Personajes / 19 de mayo de 2016

Carola Gil: “La gente cuenta lo que no debe”

Es la columnista de “Odisea Argentina”, a cargo del momento de humor. Aprendizaje, política sin gritos y faceta de escritora.

Se asombra, pero alcanza verla unos minutos en acción para entender el porqué de su convocatoria a la televisión. Carola Gil nació para las cámaras. Nació para el protagonismo, para ponerles chispa a las anécdotas y volver divertida cualquier historia nimia. Digna del stand up, la suya es una actitud atenta y observadora, que luego deriva en apreciaciones tan ocurrentes como ácidas. Y eso mismo fue lo que vio, una tarde cualquiera de fin de semana en un barco de amigos, el periodista político Carlos Pagni, quien sólo unas semanas después la estaba llamando para que formara parte de su programa en TN, “Odisea Argentina”. Bendita entre hombres, Carola fue convocada para el momento final, en el que la mesa entre Pagni y el economista Nicolás Dujovne deja de lado el costado más serio para meterse en el backstage de la política, de la mano de unos vasos de whisky y la compañía de Gil.

Noticias: ¿Toman whisky de verdad?

Carola Gil: Sí, aunque una vez se había terminado la botella y tuvimos que improvisar con jugo de manzana. Fue gracioso, porque yo sabía pero Carlos no, le vi la cara cuando tomó, se sorprendió y dijo “Ah, mirá qué buen whisky…”. Pero casi siempre es de verdad, así que el trago más real es el del final, porque el whisky es pegador… ¡Tuve que educar el paladar porque tomaba la aberración del whiskola! Podía tomar un Johnny Walker Black Label con Coca light.

Noticias: ¿A quién se le ocurrió llamar su aparición “Momento Whisky”?

Gil: No fue pensado. De hecho el whisky apareció después, un día que Nico sacó una botella de abajo de la mesa. Y quedó como marca graciosa.

Noticias: ¿Cómo llegó a “Odisea Argentina” sin haber estado antes en la TV?

Gil: Carlos y Nico son muy amigos y el que tuvo la idea de juntarlos fue Víctor Winograd, el productor. Después aparecieron las distintas secciones y ahí aparecí yo, que justo lo conocí a Carlos porque tenemos amigos en común. Yo lo leía desde antes, pero me parecía una persona muy seria, y jamás le había escuchado la voz. Después de conocerlo en persona, a la semana mi amigo me dijo que Carlos le había pedido mi teléfono por un tema laboral. Me llamó y me dijo que almorzáramos porque estaba pensando un proyecto de TV, y cada vez me parecía más bizarra la historia, pero fui. Almorzamos con Carlos, Nicolás, el productor y algunas personas más, todos hombres y yo. No entendía qué hacía ahí porque ni la política ni el periodismo son mi medio. Así que escuché la propuesta de que querían a alguien que relatara el lado B de la política y no podía dejar de pensar “¿Qué les hizo suponer que podía ser yo?”. Pero el proyecto se demoró un poco y me fui convenciendo en ese tiempo.

Noticias: ¿Tuvo miedos al afrontar ese rol? ¿Cómo pensaba obtener esos datos de chismes políticos?

Gil: Me dieron una gran ayuda al principio y ahora armé mis contactos. También hay algo gracioso, a la gente le gusta contar lo que no debe. Me parece muy loco cómo se me acercan a decir cosas. Y aunque hay una producción que ayuda, a Carlos y Nicolás también les gusta el factor sorpresa y reírse en ese momento con mis payasadas.

Noticias: ¿Cómo le resultó ponerse delante de cámara?

Gil: La cámara no es algo que me asuste. Por supuesto, hay un momento previo de adrenalina, pero en mi caso es productivo. Lo que más inseguridad me daba era que la política no era mi mundo y caía en un grupo de hombres que la manejaban muy de taquito. Yo no tenía el discurso ni era mi medio.

Noticias: ¿Cómo fue el aprendizaje?

Gil: Grande. Cambié hasta mi escucha, dejé de escuchar tan literal y aprendí mucho de las discusiones entre Carlos y Nicolás. Carlos es un gran docente, a veces me para en el medio de un chisme y me hace evaluar qué es lo importante de eso. Te da vuelta el cuento y te saca lo interesante. De ese ojo más clínico aprendo mucho. Y es un programa que no es masivo, porque las voces que se escuchan son otras, no está el que está todo el día en todos los programas. En “Odisea…” vas a ver incluso personas que nunca han estado en TV.

Noticias: ¿Sintió que se le abrió una puerta? ¿Tanto en TV como en temas políticos?

Gil: No creo que dentro de los temas políticos porque lo que hago es backstage, no me siento autorizada para analizar. Ni siquiera tengo muy clara mi propia voz acerca de la política. Soy mucho más visceral. Hay cosas que escucho que me revuelven el estómago y otras que me hacen reír. Y nunca puedo dejar de sorprenderme, a veces me parece todo muy ridículo. Tengo la capacidad para hacer el ridículo sin que me preocupe, entonces también puedo detectar la chiquitez ridícula o lo que hace a la anécdota. Y además soy exagerada. Entonces en ese histrionismo me siento cómoda.

Noticias: ¿Cuál es el mejor chisme que ha llevado a la mesa?

Gil: No tengo uno bomba, siempre son detallecitos. La gente llevándose los sandwichitos de miga del búnker de Aníbal Fernández, imaginar a Cristóbal López y su vida de tipo austero, casi comiendo en el bar del subte, hasta que conoció a Ingrid Grudke y empezó a tener vida de rico, con restaurantes sofisticados y viajes. A partir de imágenes así construyo mis historias y mirada.

Noticias: ¿Se vería de panelista en algún otro programa político? ¿“Intratables”, por ejemplo?

Gil: No, no me gusta. Lo puedo consumir, pero el griterío me hace mal. Soy hija única, vengo de un hogar más bien calmo. Y cuando hubo gritos, los hubo en serio, entonces no es algo que me guste. El tono me saca, no me puedo concentrar en lo que se está diciendo.

Noticias: ¿Y en qué otros programas sí se imaginaría?

Gil: Cualquier programa que involucre o la parte de esta visión humorística o un poco más ácida de las cosas, o cualquier charla o entrevista. Me encanta escuchar al otro, me divierte el ida y vuelta. Me molesta mucho cuando veo periodistas en TV que quieren lucirse con sus preguntas y que al final terminan anulando al otro. Yo les contestaría a esos entrevistadores “¿Qué? ¿había una pregunta ahí?”.

Noticias: ¿Con qué político se sentaría a charlar y tomar un whisky entonces?

Gil: Por todos los motivos distintos, con todos. Me sentaría con Mauricio (Macri), con Cristina (Fernández), con Aníbal Fernández. Sobre todo porque el poder me parece fascinante. A mí me da claustrofobia, pero me interesa lo que les hace a otros. Pensar por ejemplo cómo va a caminar la calle Cristina ahora. Porque en esos lugares de poder, lo que te llega está todo muy filtrado. Entonces a Cristina, por ejemplo, le preguntaría cómo se siente ahora.

Noticias: Y con este cambio de manos, ¿cómo ve el programa este año? Parecía que iba a ser un año más tranquilo y resulta todo lo contrario.

Gil: Nunca pensé que me aburriría esta nueva etapa. Es de esas cosas que tiene la Argentina, no particularmente buenas, porque a veces querría un país con menos primeras planas y sobresaltos. Por un lado, es obvio que hay una nueva realidad por analizar, con nuevos desafíos, producto de que se retiró un gran grupo de políticos y gobernantes y entró otro gran grupo a posiciones de poder, y como si eso fuera poco, quedó esa zona gris a la que hay que prestarle mucha atención. Esos que llegaron hace mil años y no se irán jamás, parece. Siempre acomodándose, buscando a quién responder y al mismo tiempo muy presentes aún en la definición de asuntos importantes. Pero los nuevos que llegaron traen sus particularidades y ahí hay que estar observando. La función del periodismo siempre va a ser la de la mosca que molesta.

Noticias: ¿Cambió lo que usted analiza con estos nuevos personajes?

Gil: Estoy mirándolos con la misma atención. A cualquiera que se lo deja un ratito en una situación cómoda, si la tiene, muestra la hilacha. Además, el kirchnerismo tenía unas formas muy obvias, pero estos también tienen las propias. Mauricio todavía habla un poco tipo Newman boy, y hay cosas que sostuvo a pesar de que le han rogado que no, como que siga bailando.

Noticias: ¿Le gustaría trascender el cable?

Gil: Sí, pero si bien TN es cable, es de lo más visto. Además el programa mide muy bien, por la calle te das cuenta de la visibilidad. No es la sensación de hacer un programa perdido en el cable. Pero sí, descubrí que me divierte la tele.

Noticias: ¿Y el resto de su rutina cómo es?

Gil: Tengo una agencia de comunicación, diseño y contenidos, y trabajo de forma independiente, aunque tengo una socia, que es como un marido, por el muchísimo tiempo que compartimos. Y aunque podría trabajar en casa, elijo tener una oficina porque no soy ordenada y necesito cierta estructura.

Noticias: Y por fuera del trabajo, ¿qué otros hobbies y pasiones tiene?

Gil: Me encanta leer y me castigo mucho por lo poco que lo hago. Es que Twitter y el teléfono me arruinaron los viajes en colectivo y esos tiempos de lectura. Después llego a casa y me quedo con la TV, y si no es la TV es Netflix y si no alguna serie. ¡Y ahora encima hay que dedicarle tiempo al novio!

Noticias: ¿Está de novia hace mucho? ¿Cómo lo conoció?

Gil: Nos conocimos en casa de amigos en común, esas cosas impensables donde vas a un lugar planeando quedarte media hora porque pasás a saludar y te terminás yendo a las 7 de la mañana. Venía de muchos años de estar sola, pasándola bien y con las obvias malas experiencias, y me resistía a engancharme. Pero no nos despegamos y se fue dando todo naturalmente. Me encontré diciendo “Che, pero qué fácil era”. Esas cosas que te dicen las viejas en un casamiento, eso de “Cuando es, te vas a dar cuenta” y mil lugares comunes más, y vos soltera revoleás los ojos y te agarrás otro gin tonic. Así que acá estamos, viviendo juntos y con planes de viajes. En cuanto a su actividad, es ex periodista y ex editor. Sabe mucho más que yo de muchas cosas y eso me encanta.

Noticias: Durante mucho tiempo tuvo un blog muy leído, ¿qué quedó de esa faceta escritora?

Gil: Ya no tengo los niveles de producción que tenía. Pero cuando pienso la vida y lo que sucede, naturalmente lo vuelvo un relato. Sí presenté un cuento para una antología de relatos de chicos que se educaron en colegios privados. Rescaté mucho del blog para escribirlo porque tenía cantidad de material y anécdotas. Es un gran trabajo, pero me encantaría seguir escribiendo en serio.

 

Vicky Guazzone Di Passalacqua

@misskarma

 

Fotos: Juan Ferrari.

Producción: Cinthia Cahue.

 

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