Costumbres / 24 de agosto de 2016

7 nuevos restós de moda

Con climas muy diferentes y en diversos lugares de la ciudad y el conurbano, cocina cool para foodies consumados o en vías de serlo.

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Restaurante Proper
El horno de barro a leña es la estrella de Proper, que promueve el tapeo.

Toda crisis esconde una oportunidad, y hay apuestas que han sabido encontrarla. Son los nuevos restaurantes cool, que vinieron a sacudir el circuito y convocar a los amantes de las buenas salidas a encontrar un nuevo lugar de pertenencia.

En Palermo:

Brandon. Esta propuesta homenajea la diversidad. “En todas las ciudades importantes hay diversidad de gente, y en Argentina sucede con mucha influencia de Italia, España, países árabes, Perú, la colectividad judía. En Brandon se puede sentir todo eso en un mismo lugar, con platos típicos”, apunta Sebastián Levy Daniel, dueño del lugar. Allí está todo inmerso en un amplio espacio similar a un loft, con doble altura, detalles de mármol y acero cromado y estética industrial. Fitz Roy 1722.

Proper. Otro de los que sienta tendencia, en la otra punta del barrio. De estilo despojado, platos pensados para pedir varios y así probar más de la carta, el corazón de la propuesta se basa en el horno a leña que cocina casi todas las preparaciones, siempre a tono con los productos de estación. Con público en su mayoría joven, Leo Lanussol, dueño junto a Augusto Mayer, define el concepto como “simple, sin vueltas, pero contundente”.

Tesla. Es la creación de dos amigos que vivieron diez años en Barcelona y decidieron replicar el estilo de allí, con amor al tapeo. Sus amplios ventanales y su larga barra invitan a sentarse solo o en compañía y disfrutar de una cerveza artesanal tirada acompañada por pinchos (tortilla de papas, morrones o berenjenas en conserva), tapas españolas (rabas, gambas al ajillo, mollejitas al verdeo, entre otras) y también platos más contundentes (como guiso de lentejas).  Gorriti 5801.

6to. Una gran apuesta para los amantes de las brasseries. Dentro del hotel CasaSur, es precisamente la sexta apertura del grupo dueño de Sottovoce y Fervor, y se especializa en cocina a las brasas. Así, las carnes como el tuétano con spaetlze de espinaca o la salchicha parrillera con lentejas son algunos de sus hits, aunque también hay lugar para pastas, opciones de pescado y hamburguesas de novillo, langostino y salmón. Todo para disfrutar en un ambiente industrial&chic, con azulejos blancos, hormigón a la vista y cálida iluminación. Costa Rica 6038.

Bradley LDT. Se suma a la moda de los bares y restaurantes “speakeasy”, donde tras una puerta sencilla se abre un universo de posibilidades. En este caso, simulando un viaje en el último vagón del Orient Express. Y así, variados cocktails de autor pueden maridarse con delicias como provoletas, rabas o hamburguesa de cordero. Godoy Cruz 1875.

En Flores:

Kyopo. Creado por el chef Pablo Park tras años de vivir en Corea. “Quise fusionar comida asiática y occidental”, cuenta. Bajo esa premisa se presentan platos clásicos y no tanto de la cocina coreana y también de Vietnam y Tailandia. En un espacio despojado pero cálido, esta propuesta va ganando su mote de “cool” a partir de todos aquellos que eligen salir de la órbita clásica y acercarse hasta Flores. Aranguren 3053.

En Zona Norte:

Alo’s. Al mando del chef Alejandro Féraud, es un cálido bistró que concentra sus años de experiencia en cocinas de París, Nueva Zelanda, España y Tailandia. Siempre con materias primas frescas, el reconocimiento de este chef se debe principalmente a su osadía en combinar sabores y presentaciones. “Trabajo con carnes salvajes, productos orgánicos y de estación, todos de primera calidad”, apunta. Esto se ve premiado en el público, muy diverso pero con amplia confianza en el criterio de Féraud. Blanco Encalada 2120, La Horqueta.

Malloy’s. Un “bar de costa” con mucho para ofrecer. Inspirado en los hermanos homónimos, surfers californianos, su estética recupera el amor por el agua. Según sus dueños, es “una casa de playa que se sigue transformando con recuerdos de viaje, fotos de gente querida, buena música”. Y en ese marco, sus tragos de autor acompañan a la perfección platos clásicos y también otros más sofisticados, como salmón del Pacífico con vegetales en caja de hierro y gremolata de miel y limón o mollejas a las brasas. Entre surfers, músicos y vecinos del barrio, se armará el clima perfecto para sentirse a kilómetros luz de la ciudad. Alvear y el río, Martínez.

 

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