Mundo / 8 de julio de 2016

Maduro busca restablecer la embajada en Estados Unidos

Felicitó al gobierno de Obama por la celebración de su independencia y dice que habrá una “nueva etapa de diálogo”. Los exabruptos del pasado.

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Acercamiento. Maduro dio muestras de querer acercarse a Estados Unidos, país al que había acusado de "golpista".
Acercamiento. Maduro dio muestras de querer acercarse a Estados Unidos, país al que había acusado de "golpista".

El escueto comunicado fue un baldazo de agua fría: “El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en nombre del Gobierno y el Pueblo venezolano, felicita al pueblo y al Gobierno de los Estados Unidos de América en ocasión de la celebración de los 240 años de su Declaración de Independencia”, se pudo leer en el comienzo de la misiva enviada el 4 de julio.

Los cuatro párrafos de la carta no serían más que una formalidad entre estados, si no vinieran de parte de un régimen que fustigó a los norteamericanos en las últimas décadas. Primero Hugo Chávez y luego su sucesor en la presidencia, Nicolás Maduro, responsabilizaron a Estados Unidos de todos los males que aquejaron a su país. Pero el último mes, todo parece haber cambiado.

Los primeros atisbos de que Estados Unidos había dejado de ser “el diablo” (como lo denominaba Chávez) surgió a mediados de junio, cuando Maduro indicó que Venezuela iniciaría una “nueva etapa de diálogo” con el país gobernado por Barack Obama. “Ellos propusieron nuevos canales de comunicación y un conjunto de encuentros a alto nivel de manera inmediata y yo le dije a la canciller: ‘aprobado’”, anunció el presidente a través de una cadena nacional.

Para conseguirlo, el gobierno chavista pidió que “se respete la independencia y la soberanía de Venezuela”, ya que siempre acusaron a Estados Unidos de realizar un “intervencionismo imperialista”, mientras que el gobierno norteamericano exigió la liberación de los presos políticos venezolanos, que se respete la libertad de expresión y se busquen soluciones ante la escasez de alimentos y medicinas que sufre la sociedad venezolana.

“Estamos listos para designar embajadores y regularizar situaciones”, sostuvo Maduro en aquella cadena. De esa manera, habría representantes diplomáticos luego de seis años, ya que ambos países retiraron a sus funcionarios en 2010.

Agresiones. “Yanquis, váyanse a la mierda”, fue apenas uno de los cientos de exabruptos que tuvo Hugo Chávez para referirse a Estados Unidos.

Para los funcionarios norteamericanos que lo trataron, el hombre tenía dos caras. Arturo Valenzuela, ex secretario de Estado adjunto de los Estados Unidos aseguró: “Era un hombre amable en lo personal. Una vez lo fui a ver por un tema muy delicado y tuvimos una muy buena conversación. Pero a la media hora lo veo frente a los medios de comunicación fustigando contra los emisarios de Estados Unidos. Fue una cosa muy chocante”.

En la sucesión del gobierno, Maduro también prefirió denostar al “imperialismo estadounidense” y acercarse al gobierno cubano de Fidel Castro. En 2014 los llamó “estúpidos” y en 2015 los denunció por querer “derrocar su legítimo gobierno”, por ejemplo. Tiene tantas frases agresivas que en la plataforma web Youtube hay un sinnúmero de videos para recordarlas.

Ahora tendrá que matizar su odio hacia Norteamérica para descubrir esta nueva cara. ¿Cómo podrá explicar luego de tantas agresiones que los “yanquis” no eran tan malos?

Más allá del enfrentamiento político, Estados Unidos sigue siendo el principal cliente del producto más importante de Venezuela: el petróleo. En 2015 se exportaron ininterrumpidamente más de 800 barriles diarios de crudo y derivados. Al fin y al cabo, negocios son negocios.

 

Seguí a Carlos: @carlosclaa

 

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