Danza / 29 de Noviembre de 2016

Pasaje a la India

La Bayadera. Ballet en tres actos. Coreografía: Natalia Makarova, sobre Marius Petipa. Música: León Minkus. Invitados: Ludmila Pagliero (Opera de París) y Herman Cornejo (American Ballet Theatre). Ballet Estable del Teatro Colón. Dirección: M. Guerra. Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Dir.: E. Siffert. Teatro Colón.

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★★★★★ Reponer hoy un ballet de la segunda mitad del siglo XIX puede resultar anacrónico. Sin embargo, cuando a la calidad, entrega y talento en los artistas se suma el lujo visual, el encanto de la tradición revive, y esto ocurrió en el estreno de La bayadera en el Teatro Colón.
El debut de Ludmila Pagliero –argentina, étoile de la Ópera de París– en el primer coliseo; la actuación de Herman Cornejo –también argentino, principal del American Ballet Theatre– como Solor; y el excelente desempeño de solistas y cuerpo de baile autóctonos, se conjugaron en esta ocasión. No hay la más mínima vacilación en la técnica de Pagliero, y además exhibe una máscara notable y convincente. Junto a ella, Cornejo derrochó virtuosismo y expresividad, limpieza en sus pasos, y deslumbrantes saltos y giros.
La sorpresa de la velada fue la joven Macarena Giménez, del Ballet del Colón, como Gamzatti. Sin fisuras desde lo técnico, impactó con arriesgados fouettés italianos, con un equilibrio del que hizo gala durante toda la función. Como actriz, demostró fuerte carácter y convicción. Un escalón más en la ya sólida carrera de la bailarina argentina.
Edgardo Trabalón se lució como el faquir Magdayeva, Vagram Ambartsoumian fue un convincente Gran Brahmán, y el cuerpo de baile se vio inusualmente parejo, en lo que ansiamos sea el comienzo de una profundización en ese sentido. La entrada de las sombras, con brazos y piernas en perfecta concordancia, fue un verdadero placer para los ojos.
El hermosísimo vestuario de la diseñadora griega Theoni Aldredge y la lujosa escenografía de Pier Luigi Samaritani lograron trasladarnos a la misteriosa India, para disfrutar de un espectáculo excelente.

 

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