Economía / 8 de Diciembre de 2016

La crisis de la electrónica empezó con la devaluación de 2014 y se profundizó en 2016

La depreciación del peso con el kirchnerismo y Macri deterioró la demanda de productos fueguinos, que ahora compiten con importados.

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A partir de 2014, devaluación del peso mediante, el negocio de la electrónica fueguina comenzó a caer. Es que las piezas importadas se encarecieron y la demanda se contrajo. Ambos procesos se recrudecieron tras la nueva devaluación de diciembre último. Además el Gobierno de Mauricio Macri eliminó las declaraciones juradas anticipadas de importaciones (DJAI) y así permitió el ingreso de importaciones, aunque controladas por las licencias no automáticas (LNA). Por ejemplo, viene del extranjero el 25% de los celulares o los televisores de más de 65 pulgadas, según Hellemeyer. “Muy poco subió la importación en 2016, por los impuestos y aranceles. Las DJAI eran el paroxismo de la discrecionalidad, pero ahora hay normas técnicas y barreras paraarancelarias”, aclara el presidente de Afarte, Federico Hellemeyer.

Los principales exportadores de celulares y computadoras del mundo están radicados en China, la Unión Europea, Hong Kong, Estados Unidos, Singapur, Corea del Sur, Taiwan, México, Japón y Malasia, según el ranking de la Organización Mundial de Comercio (OMC). A su vez, los componentes vienen de fábricas chinas, indias, vietnamitas, tailandesas o surcoreanas. “En un mes una fábrica china de aire fabrica lo que en un año toda Tierra del Fuego”, advierte el CEO de BGH, Gustavo Castelli.

En octubre último, el empleo industrial fueguino bajó a 12.674, de los cuales unos 10.000 son de la electrónica, según el Ministerio de Industria provincial. “Con las empresas vivimos en conflicto, con paros y tomas de plantas”, relata el diputado y sindicalista fueguino Oscar Martínez. “Algunos trabajaron se han ido de la isla, pero otros siguen llegando”, agrega el diputado.

Desde 2009, la industria electrónica fueguina invirtió 500 millones de dólares, según Hellemeyer. El economista Federico Muñoz le replica: sólo entre 2013 y 2015 la automotriz Toyota desembolsó 800 millones en el país. La empresa japonesa creó así 1.100 empleos en su planta de Zárate, mientras las ensambladoras de la recóndita provincia austral tienen 6.000 puestos de trabajo más que hace siete años.

“Los empresarios entonces buscan amortizar la inversión en dos años, y eso incide en los precios”, lamenta Juan Ignacio García, exsecretario de Industria fueguino durante el gobierno fueguino de  Fabiana Ríos. “Si hay mercado, invierten”, agrega García. La exministra de Industria provincial Carolina Yutrovic lo complementa: “En los últimos años se había convencido a las empresas de que el proceso de industrialización venía para quedarse, pero ahora tienen la excusa perfecta para no invertir”.

La gobernadora actual de la provincia, Rosana Bertone, pertenece al Frente para la Victoria (FpV), pero siempre estuvo más cerca de Daniel Scioli que de Cristina Fernández de Kirchner y ahora ha hecho buenas migas con Macri. En su gobierno, el ministro de Industria, Ramiro Caballero, piensa cómo sostener la promoción industrial que vence en 2023: “Tenemos que pensar qué puede darle Tierra del Fuego al país. Hoy tenemos capital de trabajo y tecnología que el resto de la Argentina no tiene. También podemos industrializar el gas. El régimen es una oportunidad para que se agreguen componentes del continente y para que nos vinculemos con la exportación. Por ejemplo, podemos hacer urea o tecnología medicinal. Debemos diversificarnos a partir de nuestra capacidad instalada. Pero el Gobierno habla de reconversión. Lucio Castro (secretario de Transformación Productiva del Gobierno de Macri) llamó a las empresas en septiembre para avisarles de que bajaban el arancel de las computadoras y habrá que ver qué hacen ellas. Yo le dije a Francisco Cabrera (ministro de Producción del Ejecutivo nacional) que hay aumento del desempleo y desinversión por la incertidumbre por el régimen”.

¿Creen que el Gobierno nacional hará como en los 90 y dejará que las empresas se reconviertan solas? “Pregúntenle a ellos”, responde Caballero. Un alto funcionario del Ministerio comenta: “La reconversión no apuntá a que cierren y que la gente se quede en la calle. Habrá un plan de transformación, estímulos financieros, que la gente que pueda quedar desocupada pueda reinsertarse en otro sector. Hay ejemplos interesantes en el mundo, como en el País Vasco, Australia, con planificación, tiempo, participación de los actores. Esto requiere mucho trabajo y tiene que haber exigencias. A las empresas les gusta más o menos, pero dependerá de nuestra voluntad política”.

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Esta investigación fue realizada para Chequeado.com y se publica en forma conjunto con NOTICIAS. Chequeado es una organización dedicada a la verificación del discurso que busca mejorar la calidad del debate público en la Argentina. Este artículo forma parte del proyecto “Investigación y datos: Chequeado sin corsé”, que incluye más de 12 producciones a publicarse antes de fines de 2016 en el sitio especial “Chequeado Investigación”, y que fueron financiadas gracias al apoyo de Open Society Foundations (OSF).

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Esta investigación se completa con otros textos:

Mitos y verdades de la electrónica fueguina

La industria fueguina se pregunta cómo bajar los costos

El sufrimiento en la Margen Sur: la lucha por el techo de los operarios de la electrónica

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Componente nacional, exención impositiva y concentración económica, en la polémica

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