Libros / 21 de febrero de 2016

La novela de un joven pobre

“Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación”, de Ricardo Piglia. Anagrama, 358 págs. $ 345.

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★★★★★ “Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación”, de Ricardo Piglia. Anagrama, 358 págs. $ 345.
Los diarios de la vida privada y literaria de Ricardo Piglia ocuparon cientos de cuadernos a lo largo del tiempo. Más de una vez los consideró su obra maestra. Al menos en este primer tomo, se trata tal vez de su obra más elaborada.
Ya en el título advierte que no vamos a leer unos diarios “serios”, personales, sino de su alter-ego literario, Emilio Renzi. Tampoco se transcriben fiel y cronológicamente. Cada año de diarios va seguido por un texto de otro tiempo y lugar. Y el propio “armado” es tema en más de una ocasión. Una charla de baropera a modo de prólogo, y un cierre incluye la enfermedad neuronal que ahora sufre Piglia, e introduce a la “musa mexicana” que lo ayuda a transcribirlos. Ambos advierten sobre el carácter esquivo, fluido de la relación entre la vida y las palabras.
Parte de lo que cuenta Piglia tiene que ver con su trabajo como “editor” en el sello Jorge Álvarez. En este caso ese mismo puesto con su propio material le permite construir un relato que mezcla la fascinación de los datos y nombres de época con la acumulación de lo narrativo. Si en sus novelas el tema del erotismo sonaba a menudo fallido, aquí el desfile de relaciones reales le permite una relación más relajada y compleja con lo que cuenta. Como un personaje de Dostoievski, subraya sus propios defectos, incluyendo una obsesión con el pasado ignoto de cada mujer.
A su vez desfilan amigos como José Sazbón, colegas como Miguel Briante, Rodolfo Walsh, o Dipi Di Paola, medios como “Primera Plana” (a la vez factor de atracción y repulsa). Insisten en aparecer y desarrollarse algunos personajes novelescos (el abuelo obseso con la Primera Guerra Mundial, el amigo ladrón Cacho), y condimenta con frases aisladas, que parecen entregar claves: “Mi historia se resume así: ahora me escapo, después veremos”.
Porque tanto Mar del Plata, como La Plata (y las clases de Historia) y después los barrios de Buenos Aires, lo van viendo moverse sin cesar en pensiones o casas prestadas, siempre a punto de perder pie en el área económica. Y a la vez seguro de sus gustos en lecturas y escritura, incluso potenciando más allá de lo real cada nuevo triunfo. Un personaje entrañable, Emilio Renzi, acá por fin entero, en este primer tomo de una trilogía.

 

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