Economía / 26 de Febrero de 2016

Buitres: el fondo NML pidió posponer la audiencia para negociar con Argentina

Los detalles del arreglo que anunciarían en breve el mediador neoyorquino Daniel Pollack y el ministro Alfonso Prat-Gay. Pagar y volver al mercado.

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PAUL SINGER Y THOMAS GRIESA. El representante del fondo NML y el juez, a punto de firmar el acuerdo.

En solo 70 días, el gobierno de Mauricio Macri presentó una oferta de pago a los holdouts que, de hecho, desarma la sórdida trama establecida por el ultrakirchnerismo con los fondos buitres que elevó el costo de la sentencia del juez Thomas Griesa a US$ 9.000 millones, entre intereses y punitorios. Ese es el sentido político principal del acuerdo que anunciarán en las próximas horas el mediador neoyorquino Daniel Pollack y el ministro argentino Alfonso Prat-Gay. La sentencia de Griesa y el segundo default argentino del 2014 -luego del de 2001- había generado derechos a los acreedores por 9.000 millones a la fecha, lo que suponía una tasa de interés implícita de 8,2% capitalizable desde el 2001. Ahora, la oferta argentina consiste en pagar el fallo en efectivo, pero con una quita del 27,5%, lo que reduce el total del desembolso a US$ 6.500 millones. La tasa de interés implícita desciende a 5,7% para los 14 años en default.

Pero más de la mitad de los holdouts no se ven beneficiados por el fallo original -por no cumplir la condición para ser considerado “me too” (“yo también”)-. Para este grupo, la ofertaes hacer un pago en efectivo equivalente a 150% del capital en default, lo que supone una tasa de interés implícita del 3%. Los US$ 2.400 millones en títulos demandarían un pago de US$ 3.600 millones. Tanto la oferta como la posterior emisión de deuda para su pago, no solo exigirá la aprobación del Congreso Nacional, sino también que la justicia noteamericana imponga nuevamente el stay. Condiciones necesarias para colocar deuda en el exterior por US$ 10.000 millones (2,2% del PBI) que permita fondear su pago, dado las menguadas reservas disponibles en el Banco Central.

En números, repasando los resultados concretos de las negociaciones, la deuda pública que entró en default en el 2001 -sumaba US$ 86.600 millones- se reduciría a US$ 62.600 millones a la fecha, más los Bonos PBI. En el caso que la oferta prospere, el total de la deuda que entró en default, pasa de representar el 40% del PBI en el 2001 a poco más de 16% del PBI en el 2016. El servicio de la deuda en el 2001 exigía 6,9% del PBI entre intereses y vencimiento de capital. Este año exigiría sólo 1,3% del PBI, de los cuales casi la mitad son pagos al Club de París entre intereses y capital.

 

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