Sociedad / 13 de mayo de 2016

Una gala con Conciencia de clase

Por cuna o ideología, la cercanía de la fundación con el poder político se notó en la cantidad de funcionarios del PRO que concurrieron a la cena. Atrás quedaron los desplantes K.

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Marcos Peña y su mujer con la presidenta de Conciencia, Beby Lacroze.
Maridaje. Marcos Peña y su mujer con la presidenta de Conciencia, Beby Lacroze. Foto: Juan Ferrari.

La cena anual de Conciencia suele ser la más concurrida del año por empresarios, celebrities, periodistas y políticos, que se dan cita al evento de recaudación de fondos. Y en esta edición quedó demostrado que recobró su cercanía con el nuevo poder político. Después de haber sido deliberadamente ignorada por el kirchnerismo -ni Néstor ni Cristina asistieron jamás a la gala- el gobierno PRO exhibió asistencia casi perfecta. Sólo faltó el presidente Macri, quien alegó tener que quedarse en casa para cuidar a su pequeña hija. Un dato celebrado por los fans de su relato familiar, abundantes entre las mesas del Hilton al anochecer del 10 de mayo.

No es raro que los funcionarios nacionales de última generación se sintieran como en casa, ya que algunos de ellos vienen colaborando con la entidad y hasta la presidieron: como la legisladora porteña PRO Lía Rueda, y María Figueras, miembro del directorio de la Fundación Banco Provincia.

El PRO es uno de los partidos políticos que por afinidad, contactos o cuna, más figuran en las galas y eventos de la sociedad porteña. Sus dirigentes suelen pasearse ante los flashes con soltura. Durante el kirchnerismo, la noche de Conciencia era una buena excusa para intentar un acercamiento informal con los pocos dirigentes oficialistas que se atrevían a ir, ignorando la poca sintonía que Cristina Kirchner tenía con la asociación.

Este año, con Cambiemos en el Gobierno, todos esperaban al antiguo habitué Mauricio Macri. Pero por segundo año consecutivo, el Presidente se ausentó con coartada paternal, aunque tal vez haya juzgado inoportuno mostrarse en una gala benéfica con trasfondo social de ajuste económico. Aún así, la mayoría de sus funcionarios se hizo presente, y su portavoz fue el jefe de Gabinete Marcos Peña. Así se los pudo ver a Alfonso Prat- Gay, a Carolina Stanley, Esteban Bullrich, Andrés Ibarra, Claudio Avruj, y Federico Pinedo, entre otros. Además de María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, y Emilio Monzó, que no se quedaron a cenar pero no quisieron perderse la foto.

Lugar político. Desde su creación, Conciencia desarrolla distintos programas educativos para niños, jóvenes y adultos de bajos recursos. Sus cenas para recaudar fondos son históricas. Por ellas desfilaron dirigentes de las distintas fuerzas políticas desde la vuelta a la democracia, que siempre sintieron que les sumaba vincularse con una ONG ligada a la educación. Eso incluye a los ex Presidentes como Ricardo Alfonsín, Carlos Menem, y Fernando De la Rúa. El kirchnerismo, en cambio, vivió una relación particular con la asociación. Excepto casos como Daniel Scioli, Jorge Telerman, Daniel Filmus, y Florencio Randazzo, ni Néstor ni Cristina Kirchner participaron jamás de una actividad de la ONG. A diferencia de Macri y Awada, el ex matrimonio presidencial prefería mantenerse alejado de la “frivolidad” que suponían los eventos y las galas. Sin importar el fin benéfico que podían suponer.

Una muestra de la confianza que hay entre el nuevo gobierno y Conciencia, fue el pedido de Marcos Peña de no dejar pasar fotógrafos y cámaras a la cena. Aunque desde la organización lo niegan, sólo bastó con ver la cara del jefe de gabinete cuando los fotógrafos se acercaron a tomarle una imagen. “Al final entraron todos los fotógrafos”, lanzó en voz baja. Y aunque perdió el control de las fotos, Peña comió su lomo, terminó el postre, y como en una cena entre amigos, fue uno de los últimos en irse en pura calma.

 

Comentarios de “Una gala con Conciencia de clase”

  1. Así se los pudo ver a Alfonso Prat- Gay, a Carolina Stanley, Esteban Bullrich, Andrés Ibarra, Claudio Avruj, y Federico Pinedo, entre otros. Además de María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, y Emilio Monzó, que no se quedaron a cenar pero no quisieron perderse la foto.

    La nómina que antecede corresponde a funcionarios del PRO que concurrieron a la reunión de Conciencia. De todos los nombres que figuran me voy a detener en uno y ojalá que escuche mi pedido, me refiero al Ministro de Educación. Don Bullrich me gustaría que replantee la educación pero desde otra óptica. Usted capaz que no sepa porque es muy joven pero hay un sistema que se llamaba “de palabra generadora”. Con ese sistema hemos aprendido a leer y escribir y sobre todo a comprender textos, aquellos que hoy tenemos unos cuantos años. Ese sistema que parecía simple, realmente muy simple fue el que nos ayudó a tener verdaderos genios en muchas disciplinas y algunos Premios Nóbel que nos enorgullecen, no creo estar equivocado (aunque un yerro puede cometerlo cualquiera) que con el sistema actual, por más tecnología que Ud. desee agregarle no obtendrá el mismo resultado. Ese sistema dejó de ponerse en práctica, más o menos, en la época de la Decibe (me resisto a llamarle docente porque no tiene los atributos para la enseñanza) y desde aquella época la educación se vino a pique, tanto que hoy es desesperante ver los fracasos rotundos en los primeros años de la Universidad, por no decir la gran cantidad de jóvenes que no cumplen los objetivos en la escuela secundaria y por ello abandonan tempranamente sus estudios. El otro tema que me gustaría plantearle es el siguiente: No sé si Ud. o alguien entiende el motivo por el cual un docente que enseña en la escuela pública envía sus hijos y si puede a sus nietos a la escuela privada, ¿Qué clase de compromiso es ese? Si uno no se involucra, entonces no cree, no sé cual será la forma de hacerle entender a los docentes estatales que sus hijos concurran a las mismas escuelas en la que ellos enseñan. Tal vez sea mucho pedir, pero, no se debe enseñar en la escuela pública si no se confía en ella, ¿Me explico Profesor Bullrich? Con referencia al primer tema le diría que consulte a alguno de los viejos sabios docentes que todavía quedan y le resolverá rápidamente la ecuación, con respecto al segundo tema haga un simple relevamiento y confirmará lo que le digo. Espero no haberlo aburrido y ojalá decida analizar mi razonamiento, tal vez haya una solución más rápida que brindar más tecnología (la tecnología es un medio, como en otro tiempo lo fue el diccionario). Piénselo, profesor, confío en su honestidad intelectual. Un abrazo desde Salta.

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