, te hace pasar a su cocina y te pide disculpas si hay algo desordenado. Nada diva. Una mujer muy entera, además. En la puerta de ese edificio mataron a su marido y ella no se mudó.
Noticias: Otras exhibiciones destacables para este año serán la Colección Fadel de Brasil y la Ballerina de Jeff Koons.
Pérez Rubio: Sí, Fadel es la mayor colección privada de Brasil y tiene unas joyas increíbles del siglo XIX a la actualidad. Nosotros mostraremos 130 piezas del modernismo y el vanguardismo brasileño hasta comienzos del arte contemporáneo. Son obras de Anita Malfatti, Tarsila do Amaral, Di Cavalcanti, Portinari, Cícero Días, Hélio Oiticica y Lygia Clark, entre otros. En cuanto a Jeff Koons, por primera vez se exhibirá en Argentina una escultura suya para el espacio público. Su famosa Ballerina, inspirada en la bailarina de Degas. Una combinación de zinc con no sé qué, impresionante, una especie de Robocop. Estará en la explanada del museo.
Noticias: ¿La masividad es sinónimo de éxito?
Pérez Rubio: Es positivo que la gente vaya, se interese, que piense y se haga planteos a partir de lo que ve. Pero eso no garantiza la calidad o el éxito de una muestra. Masividad y calidad pueden ir juntas o no. Además, el rédito del arte o de las instituciones no es a corto plazo. La importancia y el éxito pueden venir en veinte o treinta años.
Noticias: ¿Cómo influye la tecnología?
Pérez Rubio: Acerca. León era una ciudad pequeña y aislada, con un medio muy rural, pero todo el mundo sabía del MUSAC porque los chavales tenían el ordenador. Ahora, si realmente quieres saber tienes que investigar y profundizar. No podemos ser simplistas y que todo sea dicho en una frase o vivir todo en una pantalla. Por otro lado, es interesante dar una conciencia del mundo global, no todo es Recoleta o Fifth Avenue, y en eso el arte ayuda.
Noticias: ¿La gestión cultural debería estar separada de la política?
Pérez Rubio: En una sociedad sana y transparente, los técnicos culturales tienen que trabajar con todos los gobiernos. Puedes tener tu ideología, tu militancia, pero como funcionario tienes que estar al servicio de la sociedad, no de este señor que piensa como tú. No puedes hacer cosas para ti mismo o para unos pocos. Y los cargos públicos de instituciones culturales estatales tienen que ser designados por concursos públicos. En España es así y el jurado de selección incluye varios profesionales, algunos internacionales. Además, se deben hacer protocolos de actuación y se debe confiar en los técnicos. Me quedé alucinado con los últimos envíos argentinos a la Bienal de Venecia. No sé quién designa, quién va ni cómo se hace y eso me parece tremendo. El Ministerio de Cultura debería hacer una convocatoria abierta o cerrada de proyectos y que una comisión evaluadora de técnicos profesionales decida al respecto. Hablo de instituciones públicas, las privadas pueden manejarse como quieran.
Noticias: El IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) tuvo un impacto muy grande en usted. ¿Por qué los museos tienen el poder de cambiar la vida de la gente?
Pérez Rubio: Me cambió la vida absolutamente. A fines de los 80 yo era un crío y crecí con ese museo, su biblioteca, sus programas y sus ciclos de videos. Después lo viví en el MUSAC, cómo impactó en la vida de artistas y espectadores. Empiezas con el cine o una charla y luego la expo y luego tal. Creas una cultura, das un conocimiento. La labor educativa de los museos es muy importante.
Noticias: ¿Qué obras lo emocionan?
Pérez Rubio: Obras o procesos artísticos donde tengo que hacer un proceso para entender lo que veo. La emoción me viene cuando lo logro y me quedo (hace un gesto como si se quedara sin aire). Cuando a partir del intelecto descubro que me ha tocado algo. Tiene mucho que ver la curiosidad y el deseo.
Noticias: Usted se reconoce curioso y ambicioso. ¿Hasta dónde lo llevaron la curiosidad y ambición?
Pérez Rubio: A todos lados. Sin deseo, curiosidad y ambición no puedes crecer ni hacer nada. No llegas a ningún lado, ni siquiera sales de tu casa. A mí me gusta experimentar y vivir otras realidades. Estuve en Japón, en Latinoamérica varias veces, viví en España, Budapest, Nueva York, Toronto y ahora aquí.
Noticias: ¿Se adaptó bien a Buenos Aires?
Pérez Rubio: Muy bien, yo conocía la ciudad, había venido varias veces antes de instalarme aquí. Ahora trabajo mucho. Intento estar al día con las inauguraciones, los museos, las galerías y, además, voy al teatro, a ver danza, a escuchar música, a bailar. Además, me encanta la carne de este país, el asado. El dulce de leche no tanto y el mate no me gusta nada, es muy amargo. Y tampoco me gusta el fútbol.

 

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