Cultura / 23 de Marzo de 2016

Exposición: la moda como arte

El diseñador Pablo Ramírez y los fotógrafos Val & Musso hacen “Magia negra”. Cine e historia en versión “couture”.

Por

Aires españoles en la serie Carmen.

La exhibición “Magia Negra. Ramírez, Val & Musso” es un bello diálogo entre moda y fotografía, que invita a explorar –en palabras de Germano Celant– la “contribución lingüística de la moda”. En el Espacio de Arte Fundación OSDE exhiben sus espléndidos trabajos el diseñador Pablo Ramírez y los fotógrafos Luciana Val y Franco Musso. A través de la indumentaria, generalmente, las personas expresan su manera de estar en el mundo, su sexualidad, su origen social; y más. Y aquí hay más, ciertamente. Imperdible es la pieza sonora “Primavera – Verano. Ten piedad de nosotros” realizada por Ramírez y Lucrecia Martel para el sonido del desfile “Ten piedad” (2007), dramáticamente recitada por Marilú Marini.
La acertada curaduría de María Laura Carrascal (Bellas Artes. UNR) y el refinado montaje de la Fundación apuntalan las proféticas palabras del reconocido crítico y curador italiano, organizador de la 1ª Bienal de Moda, Florencia (1996). “Arte y moda son dos lenguajes diversos, que se atraen y repelen recíprocamente (…) y, tal como ocurrió con la fotografía, tarde o temprano, la moda será reconocida como un lenguaje contemporáneo. Como diseño, es un lenguaje muy serio que debería ser analizado (…) en el contexto de la comunicación contemporánea”, sostiene Celant.
Botones de muestra. Ya en 1917 la artista Sonia Delaunay, perteneciente a las vanguardias rusas realizó el vestuario para los ballets rusos de Sergei Diaghilev. La revista de Hermés (2016) publica texto y fotos de Julio Le Parc, aludiendo a coloridos pañuelos diseñados a partir de sus obras con exploraciones ópticas. La muestra del diseñador Alexander McQueen (2015) fue la más masiva de la historia del museo Victoria & Albert; recibió a 493.043 visitantes.
Misterio y elegancia. El despliegue de “Magia Negra. Ramírez, Val & Musso”, en un espacio dedicado a la exhibición de arte, subraya los vínculos entre arte y moda. La muestra, que inauguró primero en Rosario, aquí sumó obras exclusivas para este espacio, como la instalación “Caperucitas”; único punto rojo en medio del mar negro, con acentos blancos.
Entre las 45 logradas prendas, que aparecen como sorprendentes objetos escultóricos, aquí se ven algunas variaciones del diseñador reconocido por utilizar principalmente el negro, que a veces combina con tintes blancos. Aunque para la colección Bicentenario creó un vestido totalmente blanco y para la serie Patria introdujo algunas figuras masculinas. Ramírez se formó en la carrera de Diseño de Indumentaria de la UBA y debutó con un desfile en el año 2000.
Las excelentes 78 fotografías, dos murales, seis ilustraciones y un corto cinematográfico, de Val & Musso –especialistas en fotografía de moda– incluyen una serie protagonizada por reconocidas actrices y representativas figuras femeninas (“mujeres Ramírez), que el diseñador asoció con escritores que lo inspiraron de una forma u otra; de ahí: las Ocampo (Soledad Villamil, Carolina Peleritti, entre 9), Mujeres Lorca (Dolores Estévez, Dolores Fonzi, y otras 6) y Chicas Puig (Carla Peterson, Griselda Siciliani, y ocho más).
Las imágenes (moda es imagen) de los creadores coinciden estética y conceptualmente. Confluyen en la atmósfera sugerida por la literatura y la música, y también en visiones provenientes del cine, la danza y las tendencias del arte de entreguerras (entre los años ‘20 y ‘40) y de la modernidad (hasta los ’50), antes del Pop en los ‘60.
Dedicado dibujante, Ramírez va y viene entre pasado y presente, el propio y el de la historia del país y de la moda. Sus creaciones son contemporáneas, poseen la elegancia, dignidad y el optimismo de los fructíferos tiempos que vienen luego de las tormentas. Son fabulosas prendas elaboradas o austeras, elegantes y misteriosas.
El festín visual se inicia en “La Vidriera”, enlace entre la calle y el interior de la que fuera mueblería Maple & Co, imponente edificio donde está Espacio de Arte de OSDE (Suipacha 658). Desde 2014, y a la manera de la antigua casa Harrods que en los años ’40 convocó a reconocidos artistas –Berni, Fontana, Forner, Butler, Pettoruti, entre otros– para mostrar sus trabajos en sus vidrieras, OSDE incorporó esa ventana al público en las exposiciones programadas. Desde allí, un magnífico “Pablo Ramírez” se presenta a los transeúntes y recibe a todos.

* Crítica de Arte de NOTICIAS.

 

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