Personajes / 3 de Febrero de 2016

Ágatha Ruiz de la Prada: “Me gusta hacer lo que me da la gana”

La reconocida diseñadora habla de la tensión entre sus orígenes, antídotos contra la depresión, anticonsumismo y su aval a Macri.

Fantasía. Optimismo. Originalidad. Color. Cuatro claves con las que Ágatha Ruiz de la Prada define al “mundo Ágatha”. Lo de un universo propio no es exagerado: su impronta marcó la moda y se plasmó también, entre otras cosas, en puertas blindadas, pinzas de depilar, enchufes, obras de teatro, libros, termos, carteles, zapatos, perfumes, papelería, ropa blanca y electrodomésticos. Aunque les tiene fobia a los aeropuertos y se arrepiente de volar en avión por lo poco ecológico, va y viene hacia las grandes capitales en donde tiene sus tiendas y negocios. Vive en Madrid con su pareja Pedro J. Ramírez, ex director del diario El Mundo, y sus hijos Tristán (28) y Cósima (24). El primer viaje de 2016 fue a Punta del Este para participar en el Six O´Clock Tea Resort Edition con un desfile de su última colección, antes de presentar en marzo su nueva fragancia, Florever.
Esta española supo también luchar para cambiar las leyes de su país y acabar con la primacía del varón sobre la mujer. Así, tras la muerte de su madre, reclamó judicialmente para hacerse de los títulos nobiliarios que le correspondían por su condición de primogénita y que antes habían saltado en la sucesión a favor de su tío. Desde 2010, es marquesa de Castelldosríus y baronesa de Santa Pau. Conseguidos los títulos, no usufructúa con ellos. “Imagínate que voy a un restaurante y le digo: por favor, ¿me puede reservar una mesa a nombre de la marquesa de Castelldosríus?”. Y me dicen: “¿Quién coños es la marquesa de Castelldosríus?”. En cambio, llamas y dices: “¿Me puede reservar una mesa para Ágatha Ruiz de la Prada?”. Lo normal es que sepan quién les está reservando y, si les caes bien, te la den en el acto. Si doy el título, salgo desfavorecida”.
Noticias: ¿Es verdad que la nobleza la detesta?
Ágatha Ruiz de la Prada: Sí, porque los machos que llevaban muchos años con eso se han quedado… Y las mujeres, como tienen un poquito de mala conciencia, tampoco me lo agradecen tanto.
Ágatha tuvo el don del equilibrio: no renegó de sus orígenes pero hizo lo posible para trascenderlos. Fue la primera hija de un padre madrileño, arquitecto y coleccionista de arte y de una madre de la aristocracia catalana, que nunca trabajó y que arrastró una tendencia a la depresión. Recién a sus seis o siete años, empezó el colegio. Hasta entonces, fue una especie de mascota de su madre, quien la llevaba con ella a todos lados. Ágatha se quedaba alucinada escuchando las conversaciones de los adultos. “Mi madre nunca fue al colegio, tuvo profesores particulares. No pensaba que una niña tuviera que ir al colegio. Cuando llegué al colegio, ya fue demasiado tarde, ya estaba rarísima. Me había acostumbrado a ir con gente mayor y de bastante nivel. Mi madre me llevaba a casas mágicas, me lo pasaba mejor allí que con los niños de mi edad”.
Noticias: Sin embargo, ahora parece una adulta que mantiene muy fresca a esa niña que fue, ¿cierto?
Ruiz de la Prada: Sí, me gustan o muy mayores o muy jóvenes. Los de mi edad siempre los sentí rarísimos.
Noticias: El colegio vino acompañado con un uniforme gris y azul marino que siempre detestó, ¿no?
Ruiz de la Prada: Muy desagradable. Mi madre nos llevaba al colegio y un chofer nos venía a buscar, siempre llegaba un poco tarde. Tengo un mal recuerdo, no me gusta esperar.
Noticias: ¡Tanto no le gusta esperar que a los 20 hizo su primer desfile!
Ruiz de la Prada: Justamente, para mí trabajar era lo contrario a lo que había hecho mi madre, trabajar era la libertad. Si mi madre no fue al colegio, trabajar ni se le pasó por la cabeza. Una vez quiso empezar a trabajar conmigo y cuando me preguntó qué podía hacer y le dije: “Puedes ir limpiando todo esto”, me contestó: “Bueno, es que no soy tu criada” y se acabó ahí la conversación y el trabajo.
Noticias: En cambio usted ha dicho que hubiera sido la criada de Picasso.
Ruiz de la Prada: Eso sí, lo hubiera hecho feliz, nada me hubiese gustado más que estar al lado de Picasso. Ha sido el genio de los genios.
Ágatha quería ser pintora, pero pensó que el arte la iba a condenar al ostracismo y tomó por el mundo de la moda. “En la lucha que mi madre tuvo con la depresión, me di cuenta de que en el mundo del arte te comes mucho el coco, te puede llevar a bordear la depresión. Tengo una familia donde ha habido muchos problemas mentales y no tenía gana ninguna de meterme en esos caminos”.
Noticias: ¿Cómo se defendió de esa genética?
Ruiz de la Prada: Tengo mis estrategias y una clarísima es el color. El color y la felicidad; he decidido que lo mejor que te puede pasar es ser feliz. Conozco gente muy negativa, empezando por mi madre. A mí se me murió mi padre en septiembre, lo he sentido porque es mi padre pero no estoy todo el día… Hay otra gente que seis años después te dice: “Es que como se murió mi padre…”, ¡Hace seis años, tía!
Noticias: ¿De dónde saca esas herramientas?
Ruiz de la Prada: He tenido una cosa buena que escasea bastante que es sentido común, intento montármelo bien y una parte importante para lograrlo es mi trabajo. Cuando era pequeña, quería ser pintora pero también quería ser psiquiatra.
Noticias: ¡Para resolver la cabeza de los que la rodeaban!
Ruiz de la Prada: ¡Claro! Entonces leí un libro divertidísimo, “Introducción a la Psiquiatría”. Tendría doce o trece años y le decía a mi madre: “Tienes que hacer esto o aquello”, siempre tenía como la solución.
Noticias: ¿Y ella le hacía caso?
Ruiz de la Prada: No me hacía caso porque ella prefería sufrir. Es una pena porque si te diseñas tu vida, no sólo una ropa, lo normal es que te salga bien, ¿no?
Noticias: Además de “diseñar” su vida y la ropa, viene diseñando múltiples productos.
Ruiz de la Prada: Esa es la mejor parte de mi trabajo. De joven era muy fan de la Bauhaus, donde la idea era que no sólo el arquitecto diseña un edificio sino también muebles, vajilla, lámparas, telas. A mí me parece muy bonito poder expandirme porque si no la moda puede convertirse en una cosa aburrida. Cuando hablo con gente de la moda muy importante, me choca siempre la poca conversación que tienen.
Noticias: ¿Cómo hizo para poder reinventarse cada vez?
Ruiz de la Prada: Bueno, me ayuda mucho en eso mi equipo. Tengo mucha gente joven alrededor y ahora tengo la suerte de tener a mis hijos trabajando conmigo, que es la mayor puesta al día que creo que tuve en mi vida.
Noticias: ¿Es cierto que uno de sus principales objetivos fue tener una buena relación con sus hijos, a partir de haber tenido una mala con sus padres?
Ruiz de la Prada: Eso es verdad. Con cada mala experiencia con mis padres decía: “Esto no me pasará con mis hijos”.
Noticias: ¿Y cómo hizo para, en medio de una vida tan intensa, tener una pareja estable?
Ruiz de la Prada: Creo que por lo mismo: mis padres se separaron (cuando ella tenía veinte años), fueron una pareja catastrófica desde el primer momento. Entonces yo, como he visto que era tan desagradable llevarse mal, he hecho un esfuerzo muy grande por llevarme bien. Y Pedro J. tiene un carácter excepcional porque nadie más que él me hubiera aguantado. ¡Es tan pero tan listo!
Noticias: ¿Cuánto hace que están juntos?
Ruiz de la Prada: Vamos a cumplir 30 años. Además, no estoy casada.
Los que no se casan se llevan mejor, es que no te puedes divorciar porque no estás casado. En cambio, el que se casa, desde el primer día está amenazado de divorciarse (risas).
Noticias: ¿Cuánto del personaje que construyó le opaca su verdadera esencia?
Ruiz de la Prada: Creo que soy bastante así. Soy bastante coherente, no llego a mi casa y me pongo un traje beige y un collar de perlas, me pongo un traje de corazones de colorines, ¿entiendes? Creo que es importante que lo que dices, lo que piensas y lo que haces se parezcan porque si no empiezas a tener unas contradicciones que acabas por tener que ir al psiquiatra.
Noticias: ¿Cómo se lleva con la Argentina?
Ruiz de la Prada: Creo que para los españoles, la Argentina es un país soñado, me gusta muchísimo. He estado estos años muy obsesionada con hacer cosas en la Argentina y ahora me lo estoy quitando; si tiene que llegar, llegará. Una cosa que me gusta es que soy un poco amiga y muy fan de vuestro presidente Macri, estuvo en un desfile mío en la Argentina y creo que también en otro en Madrid. Siempre supe que iba a ser presidente, pero creí que iba a tardar un poco más y le encuentro extraordinario, la verdad.
Noticias: No se llevaba así de bien con Cristina Fernández de Kirchner, ¿cierto?
Ruiz de la Prada: No, ella era la anti Ágatha, ¿sabes?
Noticias: ¿En qué sentido?
Ruiz de la Prada: No había más que verla: su imagen, cómo iba tan vestida, tan operada y todo eso; siempre la encontré muy anti Ágatha. Creo que dedicaba más tiempo a su imagen personal que a su trabajo dirigiendo un país, eso me parecía a mí desde afuera.
Noticias: ¿Está en el lugar que quiere estar en este momento de su vida?
Ruiz de la Prada: Ya estoy en la edad del, como decía mi abuela, “que me quede como estoy”. Tengo a mis hijos, a mis perros fantásticos, tengo un trabajo que me gusta, no quiero más. Me gustaría poder seguir haciendo lo que me gusta pero no tener seiscientas tiendas. No buscaría tener más casas, no quiero una sola joya.
Noticias: ¿Cómo es eso de que es una anticonsumo?
Ruiz de la Prada: Sí, porque ahora mismo tengo unas sábanas mías que son fantásticas que están a punto de romperse y encuentro que cuando ya la sábana se rompa, pues esa sábana habrá sido un éxito, porque la he adorado, la he usado muchísimo y está muy bien que se acabe. Lo que es horrible es tener un armario lleno de sábanas nuevas, que es lo que hacía antes. De niña me daban un regalo y, como las urracas o los perros, lo escondía y nunca lo usaba. Ahora me das una botella de regalo y me la bebo porque es absurdo acumular cosas.
Noticias: ¿Se sintió en la disyuntiva de decir: “Si sigo haciendo desde pincitas de depilar hasta puertas blindadas, favorezco al consumismo”?
Ruiz de la Prada: Lo que pasa es que tú necesitas una pinza de depilar, o te compras las mías o las de otro. Lo que no puede pasar es que tengas catorce, hay que tener una y buena.
Noticias: Y usted quiere que elijan la suya.
Ruiz de la Prada: Hombre, si me eligen yo feliz, pero tampoco me voy a matar por eso porque siempre he sido muy de la libertad y me gusta hacer lo que me da la gana.

 

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