Restaurantes / 7 de octubre de 2016

Lusitano: Un mundo excéntrico con sinsabores

Cabrera 5621, Palermo. 4776-1654. Cocina mediterránea. Lunes a sábado de 20.30 al cierre. Bar: miércoles a sábado hasta las 3AM. Reservas. Tarjetas. Precio promedio: $ 600.

Por

Los lusitanos fueron una de las mayores tribus ibéricas –se cree que de origen celta–, asentada en la zona occidental de Portugal en el siglo VI AC. Esta tribu es considerada, tal como los galos en Francia, la piedra fundacional de la cultura portuguesa. El nombre tiene cierto misterio y, sólo en ese sentido, fue bien elegido. La ambientación con grandes lámparas, pesados cortinados, mapas antiguos y obras de arte, es realmente impactante, teatral y sofisticada. La gastronomía, además de tímida, apenas muestra atisbos de cocina portuguesa.
La ambientación no es fruto de un estudio de decoración. Eso se siente en cada sopera de porcelana, en cada objeto expuesto en la barra. Todo es parte de la colección personal de su creador, Martín Pacanowski, dueño junto a su familia de los hoteles Casa Sur. Formado en Suiza y entrenado, entre otras instituciones de ultra lujo europeo, en el Hotel Ritz de París, en L’Espadon y Maxim’s, Pacanowski tardó cinco años en crear un espacio a la altura de sus expectativas edilicias y estética. Por el contrario, con la cocina se apuró. El servicio es atento pero los tiempos demuestran que el mecanismo de despacho aún no está aceitado.
La lujosa gacetilla de lanzamiento informa que el tipo de cocina es europea contemporánea. En efecto son los platos que se encuadran en esa categoría los que gozan de mejor salud: muy buenos los riñones de cordero al jerez con puré de papas y apio, el confit de pato con nabos y ensalada verde, y los ravioles de rabo de toro en consommé. Los helados de Earl Grey y Matcha Green Tea también aportan su toque de excentricidad, aunque la combinación con volcanes de chocolate y dulce de leche, no sea la más afortunada. El pulpo es un número fijo de la casa y, fuera de carta, se ofrece pesca, en preparaciones como el tartar de pargo, muy fresco pero desabrido.
La barra y la terraza, además de un elegante salón privado, están en el primer piso. Allí sí se hace homenaje a Portugal, con una surtida variedad de oportos. Hay que darle tiempo pero, al menos por ambiente, Lusitano tiene todo para ser el nuevo hot spot de Palermo.

 

Comentarios de “Lusitano: Un mundo excéntrico con sinsabores”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *