Política, Sitios Externos / 20 de Noviembre de 2016

El patético show de los Chupa-Trump

Quiénes son los macristas y kirchneristas que pasaron sin transiciones de demonizar al presidente electo de EE.UU. a ensalzarlo como un héroe. Los contradictorios tuits de D’Elía.

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Macri, Marcos Peña y Malcorra, tres que criticaban a Trump y hoy buscan acercársele.

Octubre del 2015, la campaña electoral terminaba en Argentina y empezaba en Estados Unidos. Mauricio Macri daba una entrevista para el canal TN: “Ese tipo está totalmente chiflado”, aseguraba acerca del entonces candidato y hoy presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. “Es un show off, un exhibicionista, actuaba de la mañana a la tarde. Bueno, la prueba está en que tuvo ese reality ridículo”, completaba quien un mes después se convertiría en el primer mandatario de Argentina. Y por último vaticinaba: “Yo no creo que pueda ganar una elección, sus posiciones son muy extremas. Le facilita el trabajo a Hillary (Clinton)”.
Macri no podía estar más equivocado. Un año después, Trump fue electo presidente. Y sus palabras, grabadas en la infinita videoteca de YouTube, ahora retumban con mucha fuerza. “Imaginate, reunido con el presidente de Estados Unidos: Macri y Trump”, comentaba en la misma entrevista la conductora del programa, Viviana Canosa. Ni el presidente de Argentina ni su Gabinete se plantearon ese escenario. En todo momento consideraron que Clinton sería la triunfadora y le dieron sus señales públicas de apoyo. Con el triunfo del magnate neoyorquino consumado, debieron recalcular.
“Durante 48 horas se vivió un desconcierto discursivo”, señala una fuente del PRO. Tardaron mucho en dar un giro y alinear las declaraciones. “Nos sorprendió el resultado, como sorprendió a todo el mundo”, completa.
La canciller Susana Malcorra, confesa admiradora de Hillary, había asegurado que si ganaba Trump las relaciones entre ambos países “podían entrar en un parate”. Tras las elecciones, saludó por Twitter al flamante presidente norteamericano y se ocupó de mover todos sus contactos para lograr una comunicación entre Macri y Trump. Para eso debió pasar por los filtros del yerno del magnate norteamericano, que lo derivó a su secretaria personal y finalmente el llamado llegó. Recién cuando los presidentes conversaron, en el PRO volvieron a respirar.
Según dejaron trascender desde Casa Rosada, la comunicación duró 15 minutos y allí Trump habría asegurado que “tendremos la más cercana relación entre nuestros países de la historia”. De aquellas duras definiciones, ni hablar.
Giro K. Desde la otra vereda también debieron convertir el discurso. Cristina Kirchner aprovechó para llevar agua para su molino: “Lo que el pueblo de los Estados Unidos está buscando es alguien que rompa con el establishment económico”, dijo. Y completó: “Ganó alguien que hace del proteccionismo, sus trabajadores y la defensa del mercado interno su bandera”, comparándolo con su propio gobierno.
Unidos pero desorganizados, sus súbditos quedaron descolocados con tamañas declaraciones. Hasta allí sólo habían tenido palabras ofensivas para Trump, por lo que debieron recular como pudieron. “Donald Trump incorporó parte del lenguaje peronista”, sostuvo el polémico ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Y completó: “Le voy a mandar los libros de Perón y Eva”.
El siempre controvertido dirigente piquetero Luis D’Elía también se subió a la ola pro Trump. Dejó de llamarlo xenófobo, “facho” e industrialista y pasó a bancar las medidas económicas que promete impulsar el presidente electo norteamericano. Inclusive se animó a ir más allá: “¿Trump es el jefe del kirchnerismo en Estados Unidos?”, dijo y se rio de su propia ocurrencia.
En el mundo del espectáculo también hubo señales de apoyo post elección. El actor Ricardo Darín expresó: “No estoy seguro de que Trump sea como lo pintan”. Pero más fuerte fue lo de Marcelo Tinelli, que contó por Twitter que la noche del sufragio le costó conciliar el sueño por la emoción. Luego escribió un mensaje de aliento que, en un punto, suena autorreferencial: “Con los medios en contra, con la gente de la cultura en contra, con el mundo de las finanzas en contra, con el mundo exterior en contra”.
Son muy pocos los que se mantuvieron en la misma vereda. De un lado, Elisa Carrió, que se burló del magnate norteamericano aún después de la elección. Del otro, el ultranacionalista Alejandro Biondini, que le dijo a NOTICIAS que “Trump es un patriota, y si cumple con lo que prometió será un gran presidente”.
El resto de los políticos debieron convertirse a la fuerza. Por una vez kirchneristas y macristas quedaron del mismo lado de la grieta. Porque, como dijo el humorista estadounidense Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no te gustan, tengo otros”.

 

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