Sociedad / 23 de octubre de 2016

Fabiana Tuñez: La feminista de Macri

Pasó de la lucha a la función pública. Leyes prometidas, cultura machista, y la equidad de género como derecho humano.

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La ex activista de la ONG La Casa del Encuentro ahora preside el Consejo Nacional de las Mujeres, un organismo invisibilizado por el kirchnerismo.

Es una tarde ajetreada del miércoles 19. Las organizaciones sociales, y mujeres vestidas de negro, comienzan a movilizarse hacia el Obelisco. Participan de una nueva concentración en el centro porteño contra la violencia de género y los femicidios, que solo en octubre ya suman 21 víctimas y 228 en lo que va del año. En ese contexto, NOTICIAS dialoga con Fabiana Tuñez, especialista en el tema a quien no para de sonarle el teléfono desde el inicio hasta el final de esta entrevista. Es que Tuñez ganó espacio en la sociedad civil como una de las creadoras de la ONG “La Casa del Encuentro”, que provee de estadísticas sobre femicidios, además de ayuda a las víctimas.
Hoy, esta mujer de 53 años, dejó de lado sus prejuicios por la política y se decidió a presidir el “Consejo Nacional de las Mujeres”, dependiente del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. El Consejo elaboró un Plan Nacional de Acción, Asistencia y Erradicación de la violencia contra las mujeres, uno de los reclamos instalados en junio de 2015 por la primera movilización masiva al grito de “Ni Una Menos”.
NOTICIAS: ¿En qué consiste el Plan, y con qué otros reclamos de aquella marcha de junio del 2015 se comprometió el Gobierno ?
Fabiana Tuñez: Dentro del plan hay 69 medidas y 166 acciones. Está el uso de tobilleras para monitorear al agresor, la construcción de 36 hogares de protección integral, el patrocinio jurídico gratuito, la creación de fiscalías especializadas en género, y la reformas de los sistemas educativos desde el jardín de infantes hasta la universidad, y en las fuerzas de seguridad y Justicia, donde hace falta una perspectiva de género.
NOTICIAS: Estuvo de los dos lados del mostrador, como activista en “La Casa del Encuentro”, y ahora como presidenta del Consejo. ¿Hay un real interés del Gobierno por hacer de la violencia de género una política de Estado?
Tuñez: Por primera vez desde la marcha del 2015 la violencia de género es considerada dentro de los derechos humanos. El “Consejo” en los últimos años había sido invisibilizado. No había decisión política de que este organismo, rector de las políticas públicas de género, funcionara. Por eso, el presupuesto era exiguo. Un gran problema es que no había estadísticas oficiales. Recién hace dos años la Corte empezó a generar algunas. Y la realidad es que cuando fue creado el Consejo, en el gobierno de Menem, había tenido fuerza pero con los años se debilitó. Por eso, cuando la ministra de desarrollo social, Carolina Stanley, me ofreció esta oportunidad, dudé mucho.
NOTICIAS: ¿Tenía prejuicios con la política?
Tuñez: Tenía mis miedos de la política en general. Pero pensé, hace mucho que vengo reclamándole al Estado, por qué no utilizar toda la experiencia que tengo. Por eso, cuando hablamos por primera vez, dije que había que cumplir con los cinco puntos de “Ni Una Menos”, y el 26 de julio el Presidente lo hizo.
NOTICIAS: En lo que va de octubre ya son 21 los femicidios, aproximadamente uno por día. ¿Se incrementaron los casos, o hay una mayor visibilización?
Tuñez: En los últimos 8 años estamos en que se da un femicidio cada 30 horas. Cuando la sociedad civil mostró estos números, se generó consciencia de qué manera nos estaban matando. Se comenzó a hablar de femicidios, y no de crímenes pasionales, y la sociedad empezó a horrorizarse. Eso desencadenó la primer marcha por “Ni Una Menos”. Y no hay un solo partido político que no tenga temas sobre violencia de género. Si no se hubiera realizado esta marcha, yo no sé si en la campaña se hubiera hablado de este tema.
Justicia machista. El martes 18, a tan solo horas de la movilización contra la violencia de género, las redes sociales se revolucionaron. Es que un dictamen de comisión de Diputados a favor de modificar el Ministerio Público Fiscal, excluyó a la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM). Sin embargo, Túñez es optimista: “El ministro de Justicia, Germán Garavano, dice que no contempla la afectación de unidades. Que la UFEM continúa trabajando”.
NOTICIAS: ¿Existe hoy una directiva del Poder Judicial de investigar en mayor profundidad los casos de violencia de género?
Tuñez: Hay un fuerte reclamo a la Justicia de que tenga una mirada de género, en los fallos, en la aplicación del protocolo de femicidio, y en el agravante por violencia de género. Como en el caso de Lucía Pérez, la joven de Mar del Plata a la que violaron, torturaron y mataron. Le presentamos un amicus curiae al Juez para que caratule la causa como femicidio. Hay que hacer un trabajo de capacitación a todos los jueces y fiscales.
NOTICIAS: ¿La Justicia sigue siendo uno de los sectores más machistas del poder?
Tuñez: Creo que la cultura argentina es machista. Porque hay un doble estándar, por un lado nos horrorizamos con los femicidios, pero seguimos con prácticas culturales que no ayudan a erradicar la violencia de género. Como que te tengas que tapar para que no te digan una grosería en la calle. Y eso se va a poder cambiar con educación. Hemos avanzado bastante. Aunque falta mucho. Los cambios culturales no se dan de un día para el otro.

 

Comentarios de “Fabiana Tuñez: La feminista de Macri”

  1. “ME QUEMÓ MI EX MARIDO Y ME PEGÓ EL ESTADO”

    * Por Karina Abregú.
    Víctima de la violencia machista y la represión estatal.

    Hace tres años y tres meses, mi ex marido me prendió fuego y me dejó quemado más de medio cuerpo. Hace tres años y tres meses, vivo en el abandono total, sin ninguna pensión, ni la contención que tanto han publicitado. Hace tres años y tres meses, vivo sin Estado. Y por eso, salí a romper el silencio, reclamando la intervención del Consejo Nacional de las Mujeres, que tiene la obligación de asistir a quienes hemos sido víctimas de violencia, para que se hicieran efectivos los recursos económicos y los medicamentos que me corresponden por ley. Agotadas todas las instancias de denuncia, sin obtener respuestas, hablé con mi familia y tomé la decisión: el miércoles al mediodía, decidí instalarme en el edificio.

    ¿Cómo llegamos a esto? Durante una reunión con su presidenta, Fabiana Tuñez, había planteado mis necesidades el viernes pasado, cuando me respondieron con unos tickets para comprar mercaderías y una tarjeta que no pude usar en ningún supermercado. De hecho, cuando mi hijo quiso comprar, lo demoraron.

    Sí, de verdad.

    Ya para volver a reclamar al Consejo, debí pedir monedas en el colectivo, contar mi situación en el tren y apelar a la solidaridad en el subte, para que por favor me dejaran viajar gratis, porque no tenía dinero ni para cargar la SUBE. Recién anteanoche, mientras estábamos en la toma del edificio, nos alcanzaron algo de comida. Y entonces sí, fue la primera vez que mis hijos y yo pudimos comer, en tres días.

    Sí, de verdad.

    Anteayer a la tarde, tras recibir por escrito el compromiso de cumplir con las promesas adeudadas, abandoné la toma del Consejo con un fuerte dolor por la brutal represión que sufrí ahí adentro, cuando tres policías de la Federal me agarraron y me tiraron contra los hierros que cubren parte de la escalera. Tremendo pesar, aun si no tuviera todas estas ampollas de las quemaduras que no se curaron, ni se curarán hasta que no reciba la medicación.

    Sí, de verdad.

    Pero hay más. Con los golpes que me dieron los efectivos, esas lastimaduras se me abrieron y el SAME tuvo que venir diez veces para asistirme por las heridas sangrantes, hostigada incluso durante esos momentos por las Fuerzas de Seguridad, que me escoltaban cuando iba al baño, mientras en la puerta hacían guardia cuatro combis y cinco camiones hidrantes.

    Sí, de verdad.

    ¿Cómo llegamos a esto? A fuerza de mentiras: Tuñez no cumplió su responsabilidad y respondió con indiferencia, tal como está a la vista. Y entonces, apeló a la gestión de la Federal. Pues así funciona esta sociedad, entre la violencia machista y la represión estatal.

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