Costumbres / 3 de febrero de 2016

Playas y paradores All Inclusive para disfrutar en vacaciones

Carpas premium, wifi y restaurante gourmet son algunos de los servicios que ofrecen. El nuevo lujo de las playas locales.

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PUNTA DEL ESTE. OVO Beach, de Conrad, una propuesta plena de shows y celebrities

No es un verano típico. En una temporada de números desparejos y público fluctuante, los paradores no parecen estar viviendo su mejor momento. Pero hay excepciones. Son aquellos que optaron por diferenciarse, brindando mucho más que sombrillas y reposeras y llevando la estadía a una experiencia completa. Son los paradores “all inclusive”, que han puesto la creatividad, el servicio y el lujo como foco de su temporada 2016.
Vida de hotel. En Mar del Plata, hace varios años que el hotel Costa Galana viene reinando con sus impecables servicios, y desde hace poco también sumó al combo su parador, Costa Galana Beach Life.
Pensado para huéspedes, visitantes y marplatenses, el espacio invita a “todos aquellos que busquen confort para el descanso frente al mar”. Así, en el corazón de la bahía de Playa Grande y a pocos metros del Mar del Plata Golf Club, la propuesta ofrece, además de los clásicos vestuarios, lockers, carpas y reposeras, una pileta, wifi, un restaurante con aires palermitanos llamado “Victoria O”, un sector para niños (el Kinder Indoor, con profesionales capacitados), y un sector de cabinas especiales con productos de cuidado personal. Además, carpas modernas y espaciosas, con sillas, sillones, percheros, reposeras y comodidades como para pasar el día completo.
Con el deseo de sumar estos servicios desde hace más de 15 años, el hotel debió esperar que se vencieran las licitaciones de los balnearios de Playa Grande para poder finalmente ganar las dos unidades que hoy ostentan, el balneario y el sector de las piletas con solárium y sus locales sobre el paseo junto a la playa. “Entendimos que era una necesidad de servicio hacia nuestros huéspedes y una lógica extensión de un hotel 5 estrellas de lujo”, relata Jorge Ariztegui, responsable de Costa Galana Beach Life. Hoy, con el fin ya cumplido, asegura que sus huéspedes notan en el balneario una suerte de “continuidad” del hotel. El hecho de poder contratar los servicios o poder almorzar o tomar algo en el restaurante sin bajar dinero a la arena, entre otros beneficios, se suma a la comodidad de un verano all inclusive. “El mismo nombre, Costa Galana Beach Life, otorga de por sí un diferencial. El cliente se siente en un lugar especial, de mayor calidad y calidez. Tenemos la ubicación más espectacular de toda la Costa Atlántica”, sintetiza Ariztegui.
Con similar premisa se erige en Punta del Este OVO Beach, el parador de Conrad Punta del Este Resort & Casino, casi una continuación de su sector de esparcimiento llamado OVO Nightclub. Pensado para “reinventar la experiencia de disfrutar la playa en Punta del Este”, se ubica sobre la Mansa, cerca de la terminal de cruceros, desde donde se pueden apreciar impactantes vistas panorámicas del puerto y de la isla Gorriti, y también las mejores puestas de sol de la costa esteña. Y además de sus atractivos naturales, el espacio suma los servicios ya conocidos por todos los habitués del Conrad: una propuesta gastronómica y de tragos de excelencia, en un marco de mesas, sillones, reposeras, pérgolas y sombrillas aptas para el disfrute tanto de día como a la nochecita, disfrutando del atardecer que se va transformando en noche.
Otro diferencial es su organización de celebraciones temáticas y espectáculos artísticos, la actuación de DJs de relieve internacional y, como suele tenernos acostumbrados el Este, la presencia de reconocidas celebridades. En ese camino, los miércoles celebran las fiestas temáticas “We are the ‘80s”, mientras que el domingo es el turno de los encuentros “OVO in Blue”, además de varios otros eventos que se van sumando a lo largo del verano. “La idea es crear un punto de encuentro en la costa que incorpore las tendencias que se observan en lugares como Ibiza, Mónaco y Saint-Tropez, para así reinventar la experiencia de disfrutar la playa en Punta del Este”, explica el gerente general de Enjoy Conrad, Juan Eduardo García.
Entre bosques. Enfilando hacia las arenas de Pinamar, en tanto, también afloran opciones del tenor “all inclusive”. En el reconocido complejo Terrazas al Mar de dicha ciudad, su balneario se impone como uno de los más exclusivos. Ubicado frente al hotel, en Avenida del Mar, sus 160 carpas y 30 sombrillas están equipadas con reposeras, sillas y mesas de gran confort. El acceso permite, además, la entrada a amplios vestuarios, algunos locales comerciales, una sala de masajes, una cancha de fútbol y uno de los restaurantes más tradicionales de Pinamar, La Gamba, donde degustar las mejores opciones de pescados y mariscos frescos. Además, los más chicos cuentan allí con una guardería con profesionales especializados, y durante estos meses de verano ofrecen actividades deportivas y recreativas diarias.
Unos kilómetros más lejos, en los bosques del pacífico Cariló, el exclusivo balneario Hemingway vuelve a destacarse esta temporada. “Arrancamos el día con clases de yoga ideales para conectarse con la naturaleza”, ilustran sus responsables. A esa imagen le sigue la de un spa con servicio de masajes descontracturantes y ayurvédicos, hidromasaje, sauna, ducha escocesa y piedras calientes, entre otras comodidades. Sobre la playa, en tanto, el parador ofrece un sector especial para jóvenes, con coordinadores que organizan juegos, trabajos en equipo, experiencias de arte y muchas otras deportivas. Y en cuanto a la cocina, se diferencia en dos propuestas: “Durante el día, Hemingway funciona como restaurante de mar, con platos como rabas o mariscada. Y por la noche, se viste de blanco y ofrece el mejor
sushi de SushiClub”.
Así es la línea que bajan los paradores “all inclusive”, la innovación necesaria (y que probablemente sigan el ejemplo muchos otros) de los balnearios de esta temporada.

 

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