Showbiz / 7 de diciembre de 2016

Series: Dios salve a las reinas

Mujeres de sangre azul como protagonistas de la pantalla chica. De la medieval “Game of Thrones” a la más reciente “The Crown”.

Por

The Crown

Desde marzo, cuando “Downton Abbey” bajó el telón tras seis temporadas (con casi 10 millones de televidentes por capítulo!), los súbditos de la series sobre la realeza estaban a la espera de quien portara en adelante la corona de género. Y tal producto parecer ser justamente “The Crown” (Netflix) que lleva a la pantalla chica la vida de la reina Isabel II (actual monarca del Reino Unido). Ambos dramas de lujo están marcados por acontecimientos históricos establecidos en Inglaterra (uno en el Palacio de Buckingham y el otro en la abadía de Downton), y están liderados por dos matriarcas de armas tomar.
Isabel. A lo largo de “Downton Abbey”, su creador Julian Fellowes, dio a sus espectadores pequeños escándalos como el de la señora Rose que socializaba con la amante de Eduardo VIII, Freda Dudley Ward, historia que descubrió Lord Grantham cuando les interceptó una carta de amor que habría derribado toda la monarquía si hubiera aterrizado en otras manos.
En “The Crown” se ofrece un vistazo más de cerca a la historia romántica de Eduardo, incluyendo cómo su matrimonio con Wallis Simpson afectó a su posición en Inglaterra y a la de su familia. La asución de su hermano tras su abdicación, y su prematura muerte tras la Segunda Guerra Mundial, dejan a la joven Isabel, de tan solo 25 años, en el trono de Inglaterra.
Ese es el punto de partida de la serie 10 episodios de Netflix, que demandó un presupuesto de más de 100 millones de euros para el rodaje, invertidos en recrear los escenarios principescos en los estudios Elstree (donde alguna vez se filmó la primera Star Wars).
Inspirada en la obra de teatro “The Audience” (estrenada en 2013), que se centraba en las audiencias semanales que la reina Isabel II tiene con el primer ministro de turno desde que asumió el trono en 1952, The Crown toma cosas también de “The Queen” (2006), llevada al cine con Hellen Mirren. Los guiones reunen a los nominados al Oscar Peter Morgan (“The Queen”) y Stephen Daldry (“Billy Eliot”); y el elenco está compuesto por Claire Foy (la reina), Matt Smith (ídolo en el mundo pop por interpretar a Dr. Who), Jared Harris, Vanessa Kirby, y John Lithgow (que se luce en su interpretación de Winston Churchill).
“Obviamente inventamos el diálogo, pero 99 por ciento de las situaciones que ocurren son de registro histórico. Sólo imáginamos qué es lo que pasa en estas situaciones. Y las veces que inventamos algo que no pasó, estamos muy, muy concientes de estar rompiendo la exactitud histórica”, diceDaldry, y agrega: “El resultado es una historia política hasta cierto punto, anclada en una familia en constante crisis, cuya situación se magnifica, porque son la familia real”.
“The Crown”, que acumula más de 14 millones de seguidores en sus primeros 35 días, era pretendida por la BBC como reemplazo de “Downton Abbey”, pero sus creadores prefirieron la plataforma de OnsDemand. “Lo crucial no era sólo que Netflix ofreció más dinero, sino que no había políticas de ‘no podemos hacer esto o esto otro’. Y con la familia real, cualquier cosa que hagas va a ser un reto, hasta cierto punto. No digo que seamos controversiales, pero hay situaciones que podrían haber sido un conflicto para algunos canales. El único tema que tenemos es con nuestro propio decoro y lo que es apropiado de ver, no alguien de afuera diciendo, ‘no puedes mostrar a la reina desnuda'”.
Royals. Para la realeza indecorosa está “The Royals”, la serie protagonizada por Elizabeth Hurley, que esta semana estrena su tercer temporada en E!. La ficción sobre una delirante familia real británica, especie de avatares de los Windsor, tiene sexo y traiciones en todos los capítulos. El gancho es Hurley (que con 51 años es realmente una “reina” de belleza), personaje habitual de los portales de chimentos. Su papel es el de la reina Helena, la consorte de un monarca llamado Simon, cuya obsesión es que el Parlamento convoque un referéndum para abolir la monarquía y le alivie de sus funciones. Tras la muerte del heredero al trono, el segundo hijo de los soberanos pasa a encabezar la línea de sucesión al trono. Pero el chico está menos interesado en los asuntos de Estado que en sus líos sexuales con la hija de uno de los guardaespaldas de palacio. Tanto la audiencia británica como la americana han visto en este personaje un calco de los escandaletes de Enrique de Inglaterra, el segundo retoño del príncipe Carlos. La hija de Helena aparece como una adolescente descarriada y adicta a las drogas que hace las delicias de los paparazzis, mientras completan la escena familiar sus dos primas que se comportan como unas malcriadas y que son muy parecidas físicamente a las dos hijas del príncipe Andrés.
Ese cuadro delirante tiene su remate con la aparición de la veterana Joan Collins en el papel de reina madre, un guiño a serie del género como Dallas y Dinastía.
Blanca. Tercera opción en esta línea es “La reina blanca” (en inglés “The White queen”), serie producida por la BBC (que en EE.UU. reprodujo la cadena Starz), que nos llegó en noviembre a traves de The Film Zone (también puede verse en la app FoxPlay). Ambientada con rigurosidad histórica la edad media inglesa, funciona como precuela de “The Tudors” (basada en el reinado de Enrique VIII), la serie protagonizada por Jonathan Rhys-Meyers que culminó en 2010.
Philippa Gregory, autora del libro en el que se basa la serie, es una gran novelista histórica que en los últimos años tuvo varios best sellers que fueron adaptados a la pantalla grande y chica, como por ejemplo “La otra Bolena”.
La trama de “The White Queen” se focaliza en el enfrentamiento entre las Casas Reales de Lancaster y York, conocido como la Guerra de las Dos Rosas, un conflicto civil acontecido en Inglaterra entre los años 1455 y 1485. Y la serie cuenta la lucha de poder entre mujeres de ambas casas. Por un lado, “la reina blanca”, Elizabeth, la plebeya que se casa con Eduardo IV( interpretado por el ascendente Max Irons, hijo de Jeremy); y por el otro las hermanas Neville, Isabel y Anne, y la archireligiosa Margarita Beaufort (abuela de Enrique VIII).
Con buenos ratings en BBC (superando los 5 millones de televidentes), tendrá secuela en 2017 por medio de la cadena Starz: “The White Princess” (en español: “La Princesa Blanca”), pero con otro elenco. “The White Queen tuvo muy buenos raintings en Starz, superando los 5.8 millones multiplataforma en los Estados Unidos. Y es la prueba de que hay mundialmente una necesidad de historia de mujeres fuertes”, explica Carmi Zlotnik, Managing Director de Starz.
Tronos. Y si de mujeres fuertes hablamos, “Game of Thrones” es la serie. En la tercera temporada del éxito de HBO, Daenerys Targaryen dice a su traductora de confianza Missandei: “Todos los hombres deben morir. Pero nosotras no somos hombres”. Y, si se juzga lo que dejó la sexta temporada, parece tener razón. Ahora los grandes ejes de poder (las fuerzas Dothraki, King’s Landing y los rebeldes de Dorne) están a cargo de Daenerys, Cersei y Ellaria, respectivamente. A la última se le suma la casa Tyrell, ahora en manos de su matriarca Olenna, que planea alinearse con Daenerys, quien navega en los barcos comandados por Yara Greyjoy, que aspira a su vez a ser reina de las Islas de Hierro.
Más al norte, Arya Stark empezó la venganza que había planeado, y Jon Snow fue coronado como el “Rey del Norte” gracias a los esfuerzos de Sansa Stark y Lyanna Mormont.
Los hombres dominaron las primeras temporadas de “Game of Thrones”, pero uno a uno, todos fueron muriendo, mientras las mujeres iban, lentamente, ocupando los vacios de poder. En el camino sufrieron terriblemente. Pero ahora Arya es quien venga con sangre a su familia. Daenerys y Yara explícitamente rechazan a sus padres, dos reyes odiados y fallidos, y en King’s Landing, Cersei se coronó reina tras hacer volar por los aires a media corte. 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *