Sociedad / 3 de diciembre de 2016

Negocios y presiones: lo que destapó la tragedia del Chapecoense

Denuncias por supuestos acuerdos entre la Conmebol y la línea aérea siniestrada que trasladó distintas selecciones y equipos.

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El plantel del club Chapecoense en el avión que se estrelló.

La investigación recién comienza. A casi una semana de que se estrellara el avión que trasladaba al club de fútbol brasileño Chapecoense desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) hasta Medellín (Colombia), donde debía jugar la final de la Copa Sudamericana, las sospechas sobre una posible responsabilidad de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) –organizadores del campeonato– comienzan a tomar relevancia. Sobre todo, al tratarse de un organismo manchado por el escándalo mundial de corrupción en el fútbol más conocido como FIFAgate.
El lunes 28, el plantel del Chapecoense se encontraba camino a Colombia, donde iba a enfrentar al Atlético Nacional. En el chárter que había contratado el club viajaban también dirigentes, miembros del cuerpo técnico, periodistas e invitados especiales. Pero la nave no llegó. A sólo 13,2 kilómetros de la pista de aterrizaje, se precipitó a tierra, dejando un saldo de 71 muertos y 6 sobrevivientes.
A pesar de que autoridades aeronáuticas confirmaron que la nave de la firma LaMia no tenía combustible suficiente para cubrir la ruta, aparecieron los cuestionamientos a los organizadores del torneo. Como máxima autoridad del fútbol sudamericano, ¿la Conmebol tiene que hacerse responsable de los traslados?; ¿la institución influyó para que los clubes contrataran a LaMia?; ¿los responsables de la confederación tienen nexos con esta empresa que, a menos de un año de haber obtenido la autorización para operar, logró hacerse conocida en el ambiente futbolístico? LaMia fue utilizada por distintas selecciones, la argentina y la venezolana, entre otras, para trasladarse cuando juegan de visitante, a pesar de las incontables denuncias cruzadas y las fuertes sospechas que existen sobre una firma aérea que, en poco tiempo, supo acumular pésimos antecedentes.

En la mira. Primero como un rumor y luego en boca de dirigentes y ex futbolistas, ni bien sucedió la tragedia comenzó a hablarse de la posibilidad de que la Conmebol hubiera recomendado al club Chapecoense que viajara con LaMia.
En un comunicado oficial, la institución desmintió esta información y aseguró: “Entre las actividades de organización logística que la Confederación gestiona para realizar los torneos, no está incluida la coordinación de ningún tipo de transporte (aéreo, terrestre o marítimo), así como tampoco la recomendación de proveedores de ningún tipo”. En la misma línea se manifestó el director de Comunicaciones del club Chapecoense, Andrei Copetti: “Que quede claro, la contratación se produjo por criterios técnicos porque LaMia reunía todos los requisitos que el Chapecoense buscaba para sus viajes internacionales”, afirmó.
Sin embargo, el portal deportivo UOL Esporte informó que consultó a cuatro clubes brasileños que habían admitido que existía una orientación informal” de la Confederación Sudamericana, algo que se repite en el ambiente futbolístico argentino. Según un directivo de un club nacional: “Había una cuestión de boca en boca. Preguntás a otros clubes con quién viajó, qué tal fue el servicio y buscás referencias”.
“La Conmebol premia a los equipos con viáticos para que viajen, pero después cada club es el encargado de hacer las contrataciones. Si hubo presiones o influencia, es difícil de probar”, afirma un dirigente argentino.
En Argentina, hubo dos personas que denunciaron abiertamente un supuesto negocio entre la Conmebol y LaMia: el ex vocero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Ernesto Cherquis Bialo, y el periodista Eduardo Feinmann. Para el primero, la Confederación “tiene una responsabilidad subjetiva en la tragedia” y relacionó el último viaje de la Selección Nacional. “Hoy tenemos una AFA intervenida que tiene mucha influencia de la Conmebol. Por eso el equipo argentino viajó hace pocas semanas con LaMia”, afirmó a NOTICIAS Bialo, el mismo que durante años trabajó a la par del fallecido Julio Grondona, el hombre que manejaba, dicho por sus pares, hasta a los responsables del fútbol sudamericano.
Feinmann, por su parte, relacionó a la Conmebol de manera indirecta. Según aseguró en “Animales sueltos”, la mujer del ex futbolista Gonzalo Belloso (director de Desarrollo de la entidad organizadora de la Copa Sudamericana), Carolina Cristinziano, sería una de las dueñas de una empresa brasileña, denominada “Off Side”, que se encarga de asesorar en la logística y los traslados de los equipos de fútbol. Cristrinziano, además, es integrante de la Comisión Normalizadora que desde principio de año está al frente de la AFA.
En la misma línea del periodista argentino, el ex arquero paraguayo, José Luis Chilavert, disparó: “Gonzalo Belloso es el asesor de Alejandro Domínguez (presidente de la Conmebol) y esta empresa estaría detrás del contacto con la aerolínea LaMia”.

La empresa. El jueves 1º, Bolivia comunicó que suspendió el permiso para operar de la empresa LaMia S.R.L. Desde que sucedió la tragedia comenzaron a conocerse las irregularidades de esta compañía que había intentado radicarse en otros países de América latina pero no había conseguido sortear los requisitos necesarios.
LaMia se creó en julio del 2015 y cuenta con tres aviones, aunque uno solo estaba operativo. Entre sus principales clientes había empresas privadas y, sobre todo equipos de fútbol. “Otra empresa cobra 100.000 dólares un vuelo que LaMia lo ofrecía por 60.000”, aseguró un dirigente argentino.
Se dijo que equipos como River y San Lorenzo utilizaron este chárter, como también que Boca Juniors había rechazado un vuelo con LaMia por la falta de medidas de seguridad, algo que desde el club fue desmentido a NOTICIAS.
La tragedia del Chapecoense sacó a la luz la falta de controles sobre los viajes que realizan los equipos en todo el continente. En la Argentina, según pudo saber NOTICIAS, la AFA comenzó a evaluar la posibilidad de convocar a un experto para que se encargue de analizar las condiciones de los traslados de la Selección Nacional.
 

 

Comentarios de “Negocios y presiones: lo que destapó la tragedia del Chapecoense”

  1. Ernesto Cherquis Bialo habla con expresiones rimbombantes,como siempre mos tiene acostumbrados, de algo tan simple como la corrupción,cuando la selección nacional bajo de ese avión, busque la aerolínea por todos lados y no la encontré,nunca me pude imaginar que se llamaba LAMIA,COMO LA NAVE ESTABA TODA LOGEADA PENSÉ QUE ERA PROPAGANDA .Me pregunto que hubiera dicho el querido Cherquis si los accidentados hubieran sido los nuestros. southafrican airways¡¡¡

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