Personajes / 23 de Marzo de 2016

Gabriel Oliveri: “Dicen que soy el Tinelli de la hotelería”

Rompió con la rigidez de los 5 estrellas. Confidente de las celebrities, le huye a los guetos y dice que no pertenece a ninguna clase social.

Personas que llenan el ambiente. Cuando Gabriel Oliveri tiene que contratar a alguien se fija que el aspirante tenga esta condición. Como a un actor que tiene que salir a escena, le pide presencia, personalidad. Un acá-estoy-yo, que es exactamente algo que él domina a la perfección. Sentado en una de las mesas del restaurante Elena –zapatos impecables, anteojos de marco rectangular-, el director de marketing, prensa y relaciones públicas del Four Seasons se adueña del lugar: es pícaro cuando cuenta alguna anécdota y persuasivo y efectivo cuando se trata de negocios. Un torbellino el 99 por ciento del tiempo. Dispara chistes, frases y recuerdos, donde aparecen Gorvachov, Elton John, Vargas Llosa, Madonna, porteros lavando la vereda, su hermana Carolina, un amigo que cría ovejas o el patio de su casa de la infancia, en Concordia, lleno de “sifones y de plantas en latas de dulce de batata”. No hay posibilidad de aburrirse.
Noticias: ¿Qué importancia tiene la discreción en su trabajo?
Gabriel Oliveri: Es fundamental. Acá hay miles de reuniones: empresarias, políticas, sociales, de amor. Muchos romances empiezan acá. ´Calladito te verás más bonito´, me decía mi mamá. A mí me encanta ser extrovertido y hablar mucho, pero de lo que uno tiene que hablar, no de lo que no tiene que hablar. Yo como de esto.
Noticias: ¿Le molesta que venga alguien importante y no pare en el hotel?
Oliveri: Me muero, me muero. Absolutamente. Soy una persona que vengo a triunfar a mi trabajo. Y además soy muy agradecido. Quiero devolver la apuesta que hacen en mí, tanto el dueño del hotel como mi gerente. He trabajado antes en hotelitos chicos y siempre tuve la misma actitud. Tenía un compañero maletero que siempre se iba a fumar a la terraza, decía ´no hay que hacer nada´, ´en cualquier momento nos echan´. Yo no creía eso. Yo quería llevar la mayor cantidad de valijas al día que podía. Y feliz.
Noticias: ¿Siempre tuvo esa predisposición al servicio?
Oliveri: Son cosas que aprendí con mi mamá Carmen, una inmigrante española, no te las enseña ninguna escuela de hotelería. Si recibís a alguien y es verano, le ofrecés algo fresco; si es invierno, algo caliente o alguna cosita para picar. A los chicos que trabajan conmigo les digo que esta es su casa, no una empresa fría, de cemento. Hasta a Madonna le he dicho ´gracias por elegirnos y pagarnos el sueldo´. Porque al final del día, pongas caviar o mortadela en el plato, trabajás para comer. Después viene la ropa, vivir bien, la dentadura linda. Cuando un cliente te elige para mí te homenajea.
Noticias: ¿Qué personalidad lo impactó más en estos 25 años?
Oliveri: Madonna, que se quedó tres veces con nosotros. Poder ver lo profesional que es. Siempre se armó un gimnasio gigante donde ensayaba de la mañana a la noche. Es el símbolo de una frase que me gusta mucho, Laurels are for yesterday. Siempre tenés que estar reinventándote, desafiándote. También me impactó Gorvachov, entró al lobby y se hizo un silencio impresionante. A Mario Vargas Llosa le dije que me encantaba escribir y si podía recomendarme un taller. Me dijo que los talleres no sirven para nada, que no hay ninguno que te saque buen escritor.
Noticias: ¿Y alguien que le haya resultado muy simpático?
Oliveri: Creo que la gente que ha logrado un lugar….Tengo otra frase para esto: ¡no se puede ser Gandhi y pagar los impuestos! Seguramente si Gandhi viviera estaría en el Veraz porque se habría olvidado de pagar la tarjeta de crédito. Algo se te tiene que pasar. Tengo una mirada piadosa sobre los famosos y las personas que se destacaron en la vida.
Noticias: ¿No lo agobian con pedidos estrafalarios?
Oliveri: Es gente que está acostumbrada a un cierto nivel de vida. Elton John come todas las mañanas un pan casero con granos especiales, ¿por qué no lo va querer también cuando está de viaje? También pidió una gaseosa famosa, pero descafeinada. Hablamos con la marca para que nos hicieran varias latas. Me desafía que la gente te pida algo imposible y poder cumplirlo. Y si no, siempre tener un plan b. El no, salvo que sea para algo ilegal, no tiene que existir.
Noticias: ¿Le gustaría escribir sus memorias?
Oliveri: Me encantaría escribir. Tengo cuadernos donde escribo sobre mis viajes, sobre la gente interesante que conozco, las frases que me gustan. Como esa vez que compartí un vuelo con Joan Collins y la azafata le preguntó si era la primera vez que viajaba en Alitalia. “Querida, en mi vida ya no hay nada por primera vez”, contestó.
Noticias: ¿Qué tiene que tener alguien para trabajar al lado suyo?
Oliveri: No es infalible, pero mi método de contratación es tomar gente buena. Con buen corazón. Prefiero eso a que hable cinco idiomas. También me interesa que llene el lugar, el lobby, que tenga presencia. ´Sonríe, estás en escena,´ les digo. También me pregunto, durante la entrevista, si es una persona con la que podría salir a comer.
Noticias: Estudió cine, teatro, lee a Puig, a Capote, a Cabrera Infante, viaja por el mundo. ¿Cómo conecta con gente que no tiene tantos intereses culturales?
Oliveri: Es que yo puedo hablar de todo: de fútbol y de Carolina de Mónaco. No tengo prejuicios ni quiero pertenecer a ninguna clase social. Me podría haber inventado una vida como mucha gente que está en este círculo: fumar habanos, comer sushi y jugar al golf. Pero no me interesa. Y lo digo. Mi mejor amigo se dedica a criar ovejas en el campo. Un día puedo estar en Florencia y al otro día con las ovejas. No pertenezco a ninguna clase social: no soy ni pobre, ni clase media ni alta. No me interesan los guetos. Me interesa estar abierto. Gracias a Dios nunca tuve que inventarme una vida ni negar un familiar.
Noticias: ¿Tiene incondicionales?
Oliveri: Sí, mi amigo Miguel. Mi mamá Carmen y mi hermana Carolina. Esos son los que yo sé que van a estar en el hospital. El resto es ruido, cotillón. La paso muy bien, pero uno tiene que saber qué es lo importante en la vida.
Noticias: En su bio de twitter puso “Enviado para ser feliz”. ¿También se siente responsable de hacer feliz a los que lo rodean?
Oliveri: Yo sé que vine a este mundo a ser feliz. Y el 99 por ciento del día soy feliz. Me interesa sacarle el jugo y la chicha a la vida. Y creo que contagio eso a mi entorno. A pesar de la muerte, de los dolores, de la enfermedad…Yo enterré a mi papá, la mayoría de los perros que quise se murieron, pero aun así el mundo me fascina, como decía Andy Warhol. Tengo un amigo que estudia teatro, tanto le quemé la cabeza que ahora entró a Fuerza Bruta. Andá a los castings, mandá el cv, le decía. ¿Qué puede pasar si vas a un casting y no te toman? No pasa nada. ¡La rechazaron a Meryl Streep en King Kong por fea! Y con los negocios soy igual: le digo a mis chicos ´vamos por todo´. Tenemos que arrasar con el mercado. Porque planta que se riega, crece. Aunque tengas una mercería.
Noticias: ¿Está un paso adelante de la competencia?
Oliveri: A mí me fue bien siempre. La gente me dice: ´vos sos el tinelli de la hotelería´. Hace 15 años, con Four Seasons, que estamos primero. En 2015 terminamos de nuevo número 1. Pero yo lucho por ser número 1. Me calienta venir a dar todo a mi trabajo. He trabajado 7 años de lunes a lunes, sin parar. Un día dije ´esto no puede ser así´. Ahora me reservo sábado y domingo para nutrirme, que también es una manera de trabajar.
Noticias: ¿Lo copian mucho?
Oliveri: Como dice mi jefe: ´es un honor que se inspiren en uno´. Hace cuatro años empecé con los sunsets y los pool sessions, ahora se viralizaron y los tienen todos, hasta un hotelito con una terraza para 20 personas. Pero a su vez yo los traje de Ibiza. No es que bajé de un plato volador con la idea. Ya está todo inventado. Para inspirarme viajo mucho, tengo una libretita donde voy anotando las ideas. Miro todas las revistas. A mí me caliente al saber, la curiosidad, el leer.
Noticias: ¿Cómo se resguarda de la parte más densa, más oscura de la noche? Hay un historial de relaciones públicas que terminaron mal.
Oliveri: No hice ni hago noche. A las 11 se me cierran los ojos. Hago los eventos lindos, los casamientos, las bodas, los lanzamientos de productos. Soy una persona absolutamente diurna, yo estoy con los porteros, tengo las zapatillas manchadas de jabón. Igualmente también en este caso tengo una mirada piadosa porque todos podemos fallar y todos nos podemos marear y nos pueden salir las cosas mal. Yo me he perdonado todo, entonces le perdono a los demás también. Ni los corono -cuando hay un relaciones públicas que está de moda-, ni los condeno.
Noticias: ¿Qué busca hoy una persona que va un hotel 5 estrellas?
Oliveri: Hay un cambio de paradigma. En la hotelería hubo mucho esnobismo, mucho guante blanco, mucho Crucero del amor. Llegó la hora de dejar de lado todo eso porque si acá rascamos no llenamos con sangre azul ni una birome Bic. La gente quiere divertirse, quiere ser joven. Por eso el Four Seasons se trasformó en un lugar de espíritu joven, con mezcla de gente, de edades, de clases sociales. El lujo de antes, de quién es fulanito, a qué colegio fue, está demodé. Queda alguno que no se enteró…Pero el lujo hoy pasa por las experiencias. La gente quiere divertirse, todos queremos divertirnos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *