Música / 19 de febrero de 2016

Un clásico argentino

Jorge López Ruiz dirige desde el contrabajo un muy buen cuarteto de jazz. Un músico que conserva su vigencia y que escuchamos en Borges 1975 de Palermo.

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★★★★ Con 80 años de edad, el compositor, arreglador y contrabajista Jorge López Ruiz tiene una historia musical enorme sobre sus espaldas. Fue productor y orquestador para figuras muy populares y responsable artístico de una compañía disquera multinacional, la desaparecida CBS. Escribió jingles y música para el cine. Como instrumentista, fue parte de un montón de propuestas diferentes. Fue director musical de Sandro y de Piero –y a veces de Leonardo Favio–, en sus tiempos más exitosos. Y es, sin duda, uno de los muy importantes personajes del jazz argentino. Escribió obras integrales como “El grito” de 1967. Su cantanta/disco “Bronca Buenos Aires”, compuesta a comienzo de los ’70 junto al escritor José Tcherkaski, vivió la censura y pese a tener su reedición en CD, no pudo escucharse en vivo en Buenos Aires hasta el año pasado. Trabajó con un variado y numeroso listado de músicos y cantantes: Donna Caroll, su hermano Oscar, Dino Saluzzi, Domingo Cura, Antonio Agri, Jorge Dalto, Pocho Lapouble, Ray Barreto, Eddie Gómez, etc. Su currículum dice, además, que tiene algo más de una decena de discos y que desde hace un tiempo sostiene un cuarteto –premiado con un Konex– que comparte con su viejo amigo Jorge Cutello (saxofonista, flautista, cantante) y con un par de colegas jóvenes, el baterista Germán Boco y el guitarrista Tomás Fraga.
Lo que propone este cuarteto, algo que puede escucharse con regularidad en diversos clubes porteños, es un acercamiento a diferentes músicas desde el jazz. El género norteamericano está, precisamente, en los “standards”, en temas de Bruce Pearson, de Charlie Christian, de Miles Davis, de Ben Bernie y Maceo Pinkard con su muy conocido “Sweet Georgia Brown”, de Cole Porte con “I Love You”, o en piezas muy antiguas como “See See Rider”. Pero también recurren a temas más actuales: la balada “You never change” de Lindsay Mccaul en la voz invitada de Cecilia López Ruiz, una maravillosa relectura con solo de saxo alto de la “Milonga del ángel” de Ástor Piazzolla, “Triste” de Tom Jobim en la voz de Cutello, o trabajos de los mismos Cutello –“Remembranzas”– y del líder del grupo –“Greta”, dedicado a su esposa–. Por lo demás, las dos generaciones de músicos se complementan perfectamente y el cuarteto se escucha aceitado, con espacios para solos y con gran respeto por las obras originales.

 

Comentarios de “Un clásico argentino”

  1. Esto tambien es parte de nuestra historia como Nacion , sin animo de molestrar a nadie, pero con el corazon a soportar todos los Stent, necesarios para poder seguir en la misma lucha , que cuando teniamos 14 años y la libreta de trabajo y aprendizaje. Ahora, primero la patria, despues …..y por ultimo…….
    Necesitarnos una, paz constructiva sin la cual podemos sucumbir como Nación. Que cáda argentino, sepa defender esa paz solvadora por todos los medios, y si alguno pretendiera alterarla con cualquier pretexto, que se le opongan millones de pechos y se alcen millones de brazos para sustentarla con los medios que sean. Sólo asi podremos cumplir nuestro destino.
    Hay que volver al orden legal y constítucional como única garantía de libertad y justicia. En la función pública no ha de haber cotos cerrados de ninguna clase y el que acepte la responsobitidad ha de exigir la, autoridad que necesita para defenderla dignamente. Cuando el deber está por medio los hombres no cuentan sino, en la medida en que sirvan mejor a ese deber. La responsabilidad no puede ser patrimonio de los amanuense
    Cada argentino piense como piense y sienta como sienta, tiene el inalienable derecho a vivir en, seguridad y pacíficamente. El Gobierno tiene la insoslayable obligación de asegurarlo. Quien altere este principio de la convivencia, sea de un lado o. de otro, será el enernigo común que debemos combatir sin tregua, porque no ha de poderse hacer nada en la anarquía que la debilidad provoca o en la lucha que la intolerancia desata.
    Les dejo un gran abrazo.

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