Sociedad / 20 de agosto de 2016

Cordera perdió medio millón de pesos por justificar las violaciones

El costo del sincericidio: el músico vio suspendidos todos sus shows. Causas en su contra y la imputación del fiscal Ramiro González.

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El precio del sincericidio

Cinco fechas canceladas, exclusión de una de las radios más importantes de rock, el inicio de una investigación penal por apología del crimen y una condena social sin precedentes. A pesar de los dos torpes pedidos de disculpas por sus declaraciones en TEA Arte, Gustavo Cordera está pagando el precio de la brutalidad con su carrera y con su propio bolsillo. Haber dicho frente a un auditorio de estudiantes de periodismo que algunas mujeres “necesitan ser violadas” tuvo un costo más alto del que se hubiera imaginado: por lo menos, medio millón de pesos, según estimaciones del mercado.

Funcionarios, organizaciones civiles y las mismas productoras encargadas de llevar su espectáculo al interior parecieran haberse puesto de acuerdo para repudiar al “Pelado” Cordera. Los pocos que todavía lo defienden hablan de “injusticia”. Sin embargo, ese grupo es cada vez más pequeño. “Lo conozco. Es buen tipo y creo que se equivocó pero la sociedad ya no acepta este tipo de ‘equivocaciones’ aberrantes”, afirmó a NOTICIAS uno de los productores que decidió bajar una de las presentaciones de la Caravana Mágica, la banda con la que se presenta el rockero.

El escándalo había estallado el 10 de agosto cuando se conoció parte de una charla que “El Pelado” había dado en TEA Arte: “Hay mujeres que necesitan, porque son histéricas, ser violadas. Porque psicológicamente lo necesitan y porque tienen culpa y no quieren tener sexo libremente”, fue una de las frases más fuertes.

La primera vez que intentó hacer alguna aclaración, el músico habló con radio Mega y dijo que se había tratado de un “ejercicio de psicodrama”; la segunda vez que se expresó en público, lo hizo a través de una carta en Facebook, pidió disculpas y manifestó: “Sin haber violado a nadie, ni abusado de nadie, tuve una condena social más dura que un violador o un abusador”. En el escrito también canceló el recital que aún quedaba pendiente en el Teatro Gran Rex y confesó que se iba a alejar de los escenarios.

Se paga. Si bien el cachet de los artistas varía de un año a otro y sus recitales se pagan teniendo en cuenta diversos factores (lugar en el que se presentan, si se llevan un porcentaje de las entradas o si vendieron el show completo, etcétera) todas las estimaciones del mercado musical indican que los dichos de “El Pelado” le costaron, como mínimo, unos 500 mil pesos, ya que fueron cinco los recitales cancelados y por cada uno, la banda se lleva alrededor de 100 mil pesos.

El caso más emblemático en relación al precio de sus declaraciones es el de Mendoza. Allí, hace 13 años un joven quedó cuadripléjico en un recital de la Bersuit Vergarabat. Después de diez años la Justicia condenó al club donde se había realizado el espectáculo, a la municipalidad de la capital mendocina y a los miembros de la banda en forma individual (por haber sido parte de la organización del recital). Luego de varias idas y venidas, Cordera acordó con las autoridades locales pagar su deuda (456 mil pesos) en dos partes: la mitad sería en cuotas mensuales de 10 mil pesos y la otra mitad la costearía brindando dos recitales gratuitos en la provincia y dos clínicas de música para chicos sin recursos. Una de estas fechas iba a ser la del próximo 21 de septiembre. Sin embargo, el acuerdo judicial al que había llegado el músico quedó sin efecto luego de que cancelaran la fecha y ahora deberá saldar su deuda con dinero de su bolsillo.

Sin embargo, los problemas económicos no lo atañen únicamente a él. A pesar de haber sido el único responsable de sus dichos, también se quedaron sin presentaciones los siete músicos de la Caravana Mágica así como el resto del equipo que suele acompañarlos. Aunque todos se negaron a hacer declaraciones a la prensa, sí se manifiestan en las redes sociales, espacio en el que apoyan a su líder, hablan de “injusticias” y cuentan su preocupación por la falta de trabajo.

Causas. “Nunca pasó algo así”, afirmó a NOTICAS un reconocido productor de bandas de rock. Según él, la “expulsión” de Cordera del ambiente sólo podría ser comparable con lo que sucedió con Callejeros luego de la Tragedia de Cromañón pero con una diferencia: en ese momento se dividieron los artistas y había un grupo fuerte que apoyaba su inocencia. A Cordera lo defendieron muy pocos.

En la Justicia ya tramitan varios expedientes con su nombre. En ellos se analiza si las declaraciones del músico se pueden considerar “apología del delito”, una figura contemplada en el Código Penal y que prevé una condena con prisión de dos a seis años.

La última de las denuncias fue presentada por el Consejo Nacional de las Mujeres de Presidencia de la Nación en conjunto con y el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI). Por esta presentación, el fiscal federal Ramiro González decidió imputar a Cordera por los delitos de apología del crimen e incitación a la violencia.

Aunque decidió alejarse de los escenarios por “un largo tiempo”, Cordera recién empieza a transitar las consecuencias de sus declaraciones. La pregunta es si algún día podrá terminar de pagar el precio de su sincericidio.

 

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