Música / 14 de noviembre de 2016

Más rosas que revólveres

Guns N’Roses volvió a nuestro país con la base de su formación original. Hizo delirar a muchos miles en tres conciertos, en Rosario y en Buenos Aires.

Por

★★★★ El mundo ha cambiado mucho. Y aunque haya cosas que permanezcan sin modificaciones, o que vuelvan sobre sus pasos e intentan imitar su propio pasado, ya no serán lo mismo. Quizá, y hablamos en términos culturales, los Guns n’ Roses no fueran nunca esos “forajidos” que imaginó el entonces presidente Carlos Menem cuando nos visitaron por primera vez en 1992 para actuar en la cancha de River. Pero el presente, tras una reunión de los líderes Axl Rose y Slash después de una larga y sonada pelea, y la gran maquinaria industrial y publicitaria que los sostiene, confirma que los Guns no son ya ni una banda de chicos rebeldes (porque además no son chicos), ni el heavy metal asusta a nadie, y que estos señores que esconden sus canas y sus arrugas se sienten muy cómodos en su sitial de gran estructura internacional.
Todo lo dicho sin embargo, no empaña lo que fue un buen paso de la banda de California por Rosario y por el Monumental. Llegaron en medio de una gira que los llevó por varios países de Latinoamérica.
Axl tiene dificultades con la voz que lo obligaron a cambiar algunas afinaciones para alcanzar las notas; pero sigue siendo una figura muy fuerte en el escenario y el conductor escenográfico del show. Repitieron en Buenos Aires, con muy pequeñas modificaciones, las canciones de otras plazas. En esa lista hubo mucho retorno al pasado más o menos reciente con temas como “Chinese Democracy, “Welcome to the Jungle”, “Sweet Child O Mine”, “Used to Love Her”, “November Rain” o “Paradise City”. Hubo unos cuantos “covers” y citas: “Live and Let Die” de Wings, “Speak Softly Love” de “El padrino”, “Knockin’ On Heaven’s Door” de Dylan, “The Seeker” de The Who, “Wish You Were Here” de Pink Floyd, “Layla” de Clapton, etc.
Como sorpresa para el show porteño, subió como invitado el baterista original Steven Adler para hacer “Out ta Get Me”. En este tour es también de la partida el bajista original Duff McKagan. Y en lo musical, los mejores aplausos debe llevárselos el guitarrista Slash: en buena medida, él sostuvo el andamiaje del concierto e hizo vibrar a la multitud con sus solos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *