Teatro / 2 de agosto de 2016

Peter Pan, todos podemos volar

Entretenimiento asegurado en la puesta musical del clásico infantil de James Barrie, adaptado por Marisé Monteiro. Con Fernando Dente, Natalie Pérez y Gabriel Goity. Teatro Gran Rex.

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Peter Pan, todos podemos volar

★★★★ ¿Habrá imaginado el novelista y dramaturgo británico James Matthew Barrie (1860-1937) que su personaje Peter Pan, sobreviviría el paso del tiempo? Desde su primera aparición en un escenario londinense, en 1904, la numerosa cantidad de adaptaciones posteriores que tuvo la historia, tanto en teatro como en cine, demuestran que las aventuras del niño que se resiste a crecer, son un clásico del público infantil.
La trama es archiconocida. Peter (Fernando Dente) vive, sin reglas ni límites, en la tierra de “Nunca Jamás”, junto a un grupo de pequeños huérfanos y el hada Campanita, quien lo adoptó y crió cuando abandonó el hogar paterno tras escuchar, de boca de sus padres, las responsabilidades que implican ser adulto. Sin embargo, diariamente, vuela hasta la casa de los Darling, para deleitarse con los cuentos que Wendy (Natalie Pérez) narra a sus hermanos antes de dormir. Una noche decide enseñarles a volar y los lleva a sus dominios con el fin de transformar a la cariñosa y sensible muchacha en figura maternal de aquellos otros chicos. Pero la travesía implica adentrarse en un mundo habitado por indios, piratas y el temible capitán Garfio (Gabriel Goity), al que un cocodrilo le devoró la mano y aún lo persigue.
La versión de Marisé Monteiro comprime y aliviana el argumento original y se apoya en las bellísimas y pegadizas canciones creadas por la dupla de Patricia Sosa y Diego Vila. A su vez, la puesta de Ariel Del Mastro saca buen partido de una imaginativa batería de recursos tecnológicos y visuales, muy bien sincronizados, que emparentan esta propuesta con los grandes musicales de Broadway. En ese sentido, el entretenimiento familiar, a gran producción y escala, está asegurado. Dente compone al protagonista con notable entusiasmo y resulta adorable; Pérez aporta dulzura, calidez y candor; mientras Goity caricaturiza su crueldad y se mete a los espectadores en el bolsillo. Asimismo, se destacan el gracioso contramaestre Smee del histriónico Nazareno Mottola, la energía de Ángela Torres como la feroz y arisca Tigrilla, y una lograda intervención actoral de la talentosa bailarina Florencia Viterbo como madre de los Darling.

 

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