Sociedad / 30 de Septiembre de 2016

Condenaron a las herederas del fundador de Humor por una carta de 1987

La esposa y la hija de Andrés Cascioli, fallecido en 2009, consideran al fallo un ataque a la libertad de prensa.

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Condenadas. Nora Bonis junto a su hija Malena Cascioli, deberán pagar 10 mil pesos más intreses.

Casi treinta años después, una revista que ya no circula y cuyo director, Andrés Cascioli, falleció hace más de seis años sigue en el ojo de la tormenta y continúa recibiendo sentencias adversas de la Justicia. Humor Registrado dejó de publicarse en 1999 cuando la Editorial de La Urraca quebró tras perder dos juicios iniciados por el entonces presidente Carlos Menem. Sin embargo, los dimes y diretes judiciales continuaron. La Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil acaba de emitir una sentencia en la que revierte el fallo de primera instancia y condena a la revista por haber actuado de “manera negligente”.

“El juicio lo inició Gustavo Terán Molina, un abogado tucumano, pidiendo resarcimiento por los daños y perjuicios sufridos por una carta de lectores que se había publicado más de dos años antes”, explica a NOTICIAS Nora Bonis, la viuda de Cascioli. En el ejemplar N° 208, de noviembre de 1987 se publicó una carta en la que se desprendía una acusación sobre Terán Molina. Se lo hacía responsable de amenazar de muerte a los descendientes de las tribus calchaquíes que habitaban en la Comunidad de Alto de Anfama, en Tucumán.

En diciembre, de ese año, la revista brindó el derecho a réplica. “Nosotros le dimos la posibilidad de realizar su descargo y obviamente que se publicó su carta como es debido, más allá de las barbaridades que él decía. Pero pasa el tiempo y dos años y nueve meses después él inicia un juicio por calumnias e injurias”, rememora Bonis.

La primera instancia fue favorable para la editorial, sin embargo hubo un detalle que sería crucial en la apelación. “Cuando al abogado de la editorial le piden el original de la primera carta publicada, explica que no lo tiene porque, por una cuestión de volúmen de archivo, sólo se guardaban hasta pasados los dos años”, rememora la viuda de Cascioli, quien agrega que  la demanda continuó durante muchos años e, incluso, luego del 2009, año en que su marido falleció. “La causa lo involucraba también a él como editor responsable y cuando Andrés muere, Terán Molina mete el juicio dentro de la sucesión”, explica.

La ausencia de la carta original fue clave en el fallo firmado el martes 13 por la Cámara de Apelación. “Al menos parece poco serio que la editorial conserve sólo por dos años las misivas que recibe para su divulgación, conociendo los eventuales reclamos y teniendo en cuenta los plazos de prescripción de la acción respectivos”, señalaron los jueces Mauricio Mizrahi, Claudio Ramos Feijoo y Roberto Parrilli. De esta manera, condenaron a Nora Bonis y su hija, Malena Cascioli a pagar 10 mil pesos más intereses ya que se consideró que el proceder de la desaparecida editorial y su ex director fue negligente.

Más de quince años después de su desaparición, la revista sigue siendo objeto de disputas judiciales. Según Bonis, la reciente sentencia puede sentar un peligroso precedente, incluso más que las demandas anteriores. “Esto va a ser una luz roja para todos los editores. ¿El delito cuál fue?  ¿No haber guardado una carta más de dos años? Las quejas prescriben en ese término”. La sentencia  puede sentar una “peligrosa jurisprudencia”, según Bonis ya que no es más que “un ataque a la libertad de prensa. Este fallo es una advertencia a las editoriales”.

 

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