Política / 8 de diciembre de 2016

Intrigas palaciegas: la guerra de los jueces del primer piso de Comodoro Py

En la Cámara Federal de Casación, el más alto tribunal penal del país, se desató una interna a partir de una reunión de rutina. Guerra entre los jueces que deben definir la denuncia de Nisman.

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El martes 6 de diciembre, en el primer piso de Comodoro Py una nota alteró la tranquilidad que suele reinar en esos
pasillos. La misiva informaba sobre la reunión anual para designar las autoridades de la Cámara Federal de Casación Penal. Este trámite rutinario dejó expuesta la fragilidad institucional de los tribunales federales de Comodoro Py: la Cámara de Casación hace más de cuatro años que tiene cuatro jueces subrogantes en tres salas distintas. En la nota que envió Alejandro Slokar, actual presidente del tribunal, se convocaba a la reunión para el 7 de diciembre.
La nota está fechada el 6. Es decir: un día antes. Este detalle molestó al camarista Mariano Borinsky que preveía que la reunión se realizaría el 13 de este mes.

En el temario se incluía además otro punto: “integración de las salas de la Cámara para 2017”. Este ítem alteró las aguas de la Sala I, integrada por Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Ana María Figueroa, debido a que los dos jueces varones son subrogantes. La Sala I de la Cámara de Casación tiene, entre otros expedientes, la revisión de las causas Hotesur, Los Sauces y el próximo 19 de diciembre tendrá la audiencia para definir si se reabre la denuncia del fiscal Alberto Nisman con Cristina Kirchner. Cerca de Borinsky y Hornos coinciden en que si los reemplazan en la Sala I, será para frenar la reapertura de la denuncia de Nisman contra CFK y Timerman por intentar encubrir el atentado de la AMIA a través del memorándum con Irán. Aunque los camaristas aún no emitieron su voto, fuentes de ese tribunal confiaron a NOTICIAS que con dos votos a favor (Hornos y Borinsky) y uno en disidencia (Figueroa) se reabriría la denuncia de Nisman.

En diálogo con esta revista, Slokar afirmó que los jueces que ya actúan sobre una causa y fijan fecha de audiencia se mantienen como jueces del caso hasta que finaliza el trámite. Sostiene su argumentación con la resolución 1807/12 de la Cámara, que firmaron el propio Slokar y Borinsky. Ambos con intereses contrapuestos en esta movida. Esa postura quedó escrita en la resolución que firmaron los 9 camaristas luego de la reunión del miércoles 7. Hasta ahora Borinsky, Hornos y Fiegueroa seguirán siendo los jueces que definan si se reabre o no la denuncia que nisman hizo en enero de 2015. La única duda que sobrevolaba ayer era si la audiencia se postergase, para el 2017 los actuales camaristas quedarían desafectados del expediente. Ya tienen un antecedente sobre la intención de dilatar la audiencia: el fiscal Javier De Luca pidió postegarla.

Por su lado, Alejandro Rúa, abogado de Héctor Timerman presentó un escrito para anular la audiencia del 19 y así poder pasarla para 2017.

La novedad que salió de la audiencia de los camaristas es que Slokar dejará de ser presidente de la Cámara Federal de Casación Penal y su reemplazante será Liliana Catucci. Los integrantes de la Sala I, la sala de donde surgió toda la polémica, quedará integrada por Ana María Figueroa (titular) junto con Liliana Catucci y Eduardo Riggi (subrogantes). La votación fue 7 a 2. Los dos que votaron en disidencia fueron Borinksy y Hornos, quienes consideraron que la audiencia estaba plagada de irregularidades.

Por ahora el asunto quedó definido, pero la historia seguirá hasta tanto desde el Consejo no defina los concursos para ocupar las 4 vacantes que faltan cubrir en los más altos tribunales federales penales del país.

 

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