Deportes / 24 de Enero de 2016

Argentina tendrá un equipo compitiendo en el Super Rugby

Jaguares será un equipo federal con base en Buenos Aires. El comienzo de una era.

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ENTRENAMIENTO. Los jugadores se ponen a punto en San Fernando. El equipo jugará de local en el estadio de Vélez.

Impensado, casi imposible, era hace casi una década para el rugby argentino contar con un panorama tan perfecto como prometedor: estar mano a mano en el Rugby Championship con Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica, los mejores seleccionados del planeta, y desde ahora también contra sus equipos en el campeonato de clubes (franquicias) más fuerte del planeta.
Porque aquel tercer puesto que obtuvieron los Pumas en Francia 2007 fue mucho más que un podio. Significó la puerta de acceso a un terreno sin explorar: la alta competencia, la estructura profesional en un país que conserva su espíritu (y campeonato) amateur y la ilusión de aprovechar la oportunidad para un fin mucho más ambicioso como es la Copa del Mundo 2019.
Desde febrero, bajo el nombre de Jaguares, la Unión Argentina tendrá un equipo en el torneo donde las tres máximas potencias de la ovalada forman y moldean desde 1996, cuando se disputó la primera edición, a sus hombres de elite a través de sus franquicias. Habrá seis sudafricanas, cinco australianas y otras cinco neozelandesas. También se suma Sunwolves, de Japón, el país que organizará el próximo Mundial.
Aunque varios referentes en los últimos años como Juan Fernández Lobbe, Marcos Ayerza o Marcelo Bosch eligieron cerrar sus carreras en Europa (no volverán a ser convocados al seleccionado), los Jaguares contarán con la gran mayoría de los Pumas que fueron cuartos en Inglaterra 2015. Juan Hernández, Nicolás Sánchez, Agustín Creevy, Joaquín Tuculet y Tomás Lavanini, algunos de los inamovibles en el combinado nacional, decidieron resignar los euros y reinstalarse en el país para apostar al proyecto nacional.
Estas figuras, además, estarán complementadas por algunos talentos que quedaron afuera del último Mundial y otras promesas del ámbito local que vienen trabajando física y técnicamente desde la etapa de juveniles en el Plan de Alto Rendimiento de la UAR.
Jaguares será un plantel federal, con apellidos formados en distintas provincias, pero instalado en Buenos Aires para facilitar la logística y el traslado de las delegaciones extranjeras en una competencia en el que también saldrán a la cancha los cambios de horario permanentes y el desgaste de largos viajes. El Buenos Aires Cricket & Rugby Club, de San Fernando, es el lugar de entrenamiento.
Los argentinos serán anfitriones en el estadio de Vélez Sarsfield y el head coach designado fue Raúl Pérez, asistente de Daniel Hourcade en los Pumas, que en su staff tendrá como laderos a Felipe Contepomi, Martín Gaitán y José Pellicena. Como capitán estará Creevy, quien desde 2014 cumple esa función con la camiseta celeste y blanca.
Aunque con algunas variantes y una impronta propia, el grupo intentará seguir la línea de juego arriesgada, dinámica y ofensiva que impuso Hourcade. Sin embargo, los jugadores remarcaron el concepto desde el principio: los Jaguares no son los Pumas. “Jugar en los Pumas será el premio por haber hecho bien las cosas acá”, explicó Creevy.
En 2009, Hernández llegó a Sudáfrica para jugar el Super Rugby con la camiseta de Sharks. Sin embargo, las lesiones le jugaron una mala pasada y casi no sumó minutos. Siete años después, tendrá su revancha instalado en su país y cerca de sus afectos. “Está bueno, es un nuevo proyecto como fue el Rugby Championship cuando arrancó. Es todo nuevo, lindo, estamos muy ilusionados y hay mucha expectativa y preparación”, dijo.
El Mago, como Creevy, también se encargó de diferenciar a la franquicia del seleccionado, pero es consciente que tras el Mundial de Inglaterra los argentinos ganaron respeto de cara a la competencia y hasta algunos los pusieron como candidatos: “saben que un gran porcentaje de este plantel estuvo en el Mundial. Se jugó bien, se jugó lindo, serio, y por ahí nos respeten desde ese lado también”.
El Super Rugby es el mismo deporte, pero llevado a otra magnitud. Como la NBA para el básquet o la Fórmula 1 para el automovilismo. No hay descensos y, salvo para los protagonistas de siempre, grandes presiones y apuros por lograr los objetivos. Lo principal es el juego y, para los Jaguares, la evolución hacia un nivel hasta ahora desconocido para el rugby argentino.
Super Rugby. Con el correr de los años y la llegada de nuevos equipos, el formato de competencia ha ido variando y para 2016, su temporada número 21, presentará dos conferencias regionales, Australasia y Sudáfrica, que a su vez estarán divididas en dos grupos: Australia y Nueva Zelanda por un lado y África 1 y África 2 por el otro.
Cada equipo jugará 15 partidos en la fase regular y los ganadores de cada grupo accederán a los cuartos de final, acompañados por otros tres clasificados de Australasia y uno de Sudáfrica. Los Jaguares se ubican en África 1 con Southern Kings, Lions y Sharks. El debut será ante Cheetahs, en Bloemfontein, el 26 de febrero. El 19 de marzo, frente a los poderosos Chiefs neozelandeses, se presentarán por primera vez en Buenos Aires.
Con 13 títulos, las franquicias de Nueva Zelanda han dominado en el Super Rugby a lo largo de la historia y Crusaders, de Christchurch, es quien más veces (siete) fue campeón. También ganaron Blues (tres), Chiefs (dos) y Highlanders, que en 2015 lo logró por primera vez. Hurricanes, actual subcampeón, es el único kiwi sin la preciada corona.
Australia, en tanto, llegó dos veces a la cima a través de Brumbies y Reds y Waratahs se repartieron uno cada uno. Los Bulls de Pretoria le dieron a Sudáfrica sus tres consagraciones, aunque los Sharks de Durban y los Stormers de Ciudad del Cabo también suelen dar pelea.
Además de los Jaguares, habrá otros dos jugadores argentinos disputando el Super Rugby en 2016, aunque radicados en el exterior. Uno de ellos será Tomás Cubelli, medio scrum de los Pumas, que firmó contrato con los Brumbies de Canberra y, al no enfrentarse con el equipo de la UAR en la fase regular, sólo se podría cruzar en una instancia definitiva. En tanto, Tomás Leonardi -ex tercera línea del seleccionado- fue confirmado como refuerzo del Sunwolves japonés y en abril será local en Tokio. Jugó en 2013 para los Kings sudafricanos.

 

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